Menos trabas y más innovación disruptiva: las claves para poner en práctica los informes Draghi y Letta
'Agenda Pública' organizó esta semana en Barcelona el microespacio '¿Cómo llevar a la práctica los informes Draghi y Letta?'. Un grupo de veinte directivos de la industria científica y de la innovación valoraron con representantes institucionales las aportaciones de ambos textos y coincidieron en la necesidad de pasar del diagnóstico a la acción: "Queremos ser competitivos para mantener nuestro Estado de bienestar".
Barcelona. 10:00 horas. Miércoles 23 de julio. Agenda Pública plantea la pregunta ante un grupo de expertos: ¿Cómo llevar a la práctica los informes Draghi y Letta? Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria, lo tiene claro: "No deberíamos escribir más informes, solo ejecutarlos".
Lladós fue una de las voces que enmarcó la última actividad de Agenda Pública, moderada por Rodrigo Pinedo, consejero delegado de BEKANE Media y consejero del medio, en la que también participaron el secretario general de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya, Pol Gibert; el director general del Barcelona Institute of Science and Technology (BIST), Eduard Vallory, o la también consejera de Agenda Pública y profesora de la Pompeu Fabra, Marca Pascal.
Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria, durante su intervención. Foto: Agenda Pública / Tsun Ho
Más industria y bienestar social
Gibert reconoció que "los informes nos ponen contra la pared" y nos dicen que en Europa "estamos mal" frente a otras "potencias" como Estados Unidos o China, pero también se mostró esperanzado porque, a la hora de afrontar este "reto inmenso", tenemos "los ingredientes en la cocina para hacer un buen producto". Aunque no haya un "plato", abundó, hay ingredientes y "hay que conectarlos, crear un horizonte común, compartir el conocimiento y marcarnos nuevos rumbos".
Debemos, añadió Gibert, "alinear agentes muy diferentes". El secretario general consideró que "en ocasiones no hace falta más dinero", sino "un contexto más propicio para la inversión". "Me gustaría ser referentes", señaló, para que en este proceso de aceleración de transformación económica "los trabajadores, gracias al acompañamiento de las empresas, los sindicatos y la Administración", puedan adaptarse "al cambio económico que vivimos".
"Tenemos los ingredientes. Hay que conectarlos, crear un horizonte común, compartir el conocimiento y marcarnos nuevos rumbos"
En el caso de Catalunya, el secretario general de Empresa incidió en que tienen una hoja de ruta clara, "el Plan Lidera", que busca "compaginar competitividad con bienestar social". Citando a Draghi, remarcó que "queremos ser competitivos no para ser los mejores en el mundo, en la economía global, sino para mantener nuestro Estado de bienestar", y se mostró convencido de que ese objetivo puede interpelar a distintas "fuerzas políticas" y debe explicarse a la ciudadanía. "Hacemos esta inversión en innovación porque queremos que tu centro de salud, tu escuela, tu universidad, sigan al mismo nivel", ilustró. Gibert reivindicó que en el sector vinculado a la salud y la ciencia, Catalunya es una "referencia europea" y tiene las bases para poder desarrollar una agenda industrial ambiciosa.
"Soy positiva y tenemos ingredientes", afirmó la presidenta de Farmaindustria, Fina Lladós, "pero nos falta la orquestación de las distintas verticales". "Hay muchas cosas aisladas que hacen que las oportunidades se pierdan por el camino", alertó, porque "hay mucha inercia en la legislación". En su opinión, "hay cosas que no requieren cambiar la norma", sino "la práctica". "Hay que ponerse las pilas", aseveró antes de reflexionar que, en ocasiones, "no explicamos lo suficientemente bien qué debe ocurrir para descubrir un fármaco y deberíamos hacer más pedagogía". Para impulsar la "innovación disruptiva" es necesaria "seguridad jurídica" y una normativa que no sea tan "defensiva y de protección" en vez de "ir dirigida a lograr algo": "Quitémonos los sombreros de dónde venimos cada uno y vayamos juntos" y "centrémonos en todo lo que depende de nosotros".
Gibert reivindica el Plan Lidera. Foto: Agenda Pública / Tsun Ho
La importancia de invertir en innovación
Lladós, al frente de Farmaindustria, lamentó la creciente brecha en inversión en innovación y desarrollo (I+D) entre Europa y Estados Unidos: "En 2002 teníamos 2.000 millones de diferencia. En 2022 son 25.000 millones. Se ha multiplicado por 12,5". También subrayó el papel central de la industria farmacéutica ya no solo para mejorar la vida de los pacientes y buscar soluciones a "enfermedades que ahora no tienen una solución terapéutica", sino también en la transformación productiva de las economías. Según destacó, "Catalunya es, después de la Lombardía, la segunda potencia en ciencias de la vida en Europa" y España está posicionada como "una de las potencias mundiales en investigación clínica", algo que es una "oportunidad privilegiada".
