Félix Bolaños
Ministro de Justicia
El ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha puesto sobre la mesa una reforma que, aunque tímida,
apunta en la dirección correcta para modernizar un sistema de selección judicial anquilosado en el pasado. Como señala Juan Antonio Lascuraín, catedrático de Derecho Penal de la Universidad Autónoma de Madrid en
Agenda Pública, el modelo actual de
oposiciones basado en la memorización brutal de 328 temas es "manifiestamente mejorable" y anacrónico para pleno siglo XXI.
El Gobierno, además, creará 1440 nuevas plazas de jueces y fiscales hasta 2027, que se añaden al reciente anuncio de cincuenta nuevas plazas de jueces y cuarenta y dos de fiscales especializados en violencia de género —una necesidad acuciante dada la sobrecarga de los tribunales—. La reforma
introduce elementos prácticos en la evaluación y busca democratizar el acceso mediante la formación pública. El sistema actual, que obliga a los candidatos a pasar más de cinco años memorizando sin ingresos y pagando a preparadores privados,
funciona como una barrera económica que excluye a las familias que no se lo pueden permitir del acceso a la carrera judicial.
"El sistema vigente no elige necesariamente a los mejores futuros jueces, sino a aquellos opositores que tienen una mayor capacidad de memorización, una habilidad que no garantiza las competencias reales que requiere la función judicial"
La resistencia corporativa a estos cambios revela un conservadurismo preocupante.
El sistema vigente no elige necesariamente a los mejores futuros jueces, sino a aquellos opositores que tienen una mayor capacidad de memorización, una habilidad que, siendo necesaria cierta inteligencia, no garantiza las competencias reales que requiere la función judicial: interpretar, aplicar el derecho a casos complejos y redactar argumentaciones sólidas. El análisis en profundidad que llevó a cabo este medio el pasado febrero, identificó este problema como una de las bases de las graves
deficiencias en el acceso a la justicia para los españoles.
La reforma de Bolaños, inspirada en modelos exitosos como el
MIR médico, invierte la lógica temporal:
menos años de preparación memorística y más formación práctica selectiva. Es un paso hacia la profesionalización real de la judicatura española, que merece ser respaldado por encima de intereses corporativos.