Martes, 28 de julio de 2026
ANÁLISIS DE REDES

Los tribunales y la amnistía: radiografía en redes de la fractura social

¿Qué opina la sociedad española sobre este asunto judicial alrededor de la amnistía? La investigadora en redes sociales Mariluz Congosto elabora una cartografías que evidencia cómo "se ha creado una fractura social que con el tiempo no se ha cerrado".

 Mariluz Congosto Mariluz Congosto 24 de septiembre de 2025
Añadir AgendaPública en Google
Exterior de la sede del Tribunal Constitucional. | Wikimedia Commons
Exterior de la sede del Tribunal Constitucional. | Wikimedia Commons
Uno de los temas que más divide a la opinión pública en España es la amnistía a los encausados por el procés independentista catalán. Ni el CIS ni el CEO han abordado esta cuestión de forma directa en sus barómetros, a pesar de ser un tema de gran relevancia. El barómetro de 40dB. de diciembre de 2023 incluyó preguntas sobre cuatro connotaciones atribuidas a esta medida de gracia: dos negativas —injusticia y privilegio— y dos positivas —convivencia e integración—. Los resultados se decantaron por las connotaciones negativas, aunque se observaron diferencias significativas según la ideología política y el territorio.

Con el aval del Tribunal Constitucional (TC) a la ley de amnistía, el tema —siempre latente— ha resurgido con fuerza, sin que ningún barómetro público ni privado se haya hecho eco hasta el momento. Sin embargo, en X (antiguo Twitter) se ha generado un intenso debate sobre este nuevo paso hacia la consolidación de la amnistía. Aunque una encuesta no es comparable con el análisis de tuits, la oscuridad que rodea a la opinión pública en este asunto permite que ese tipo de estudio arroje algo de luz sobre el volumen de la movilización. También sobre los argumentos a favor y en contra, el grado de agresividad en el discurso, los personajes alabados o vilipendiados, e incluso la posición adoptada por los medios de comunicación en este debate.
 

Volumen y estructura de la reacción en X

Para entender cómo se organizó el debate, se creó un grafo en el que cada uno de los 48.089 perfiles que participaron aparece como un punto, y los casi 160.000 retuits funcionan como líneas que los conectan. El algoritmo utilizado, llamado ForceAtlas2, agrupa los perfiles que comparten más contenidos entre sí, haciéndolos aparecer más cerca unos de otros, mientras que aleja a aquellos que tienen menos en común en sus interacciones.



La estructura del debate refleja una división en tres bloques: conservador (71,95%), progresista (20,42%) e independentista (7,63%). La reacción ha sido similar a la registrada el 28 de octubre de 2023, cuando Sánchez defendió la amnistía por "el interés de España y en defensa de la convivencia entre españoles", así como en el día de su presentación en el Congreso de los Diputados, el 13 de noviembre del mismo año. Cabe destacar que, en esta ocasión, los bloques se muestran más distanciados, lo que evidencia una mayor polarización en las posturas. En gran medida, son los medios de comunicación quienes actúan como puente entre el bloque conservador y el progresista, y este último con el independentista.

Argumentos del debate

Al haber clasificado cada perfil según su grupo ideológico, es posible analizar por separado el contenido de sus mensajes para cada bloque. Para ello, se ha contado con la ayuda de la inteligencia artificial —en este caso, NotebookLM—, que permite extraer patrones, detectar discursos e identificar actores.

Bloque conservador: argumentos muy negativos

El argumento más reiterado es que la Ley de Amnistía resulta inconstitucional e ilegal. Se acusa al TC de "retorcer" la Carta Magna y de fundamentar su decisión en la idea de que "lo que no prohíbe la Constitución expresamente es legal". También se interpreta la amnistía como una transacción política corrupta, cuyo objetivo sería permitir a Pedro Sánchez obtener los siete votos necesarios de Junts para formar gobierno.

El aval del Constitucional se presenta en este sector como un "golpe de Estado" que "descabella" o "dinamita" la Constitución de 1978, atentando contra la separación de poderes. Además, se critica la medida por generar "ciudadanos de primera y de segunda", lo que rompe el principio de igualdad ante la ley.Finalmente, se sostiene que la amnistía no ha pacificado Cataluña; al contrario, se percibe como un gesto que ha envalentonado al movimiento independentista para retomar la vía del referéndum y avanzar hacia la independencia.

