

"Los datos disponibles indican que el origen de la trama se encuentra en redes yihadistas ya implantadas en España a finales de los noventa y comienzos de los 2000"Sigamos con esta efeméride: la investigación judicial y —especialmente— académica desarrollada durante estas dos décadas ofrece una imagen más compleja y menos lineal en relación con la invasión de Irak de 2003. El trabajo del profesor Fernando Reinares, uno de los principales especialistas en terrorismo yihadista en el mundo e inspiración intelectual de muchas de nuestras políticas antiterroristas, ha permitido construir con detalle el contexto en el que se gestaron los atentados; incluso, más allá de la conocida como "sentencia del 11M".
"Hemos pasado de la implicación de ETA en connivencia con el PSOE, a servicios secretos extranjeros —Marruecos, Francia—, a organizaciones globalistas (sic), Soros o hasta Israel"No es este el único relato erróneo que sigue recorriendo mentideros. Por supuesto, las más diversas teorías de la conspiración siguen circulando. Aquellas que se crearon para tapar la desastrosa gestión política de la crisis por parte del gobierno de Aznar gozan de salud y una asombrosa capacidad de metamorfosis. Como comentaba hace unos días el analista Jesús Pérez Triana, hemos pasado de la implicación de ETA en connivencia con el PSOE, a servicios secretos extranjeros —Marruecos, Francia—, a organizaciones globalistas (sic), Soros o hasta, en sus versiones más recientes, Israel. La capacidad de estas teorías para adaptarse a los cambios políticos del momento y servir al deus ex machina de cada crisis es ciertamente asombrosa.
"La polarización política convierte acontecimientos traumáticos en instrumentos de confrontación y dificulta la construcción de diagnósticos comunes"Como consecuencia, cuando una sociedad no logra integrar el conocimiento acumulado sobre sus propias crisis, su capacidad para responder a amenazas futuras se debilita. La polarización política convierte acontecimientos traumáticos en instrumentos de confrontación y dificulta la construcción de diagnósticos comunes. Construir unidad y resiliencia, ciertamente. En otros contextos, los atentados terroristas han generado procesos de reflexión colectiva sobre las causas del fenómeno y las medidas necesarias para prevenirlo. En el caso español, el recuerdo del 11M y de otros ataques posteriores continúa atravesado por disputas narrativas puramente políticas que impiden un consenso básico sobre los hechos. Sin embargo, la labor de las administraciones de seguridad ha seguido otros derroteros, para fortuna de todos…

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