Domingo, 9 de agosto de 2026
ANÁLISIS

España e Israel, o cuando la política de trazo grueso derrota a la historia y la economía

Pese a décadas de cooperación económica, cultural y militar, las relaciones entre España e Israel se han tensionado en los últimos tiempos. El analista político y exdiputado en el Parlament de Catalunya Joan López Alegre afirma que la política exterior española, marcada por gestos hacia Palestina y presiones internas, contrasta con intereses estratégicos profundos que durante años consolidaron una compleja pero sólida y pragmática alianza bilateral con Israel.

Joan López Alegre Joan López Alegre 28 de abril de 2025
Añadir AgendaPública en Google
El Primer Ministro Alexander De Croo, el Primer Ministro de Israel Benjamin Netanyahu y el Presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez se reunieron el 23 de noviembre de 2023. | POOL / Belga Press / ContactoPhoto
El Primer Ministro Alexander De Croo, el Primer Ministro de Israel Benjamin Netanyahu y el Presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez se reunieron el 23 de noviembre de 2023. | POOL / Belga Press / ContactoPhoto
España e Israel viven una realidad dual. Las relaciones personales, históricas, culturales, incluso económicas son profundas e intensas, no obstante, sefardí significa español, pero las relaciones políticas entre ambos gobiernos pasan por su peor momento desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e Israel en enero de 1986, con Felipe González en el gobierno. 

La historia de España e Israel son indisociables. A pesar de la expulsión de los judíos de la península, en 1492, no estamos hablando solo de culturas y tradiciones hermanas sino entremezcladas, sin la una no puede entenderse la otra. Hoy Kol Israel, la radio nacional israelí, entre los trece idiomas en los que emite está el español, y entre los cinco con los que empezó sus retransmisiones en 1948, año de fundación del Israel contemporáneo, consta el ladino, el español antiguo que hablaban los judíos en el momento de la expulsión por los Reyes Católicos y que hoy siguen hablando alrededor de 300.000 personas.
 

Los obvios lazos entre España e Israel llevaron a la aprobación de una ley en 2015 por la cual los sefardíes podían solicitar la nacionalidad española. Desde entonces más de 153.000 sefardíes, procedentes de infinidad de países, en especial de América Latina y de ambas riberas mediterráneas, así como de Israel, han solicitado obtener pasaporte español. 

"La relación entre España e Israel debería de haberse potenciado gracias a la llegada a la tierra prometida de miles de judíos llegados de Argentina y otros países de habla hispana que realizan la Aliá o retornan a Israel buscando posibilidades económicas"


La relación entre España e Israel en los últimos años debería de haberse potenciado gracias a la llegada a la tierra prometida de miles y miles de judíos llegados de Argentina y otros países de habla hispana que realizan la Aliá o retornan a Israel no solo por motivos espirituales sino buscando en Israel unas posibilidades económicas y de prosperidad que su tierra natal les ha negado, pero la evolución política del gobierno de España ha echado a perder la oportunidad de que nuestro país sea un actor político protagonista en el siempre difícil Oriente Medio y ha perjudicado las posibilidades de las empresas españolas de hacer negocios con un país al que Dan Senor y Saul Singer bautizaron como Start-Up Nation.


La proximidad del franquismo a Alemania durante la II Guerra Mundial hizo que durante las primeras décadas de existencia del estado de Israel, Madrid y Jerusalén no tuvieran relaciones diplomáticas, solo Manuel Fraga a finales de los años ’70 visito Tierra Santa de forma extraoficial.  
 

El establecimiento de relaciones entre ambos países vino acompañado de dos grandes embajadores israelís en España, Samuel Hadas, de origen argentino, y Shlomo Ben Ami, que fue fundamental para la celebración en Madrid de la cumbre entre Yitzhak Rabin, Arafat y George Bush. La reunión de Madrid fue un éxito diplomático para España y la antesala de los acuerdos de Oslo, una de las pocas veces que se vislumbró una esperanza para la paz entre Israel y los palestinos. En pocos años España había pasado del ostracismo a tener un papel relevante como mediador y lugar de encuentro, hoy esa posición se ha perdido.   
 

Aznar, que realizó un giro a la política exterior de González, en cambio, mantuvo la línea de su antecesor en Oriente Medio y viajo varias veces tanto a Israel como a los territorios palestinos. La contribución española fue fundamental para el ya hace años inexistente aeropuerto de Gaza y la cooperación española lideró la reconstrucción del centro de Belén.  

