

"Mañueco quedó atrapado entre un socio incómodo y la sensación de haber perdido el control de la legislatura: hoy gobierna sin presupuestos"Ese desgaste se suma a otro no menor ya citado: el fracaso de la fórmula con Vox. En 2022, Castilla y León se convirtió en el laboratorio político de la derecha española al estrenar el primer Gobierno autonómico con participación de la ultraderecha. Más de dos años después, aquella experiencia terminó abruptamente en 2024, cuando Santiago Abascal y la dirección nacional de Vox decidieron romper el acuerdo en todo el territorio del Estado que dejó a Juan García-Gallardo, primero fuera de la vicepresidencia y, posteriormente, fuera de la política. Con esa ruptura, Mañueco quedó atrapado entre un socio incómodo y la sensación de haber perdido el control de la legislatura. Hoy afronta las elecciones sin presupuestos aprobados en 2024 y con un PP cuestionado en su propio feudo histórico.
"La mejora electoral de Vox con respecto a los últimos comicios le consolidaría como principal beneficiado de los problemas electorales de Fernández Mañueco"El resultado de marzo será determinante: un crecimiento respecto a 2022 consolidaría a Vox como el gran beneficiado del desgaste de Mañueco, capaz de disputar al PP la bandera del cambio y consolidarse como el partido de moda frente a la izquierda. Su desempeño será clave para definir si el PP mantiene el control del bloque conservador o si Vox emerge como su competidor más incómodo para acabar de poner nerviosa a Génova 13.
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