Martes, 28 de julio de 2026
COMPETITIVIDAD

Así cambian los presupuestos europeos y estas son las implicaciones para España y sus empresas

La Comisión Europea ha desvelado su propuesta de presupuestos para los próximos años. Tras la publicación de los informes Letta y Draghi, el corresponsal en Bruselas Bernardo de Miguel analiza qué implicará una significativa reducción de fondos directos para España, que ahora deberá competir por asignaciones en áreas estratégicas como defensa, energías limpias e infraestructuras digitales, marcando un giro desde el modelo de cohesión regional hacia uno que prioriza el valor añadido y la agilidad empresarial. ¿Cómo afectará a las empresas?

Bernardo de Miguel Bernardo de Miguel 23 de julio de 2025
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Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. | Thierry Roge / Belga Press / ContactoPhoto
Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. | Thierry Roge / Belga Press / ContactoPhoto
La Unión Europea parece haber tomado conciencia de la peligrosa brecha de competitividad que se ha abierto entre el Viejo Continente y las economías más pujantes e innovadoras de EE. UU. y China. Las señales de alarma lanzadas el año pasado por los informes elaborados por Enrico Letta y Mario Draghi para espolear la inversión pública y privada en la UE resuenan, aunque sin la ambición reclamada por los italianos, en el proyecto de presupuestos comunitarios para el período 2028-2034 aprobado la semana pasada por la Comisión Europea. 

El organismo presidido por Ursula von der Leyen se compromete a convertir la competitividad en uno de los principales ejes del gasto comunitario y a simplificar el acceso a la financiación para que un creciente número de empresas, en especial las más innovadoras, puedan disponer del capital necesario para acometer sus proyectos. Todo un reto para las empresas españolas, porque nuestro país sufrirá una importantísima merma de ingresos en el próximo período presupuestario (2028-2034), que deberán intentar compensar con proyectos en áreas prioritarias y tan diversas como energías renovables, aeroespacial, defensa o infraestructuras digitales.

Los presupuestos actuales (2021-2027) otorgaron a España casi un cuarto de billón de euros, una cifra sin precedentes en la historia de la UE derivada de la creación del fondo de recuperación para la pandemia (Next Generation). A los 35.000 millones de euros de los fondos estructurales y los 47.000 millones de la política agrícola común, España sumó otros 80.000 millones en subsidios del Next Generation y otros 83.000 millones en préstamos en muy buenas condiciones con cargo al mismo fondo. 

"El ranking empresarial europeo sigue anclado en el siglo XX, con solo el 8% de los unicornios a nivel mundial, según datos de la Comisión, frente al 66% de EE UU y el 26% de China"
En total, 246.000 millones de euros en siete años, una inyección histórica que no parece posible repetir. En el próximo período, según el proyecto aprobado la semana que viene, España tiene reservados
un total de 88.000 millones, incluidos todos los antiguos fondos (estructurales, agrícolas…), agrupados ahora en un solo sobre que deberán gestionar de manera conjunta el gobierno central y las comunidades autónomas. Las inevitables pérdidas en ciernes obligan a administraciones y empresas a buscar fondos en las partidas horizontales que se crearán a partir de ahora.

Las nuevas cuentas de Von der Leyen, que ascienden a más de 1,8 billones de euros para el septenio, quieren volcar buena parte de los fondos europeos en las empresas con una punta de innovación y agilidad suficiente para adaptarse a proyectos con mayor valor añadido y riesgo que los financiados hasta ahora por Bruselas. La Comisión quiere recortar distancias con EE. UU. y China, donde la inversión en investigación y desarrollo (I+D) supera con creces a la europea.
La inversión europea en esa partida equivale al 2,22% de su PIB, mientras que la de EE UU llega al 3,6%; la de Corea del Sur, al 4,9%, y la de China, al 2,6%. Como consecuencia, el ranking empresarial europeo sigue anclado en el siglo XX, con solo el 8% de los unicornios a nivel mundial, según datos de la Comisión, frente al 66% de EE UU y el 26% de China. 

España parte en la nueva competencia por los recursos comunitarios como uno de los países
clasificados como "moderador innovador", según la clasificación de la Comisión. Su resultado medio según la última clasificación es de 104,3 frente a una media europea de 112,6. Pero hay comunidades autónomas mejor situadas, con Catalunya encabezando el ranking nacional de innovación con una puntuación de 110,7, muy cerca de la media europea, seguida por País Vasco, Madrid, Navarra y Comunidad Valenciana.

Oportunidades para las pymes

España también cuenta con un par de decenas de empresas en el ranking de inversión en I+D, con compañías como Santander, Amadeus, Indra, Iberdrola, Grifols o ACS. Bruselas confía en que los nuevos presupuestos ofrezcan oportunidades de financiación no solo a esas multinacionales sino también al tupido ecosistema de pequeñas y medianas empresas (pymes) que componen el mapa económico español y europeo.  