Algunos, para justificar el empeoramiento de relaciones entre España e Israel podrán alegar que Israel ha virado a la derecha en los últimos años, pero el hecho es que Netanyahu (75 años) ha ocupado el puesto de primer ministro de forma intermitente desde 1996 y la política israelí, que en sus primeras décadas fue liderada de forma indiscutible por la izquierda laborista lleva años escorada a la derecha por dos motivos: la llegada de millones de emigrantes de Europa del este escarmentados con la experiencia de vivir bajo el yugo soviético y el mensaje del Likud, partido alineado con el grupo Conservador y Reformista de Meloni y los Conservadores británicos, centrado en reforzar la seguridad de Israel y rechazar cualquier acuerdo que no pase por el reconocimiento pleno de Israel y el fin de los ataques sobre población civil


Los problemas entre los gobierno de Israel y España no empezaron con la invasión y ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, el "caso Pegasus" según el cual los servicios de inteligencia españoles habrían utilizado un software israelí para espiar a los socios independentistas de Sánchez y la incorporación de Podemos, los Comunes e IU primero y luego de Sumar al consejo de ministros, todos ellos partidos claramente alineados, incondicionalmente, con la causa palestina, crearon un muro infranqueable entre ambos gobiernos. 


La falta de empatía en la visita de Sánchez a Israel, Ramallah y la frontera con Gaza tras los ataques del 7 de octubre, el perfil bajo ante las bajas españolas en ese ataque, Ivan Illarramendi y Maya Villalobo, y, finalmente, el anuncio del reconocimiento de Palestina como Estado, han conducido a una congelación de relaciones. Hace un año que la embajada de Madrid está vacante, Jerusalén llego a nombrar a Zvi Vapni como embajador, pero nunca tomó posesión y hoy ocupa la representación israelí en los Países Bajos. España, por su parte, si mantiene a su embajadora, Ana María Salomón Pérez, en Tel Aviv pero el gobierno español no deja pasar ninguna oportunidad de molestar a Israel, una semana antes de la anulación del contrato de munición la televisión pública española solicitó la exclusión de Israel del festival de Eurovisión que se celebrará el próximo mes de mayo. La organización desoyó la petición española, pero sin duda en Israel tomaron nota.  

"No son pocas las fuentes que consideran que la política española en relación a Israel, responden a un cálculo de política doméstica no obstante en España viven 2,4 millones de personas de confesión musulmana frente a poco más de 50.000 judíos"
   


No son pocas las fuentes que consideran que la política española en relación a Israel, con posiciones favorables a Palestina no coordinadas con la Unión Europea, responden a un cálculo de política doméstica no obstante en España viven 2,4 millones de personas de confesión musulmana frente a poco más de 50.000 judíos. 


Las relaciones económicas entre España e Israel tienen una balanza favorable a España de más de 1.000 millones de euros. Es más, desde el inicio de la guerra las exportaciones han caído un 30% pero Israel ha incrementado sus compras a España. 

La comunidad judía en España insiste, siempre que tiene oportunidad, que no todos los judíos son israelís, de hecho, casi todos ellos son españoles, ni todos ellos son simpatizantes de las políticas de Netanyahu. Soly Sakal, CEO de Rhombus, una consultora con sede en Barcelona afirma: “por suerte las relaciones entre España e Israel son muy sólidas y están por encima de los gobiernos del momento. Sánchez quiere contentar a sus socios de la izquierda más extrema poniendo en juego intereses fundamentales para nuestro país. Después de su visita a China, que ha dejado a sus socios europeos muy descontentos, ahora hace lo mismo con este contrato con Israel”. 

En la Cámara de Comercio España – Israel no consta como socio IMI Systems, la empresa fabricante de la munición que ahora el gobierno quiere devolver ni Guardian Homeland Security, su representante en España, pero si hay empresas del nivel de Andersen, Cremades, la Escuela de Negocios IESE, Teva o Sortis entre otras. En Israel operan empresas españolas tan reconocidas como Inditex, Naturgy, CAF o Tous. 

El presidente de la Cámara de Comercio España-Israel, Gil Gidron, máximo dirigente de Cardumen Capital se esfuerza para dar la máxima normalidad al momento más complejo de las relaciones España – Israel y en insistir en la solvencia e Israel como país. En un lugar que, como dijo David Ben Gurion: “hay demasiada historia para tanta geografía”, este encontronazo con España es solo otro más en una relación de siglos de amor y desencuentro
Joan López Alegre
Joan López Alegre
Analista político
Es un político, analista y escritor español. Fue diputado en el Parlamento de Catalunya durante su VII legislatura como miembro del Partido Popular, destacando su labor junto a figuras como Josep Piqué y Alejo Vidal-Quadras, con quien también trabajó en el Parlamento Europeo. Durante el procés, ganó notoriedad como el 'català tranquil' por sus intervenciones en los principales medios de comunicación. En la actualidad, es un destacado analista en temas de política catalana.
Participación