La diputada del PP en la Asamblea de Madrid Elisa Vigil tiene más de 94.000 seguidores en Instagram, 40.000 en TikTok y casi 24.000 en
X (antes Twitter). Como ella misma detalla en una de sus bíos, usa sus cuentas en redes sociales activamente para hacer "política sin filtros". La también abogada nos atiende tras su participación en la mesa
Humanos en tiempos de algoritmos del Foro Next Gen, impulsado por
Agenda Pública y TALEÑTO ESPAÑA para reunir a líderes
zeta y
millennial.
Vigil reivindica que las redes permiten mostrar una imagen menos "fría" de los políticos y tener una "interacción directa con la ciudadanía". Y, aunque reconoce que también presentan "contraindicaciones", apuesta por "ciudadanos responsables y autónomos". "Los políticos hacemos muchas cosas mal y hacemos otras bien. Los ciudadanos tienen que exigir y tienen que ser responsables, porque esa responsabilidad es fundamental", apunta.
En el Foro Next Gen ha participado en la mesa Humanos en tiempos de algoritmos, dedicada al buen uso de la tecnología. Usted tiene una presencia importante en redes sociales, ¿cómo ayudan a un político?
Veo positivo que las redes nos permiten comunicarnos; es algo inmediato, rápido, ágil… Las redes son como somos ahora. Es decir, ahora nos gustan las cosas rápidas, sencillas, directas, el pimpampum. A veces tienen sus contraindicaciones, claro, pero nos permiten mostrar nuestro lado más humano. Incluso los medios de comunicación enseñan una imagen más fría y las redes sociales rompen ese corsé. Permiten una interacción directa, a través de comentarios y mensajes, con la ciudadanía. A veces puede haber abusos, pero considero que las redes son la gran revolución de la nueva era en política.
Una revolución... Hay un elemento de cercanía evidente, con efectos positivos como oír a gente que no oiría de ninguna otra manera, pero el reverso es que también obliga a simplificar mensajes y a veces no hay lugar para el pensamiento más reposado. ¿Cómo convive con ello?
Creo que se puede vivir con el resumen y con el libro completo, ¿no? En Primaria te hacen leer el Quijote resumido, no en dos tomos. ¿Por qué? Porque te van haciendo una introducción. Esto es lo mismo: el que quiera ahondar un poco más, que también busque.
"Al final tenemos tres segundos para captar la atención y, con ese gancho, llegas hasta donde llegas. Por eso es importante que la gente también tenga ese espíritu de querer saber más"
Tenemos que hacer a los ciudadanos responsables y autónomos, son adultos que pueden buscar la información, pueden intentar buscar otras fuentes, sin creerse lo primero que ven o leen. Al final tenemos tres segundos para captar la atención y, con ese gancho, llegas hasta donde llegas. Por eso es importante que la gente también tenga ese espíritu de querer saber más.
Me gusta la llamada a la corresponsabilidad. Cuando lamentamos el empobrecimiento del debate público, dudo si fue antes el huevo o la gallina. Criticamos el papel de los políticos y otros critican el de los medios, pero igual ambos son culpables, como también lo es la ciudadanía.
Somos todos responsables. Todos tenemos una parte de responsabilidad. Los políticos hacemos muchas cosas mal y hacemos otras bien. Los ciudadanos tienen que exigir y tienen que ser responsables, porque esa responsabilidad es fundamental. Las empresas, los medios de comunicación, también. Esto va de responsabilidades compartidas. No creo en echar la culpa a nadie, pero, si a mí me están exigiendo, exijo lo mismo a los demás.
Vigil propone una responsabilidad compartida entre políticos y ciudadanos en la calidad del debate público. Foto: Agenda Pública / Álex Cámara
¿Son más cómodas las cámaras de eco?
Quizá, pero es el ciudadano el que tiene que querer salir.
Estoy de acuerdo en que no hay que infantilizar al ciudadano, pero el político también debería querer salir y no alimentar esas cámaras de eco, ¿no? Es verdad que tiene haters, pero también se instala alrededor de él una especie de cortejo, parroquianos que lo jalean, y al final acaba convirtiéndose en un personaje. ¿Cómo no dejarse llevar?
Leo a diario prensa que me gusta y que no, cosas que me gustan y que no. Todos deberíamos hacer ese ejercicio. Pero es algo individual. Cuando un ciudadano entra en redes sociales como TikTok, busca entretenimiento y yo no voy a decirle lo que tiene que ver. Quiero que tenga esa libertad porque yo tampoco quiero que se metan en lo que yo veo. Cuando entra en otras redes más informativas, quizá sí animaría a buscar otro tipo de informaciones, no solo lo que te interese.
Pero no considera que a veces, cuando se ve rodeada de grupis, puede verse obligada a subir el tono.
Defiendo la autenticidad. Uno tiene que ser uno mismo y ser capaz de mantener lo que es. No hagas nada que no seas tú, porque en ese momento entras en una incongruencia personal. No se trata de que te jalee la gente o no, sino de qué puedes abarcar. Hay que tener claros tus límites de aguante y, dentro de ahí, jugar.
Muchas gracias.