"En 2002 teníamos 2.000 millones de diferencia en inversión en I+D con EE. UU. En 2022 son 25.000 millones. Se ha multiplicado por 12,5"
En esta línea, Eduard Vallory, director general del BIST —la segunda institución científica por impacto en España—, alentó a "comprender cómo funcionan las economías basadas en el conocimiento". "Nos imaginamos que esto es una foto fija y nos planteamos qué hacen los centros de investigación aparte de papers. No visualizamos que las economías basadas en el conocimiento tienen un proceso de evolución, de maduración, de capacidad de generar descubrimientos y después transformarlos en empresas que crecen, que son fuertes y que tienen impacto en su territorio".
Dado que "eso no es una cosa que pasa de inmediato ni por casualidad", el director general del BIST apostó por compaginar la inversión en "innovación incremental", que "da alas a la industria ya existente", con la "disruptiva", "que es la que proviene de los descubrimientos". En sus propias palabras, esta segunda implica "más riesgo", requiere "más tiempo" y necesita "mucho más músculo" financiero. "La innovación disruptiva solo puede existir con una fuerte inversión y esfuerzo público. [...] La paradoja es que el propio sector público, y particularmente desde hace unos quince años cuando hubo una gran crisis, está contraído en una lógica totalmente garantista", agregó.
Eduard Vallory, director general del BIST, explica cómo funcionan las economías del conocimiento. Foto: Agenda Pública / Tsun Ho
Alicia en el País de las Maravillas: "Hay que correr el doble"
Consciente de ello, Vallory reclamó a la Administración y a los dirigentes políticos una mirada más a largo plazo y que no caigan en "la pereza" de limitarse a "inversiones que puedan salir en la portada del periódico mañana". También pidió "organizaciones más flexibles", partenariados público-privados y una simplificación normativa. "Hablo con muchas empresas que me piden más o menos lo mismo en sus sectores —asintió Pol Gibert—. No te piden una subvención o una inversión. Saben lo que tienen que hacer y tienen el recurso, pero el camino es tortuoso porque hemos generado una amalgama normativa compleja de simplificar".
"Las economías basadas en el conocimiento tienen un proceso de evolución, de maduración, de capacidad de generar descubrimientos y después transformarlos en empresas"
Esta demanda de "simplificación" en los trámites no puede verse como algo "de derechas", sino como "mejorar la vida de los ciudadanos" a juicio de Gibert, y fue una constante en la posterior conversación con representantes del sector público y el privado. Otras cuestiones que salieron fueron la conveniencia de sumar esfuerzos entre las pymes y las grandes empresas; la importancia de ver los recursos destinados a innovación como inversión y no como gasto, o la exigencia de "buscar consensos". "Tenemos una necesidad imperiosa de llegar a consensos mínimos. Tenemos que alinear a agentes muy diferentes, territorios muy heterogéneos, con el objetivo real de mejorar las condiciones de vida de nuestra ciudadanía", dijo José Antonio Gras, teniente de alcaldía y concejal de Territorio Sostenible, Medio Ambiente y Bienestar Animal de Sant Adrià de Besós.
La jornada contó con la participación de múltiples expertos del ámbito científico y empresarial y destacaron que en el mundo "hay gobiernos que van a otra velocidad", lo que requiere una "mayor colaboración". Vallory alertó del riesgo de nuestra economía en este contexto recordando a la Reina de Corazones en Alicia en el País de las Maravillas: "«¡Un país lento!», dijo la Reina. "Ahora, aquí, verás, se necesita toda la carrera que puedas hacer, para mantenerte en el mismo lugar. Si quieres llegar a otro lugar, debes correr al menos el doble de rápido".
José Antonio Gras durante el coloquio con los asistentes. Foto: Agenda Pública / Tsun Ho
"La vía europea es posible"
Como síntesis, la consejera de Agenda Pública Marta Pascal abogó por "aprovechar la oportunidad" y no dejarse llevar por "el miedo", en el que se apoyan "algunas ofertas electorales partidistas que están emergiendo". "La vía europea es posible entre Estados Unidos y China. El modelo europeo tiene su espacio y la buena noticia es que, como catalanes y españoles, y por tanto europeos, tenemos mucho que decir", aseveró.