El cambio introducido por Von der Leyen en los presupuestos aspira a simplificar el acceso a una financiación multimillonaria para las empresas interesadas, con especial énfasis en la colaboración transfronteriza y en proyectos de interés general para Europa. Una oportunidad para las numerosas compañías españolas, sobre todo pymes, que, como tantas otras europeas, ven frustrados cada año sus planes de innovación o de expansión por falta de capital riesgo o por la incapacidad para desentrañar las procelosas normas actuales de acceso a los fondos europeos. 
Bruselas calcula que en el próximo septenio la brecha de financiación para ese tipo de empresas podría ascender a 200.000 millones de euros, una laguna de capital que el proyecto comunitario, siguiendo la recomendación de Draghi, se propone cubrir al menos en parte.

"Muchas empresas ven frustrados sus planes de innovación o de expansión por falta de capital riesgo o por la incapacidad para desentrañar las procelosas normas actuales de acceso a los fondos europeos"
La nueva joya de la corona de los presupuestos comunitarios es el fondo de competitividad, dotado con algo más de 400.000 millones de euros, pensado, según Von der Leyen, para "respaldar las tecnologías del futuro". El fondo, a falta de acuerdo definitivo sobre los presupuestos, pretende multiplicar por cinco las partidas comunitarias destinadas al sector digital; por cinco las de infraestructuras energéticas; también por cinco las de defensa y espacial; por seis las destinadas a descarbonización y tecnologías limpias, y doblar el presupuesto del programa de investigación (Horizon) o el de transporte, en particular el de movilidad militar, que se multiplicará por diez.


"Se trata, básicamente, de nuestra respuesta a las llamadas de Mario Draghi y Enrico Letta",
afirmó Von der Leyen en la rueda de prensa de presentación de sus cuentas. "La llamada para una base industrial fuerte, un mercado único más integrado, y una Europa unida que juega sus fortalezas", concretó la alemana los objetivos de su plan en línea con las peticiones de los dos ex primeros ministros italianos. La respuesta de Von der Leyen se queda corta de los 800.000 millones anuales de inversión que reclamó Draghi. Pero, sea cual sea la cifra final, Bruselas parece decidida a cambiar el sistema de reparto y a dar prioridad a empresas y competitividad. 

Contra la diseminación y la burocracia

La Comisión Europea está convencida de que la gestión actual de los fondos europeos, basada en reparto por países en base a partidas preasignadas, ha tocado techo en cuanto a facilitar la convergencia económica de las regiones más desfavorecidas y en estimular la innovación. Bruselas calcula que en torno a un tercio de la población de la UE vive en lugares que lentamente se han ido quedando atrás. A pesar de los fondos, la actividad se ha ido concentrando en las grandes zonas urbanas y muchas regiones han quedado atrapadas en la llamada "trampa de crecimiento", un círculo vicioso de decrecimiento y despoblación que condena al estancamiento.

"Hoy existen trece programas para financiar proyectos de energía, quince programas para digital o diecinueve más el programa insignia de Horizon para investigación y desarrollo"
La deshilachada estructura de los fondos, según la Comisión, también lastra su efectividad. Los desembolsos se gestionan a través de 540 programas correspondientes a diez tipos de fondos, con la dos tercios del presupuesto europeo preasignado con casi una década de antelación y sin apenas margen para reorientar los recursos hacia las prioridades que surgen. Una fragmentación que provoca la diseminación del dinero en pequeños proyectos, sin apenas riesgo y, a menudo, con solapamientos entre fondos y países. La Comisión subraya, como mal ejemplo, la existencia de trece programas para financiar proyectos de energía, quince programas para digital o diecinueve más el programa insignia de Horizon para investigación y desarrollo.


Bruselas tampoco considera sostenible ni eficiente mantener el tremendo papeleo que conlleva la gestión actual de los fondos. La Comisión recuerda que la complejidad se ha disparado en los últimos quince años. Y apunta como ejemplo que el programa de trabajo del fondo Horizon para 2023-2025 contiene 2.500 páginas. O que el plan estratégico de España para absorber los fondos de la política agrícola se eleva a 3.000 páginas. Un esfuerzo que la Comisión quiere ahorrar para dedicarlo a competir con mejores resultados en la escena global.
Bernardo de Miguel
Bernardo de Miguel
Corresponsal para asuntos europeos
Es conocido por su labor en distintos países, como México, Tailandia o Reino Unido, y, sobre todo, por la corresponsalía que ejercía en Bruselas para el diario económico Cinco Días y para El País.
Participación