Bloque progresista: valoración positiva y crítica a la oposición

En el bloque progresista se celebra que el TC haya declarado la amnistía como "plenamente constitucional", rechazando los recursos presentados y la tesis de que la Carta Magna la prohíba de forma expresa. Se defiende que la medida es una "magnífica noticia para España", ya que ha contribuido a traer paz, normalidad y convivencia a Cataluña, reduciendo tanto el sentimiento independentista como la tensión política.

Se critica a la oposición por "politizar la justicia" y se acusa a sectores de la derecha de deslegitimar las instituciones —como el propio TC— cuando las resoluciones no les favorecen, llegando incluso a intentar "hackear" el Estado de Derecho. Además, se destaca que la amnistía ha beneficiado a policías y otros ciudadanos implicados en los hechos del procés, no solo a dirigentes independentistas.

Bloque independentista: necesaria pero no suficiente

Desde el bloque independentista, se celebra que el TC haya declarado la amnistía como "plenamente constitucional", lo que se interpreta como un éxito o conquista del movimiento. Algunos lo ven, sin embargo, como una "evidencia más de la represión española". Se considera que la amnistía es un paso para "vencer la represión", "revertir gran parte de la represión" y "acabar con toda la represión a la minoría nacional catalana". No obstante, se subraya de manera constante que la amnistía no resuelve el conflicto político de fondo, que sigue siendo la autodeterminación y la independencia. Muchos tuits señalan que los principales beneficiados han sido los policías —los "piolins"— que intervinieron en el 1-O, y se critica que la medida sirve para "emblanquir el règim espanyol" a nivel democrático e internacional.

"La amnistía es vista por ciertas partes del grupo independentista como una rendición o una derrota, pero se denuncia a todos aquellos jueces del TS que se niegan a aplicar la ley"
En cuanto a las valoraciones negativas, el argumento más contundente es que la amnistía
no representa el verdadero objetivo del independentismo, que es la independencia. Se califica como una "rendición" o incluso una "derrota" que evidencia el fracaso del procés en alcanzar dicho fin. Algunos la describen como una "cortina de fum" para "amagar el cap sota l’ala, recuperant privilegis perduts i jurant nous vassallatges", o como un "pacto con el diablo". También se denuncia con fuerza que los jueces del Tribunal Supremo se niegan a aplicar la ley, algo que se considera una "estafa democrática", "prevaricación" o una "rebel·lió de jutges d’estructures d’estat podrides". Se menciona además que la ley fue redactada por algunos de los propios beneficiarios —como Jordi Turull ("Yo participé en la redacción de la ley")— y que favorece principalmente a dirigentes políticos, no a todos los represaliados.

Agresividad del discurso en los tres bloques

En el bloque conservador, el grado de agresividad detectado es alto. El lenguaje empleado suele ser despectivo, insultante y cargado de exabruptos, con expresiones como "prostitucional", "puta basura", "sinvergüenzas", "montón de estiércol", "borregos, descerebrados e indigentes intelectuales", "traidores", "aberración", "dictadura", "¡Puta basura!" o "¿Cómo se llama esto? DICTADURA. Y tragaremos".

En el bloque progresista también se observa un grado alto de agresividad hacia los críticos de la amnistía, especialmente hacia miembros de la oposición —particularmente del Partido Popular—. Se utilizan calificativos como "ultras", "horda fascista", "macacos", "idiotes", "subnormales", "gilipollas", "escoria" o "HDLGP". Además, son frecuentes las expresiones vulgares, como "puta mierda de gentuza", "puto morro", "puta vez", "puto cachondeo", "mierda", "joderse", "que te den" y "a cascarla". Los periodistas y figuras públicas que se pronuncian en contra de la amnistía también son descalificados con términos como "lacayo", "mercenario", "loros de alquiler" o frases como "no tiene criterio propio… otro viejo cascarrabias".

En el bloque independentista, el grado de agresividad también es elevado. Se utiliza un lenguaje directo, despectivo y en muchos casos insultante, dirigido especialmente a figuras políticas españolas consideradas hipócritas o contrarias a los intereses del movimiento. Se emplean términos como "franquistes", "terrorista assassí" (en referencia a Felipe González), "botiflers" (traidores), "escòria", "subnormals", "farsant", "desgraciat", "poca pena", "mediocre" o "caragirat" (chaquetero). También es frecuente el uso del término "piolins" para referirse de forma despectiva a la policía nacional. Entre las expresiones más fuertes destacan exabruptos como "puta MERDA", ¡"que els bombin a tots!", "que se la fotin pel cul", "Mori Espanya", "PutaEspanya" y frases como "Quin gran negoci: Espanya pega, Espanya perdona...".

Valoración de los protagonistas

En este debate han sido protagonistas Pedro Sánchez (presidente del Gobierno), Conde Pumpido (presidente del Tribunal Constitucional) y Felipe González (expresidente del Gobierno y crítico con la amnistía).

Pedro Sánchez: ¿traidor, héroe u oportunista?

Las percepciones sobre Pedro Sánchez son profundamente contrastadas según el posicionamiento ideológico. 

En el bloque conservador, la opinión es marcadamente negativa: se le califica de "mentiroso", "sinvergüenza", "hipócrita", "traidor", "corrupto", "dictador" y "felón". El principal foco de crítica es su cambio de postura respecto a la amnistía, interpretado como un acto de "corrupción política" motivado por intereses personales o partidistas.

En contraste, los progresistas expresan una visión positiva. Elogian que haya impulsado una "magnífica noticia" al devolver el conflicto catalán al terreno político y favorecer la "pacificación" y "normalización". Su giro sobre la amnistía se interpreta como una adaptación pragmática a las circunstancias o incluso como una "virtud".

Por parte del bloque independentista, Sánchez es visto como un líder oportunista que ha avalado la amnistía por necesidad de apoyo parlamentario —para "mantenir-se a la Moncloa"—, más que por convicción ideológica. Aunque se le reconoce por facilitar la aprobación de la medida, también se le describe como alguien "obediente" a los intereses del independentismo.

Conde-Pumpido: figura clave y foco de interpretación política

La figura de Conde-Pumpido, presidente del TC, ha generado opiniones intensas y divididas según la orientación política.
Desde el bloque conservador, la valoración es extremadamente negativa. Se le considera el principal artífice de la validación de la amnistía y se le describe como una "marioneta" o "lacayo" de Pedro Sánchez. 

Entre los progresistas, su papel recibe una valoración positiva. Se le reconoce por liderar el aval constitucional de la amnistía, y su actuación refuerza la narrativa de que la ley es plenamente compatible con la Carta Magna.

Para el bloque independentista, su rol se considera instrumental en la aprobación de la amnistía. No obstante, algunos mensajes cuestionan su independencia, sugiriendo que "ensenya la carta política amagada" (muestra la carta política oculta) en la sentencia. Se le acusa de formar parte del "Tribunal Constitucional espanyol", percibido como una institución con actuación política al servicio del Estado.

Felipe González: figura más atacada por los progresistas e independentistas

Felipe González ha sido el político señalado con mayor crudeza, tanto por el bloque progresista como por el independentista. Se le ha llamado repetidamente "Felipe GALzález" o "Mr. CAL VIVA", y se le han dirigido calificativos como "fascista", "Nazi asqueroso, ladrón, expoliador, traidor al pueblo y creador de una banda terrorista criminal". También se le ha descrito como "sinvergüenza", "derechuzo", "pesado a secas" y "la vergüenza del socialismo". Entre las expresiones más gráficas figuran "vomitant bilis" (vomitando bilis) y "odi contra Catalunya" (odio contra Cataluña), mientras que algunos lo tildan de "franquista convençut" (franquista convencido) y lo vinculan a su pasado con los GAL, refiriéndose a él como "terrorista assassí".

"Felipe González es resaltado por su hipocresía al oponorse a una amnistía mientras que se benefició de la de 1977, pero el bloque conservador le ve como una figura coherente"
Las críticas también apuntan a su "hipocresía", al oponerse a la amnistía actual mientras se benefició de la de 1977 e indultó a otros implicados durante su mandato. 
En contraste, desde el bloque conservador se le percibe como una figura coherente y de principios, cuya oposición a la amnistía refuerza su imagen de "dignidad democrática", especialmente frente a la posición adoptada por Pedro Sánchez.

La posición de los medios

Este tipo de debates se alimenta de la generación y circulación de noticias que son difundidas y comentadas por distintos grupos ideológicos. La posición de cada medio se define según la orientación ideológica de los perfiles que reaccionan a sus contenidos. Por ejemplo, si un medio es referenciado por dos bloques distintos, su ubicación dependerá de la intensidad con la que cada bloque interactúe con él, como un mecanismo de fuerzas. En cambio, si un medio solo recibe menciones dentro de un grupo ideológico concreto, su posición se encerrará dentro del bloque.
 
 

Medios en el grupo independentista

En el bloque independentista aparecen medios como 324.cat y elnacional.cat, que han actuado como puente entre los grupos independentista y progresista, facilitando la circulación de contenidos compartidos por ambos sectores.

Medios en el grupo progresista

En el grupo progresista —situado entre el bloque independentista y el conservador— la posición de los medios se determina por la intensidad de sus interacciones con otros bloques. Los más orientados a la izquierda, como Carne Cruda Radio, Público, Diario Red y Tablero TV, se aproximan al bloque independentista. En el centro del grupo se encuentran los más endogámicos, es decir, aquellos que reciben menciones principalmente dentro su bloque, como Hora 25, La Sexta Xplica, El HuffPost, la SER, La Hora TVE, El Plural e InfoLibre. Por su parte, los situados más a la derecha —rtvenoticias, elDiario.es, El País, EFE Noticias y LaSextaTV— son referenciados también por perfiles del bloque conservador, actuando como puntos de conexión entre ambos grupos.

"Los medios de comunicación públicos se encuentran más cercanos al grupo progresista: puede deberse a un sesgo o al enfoque editorial adoptado en el contexto"
Cabe señalar que los
medios de titularidad pública tienden a ubicarse dentro del bloque progresista, según el patrón de interacciones registrado. Esta posición podría interpretarse como indicio de cierto sesgo ideológico. No obstante, también puede deberse al tipo de cobertura o enfoque editorial adoptado en el contexto del debate sobre la amnistía.

Medios en el bloque conservador

Dentro del bloque conservador se distinguen dos agrupaciones de medios según su nivel de conexión y perfil ideológico. Por un lado, los conservadores moderados —situados más cerca del grupo progresista— incluyen Al Rojo Vivo, 20 Minutos, A3 Noticias, El Confidencial, Onda Cero, ABC, El independiente, Libertad Digital, VozPópuli, El Mundo, El Español, The Objective, El Debate y OKDiario. Estos medios mantienen cierto grado de interacción con otros bloques, lo que facilita el cruce de discursos.

Por otro lado, los conservadores radicales —con escasa o nula conexión con los demás grupos— se agrupan en torno a toroTV, edaTVOficial y La Gaceta. Estos medios circulan por núcleos más aislados.

Los medios que generaron mayor impacto en términos de difusión y menciones fueron The Objective, El Español y El Mundo.

Evolución de la posición mediática

La posición de los medios ha experimentado ligeros cambios desde la presentación de la Ley de Amnistía en el Congreso. Lo más significativo ha sido el desplazamiento de El País y la SER hacia posiciones más progresistas, reforzando su vínculo con ese bloque ideológico. En paralelo, se observa un movimiento de eldiario.es hacia áreas más cercanas al bloque conservador, aunque sin llegar a abandonar el grupo progresista. Estos cambios reflejan matices en la orientación editorial y en la percepción pública según las reacciones y referencias registradas en redes.

Conclusiones

Desde que se puso sobre la mesa la Ley de Amnistía, se ha creado una fractura social que con el tiempo no se ha cerrado, sino se ha agrandado. Las reacciones en X han mostrado un alto grado de polarización, especialmente en momentos clave como octubre de 2023, cuando Pedro Sánchez defendió la medida en el Congreso Federal del PSOE con el argumento de que "había que hacer de la necesidad virtud", o en noviembre del mismo año, cuando el PSOE registró en solitario la ley en el Congreso de los Diputados.

Transcurrido un tiempo después del aval del TC a la Ley de Amnistía, el nivel de polarización ha aumentado notablemente. El discurso en X evidencia un grado de agresividad casi insoportable en los tres bloques ideológicos —independentista, progresista y conservador— lo que refleja el difícil camino hacia el entendimiento y la convivencia.
 Mariluz Congosto
Mariluz Congosto
Investigadora en redes sociales, experta en ciencia y tecnología
Participación