La revista científica
Nature lo anticipa: "Un asalto a la ciencia en cualquier lugar es un asalto a la ciencia en todas partes". "El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está demoliendo la ciencia y las instituciones internacionales. La comunidad investigadora mundial debe tomar una posición contra estos ataques". Marc López Plana, editor y director de
Agenda Pública, conversa en profundidad en este contexto con Eloísa del Pino, la presidenta del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas). "La inversión pública en ciencia está por encima de la que nunca hemos tenido" en España, señala. La ciencia es un factor clave para nuestra autonomía estratégica.
Eloísa Del Pino es presidenta de Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) desde el 2022. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
Si tuviera que resumir en pocas palabras qué hace el CSIC y qué supone el CSIC para España, ¿cómo lo explicaría?
El CSIC es la tercera organización científica europea y la sexta mundial. Es el mayor organismo de investigación en España, con 16.109 personas a diciembre de 2024, distribuidas por todas la comunidades autónomas y con sedes en Roma, Bruselas y Grenoble. Trabajamos en todas las disciplinas del conocimiento y formamos parte del G6 europeo de la ciencia, que este año coordinamos.
Nuestro objetivo es empujar los límites del conocimiento humano y, aunque tradicionalmente hemos hecho ciencia fundamental, ahora también estamos muy interesados en impulsar fuertemente la transferencia de la ciencia con impacto social. Alineados con el Plan de Transferencia y Colaboración del Ministerio de Ciencia, hemos creado la Vicepresidencia de Innovación y Transferencia, hemos simplificado procedimientos, levantado incompatibilidades de los investigadores para crear empresas. Creamos doce al año y somos el líder en patentes español de la UE.
"El objetivo del CSIC es empujar los límites del conocimiento humano y, aunque tradicionalmente hemos hecho ciencia fundamental, ahora también estamos muy interesados en impulsar fuertemente la transferencia de la ciencia con impacto social"
El CSIC tiene que mirar a lo que ocurre fuera. Estamos en un momento en que todos los retos sociales están muy ligados a la ciencia. Ante las tres guerras simultáneas que vivimos (bélica, comercial y de desinformación), la ciencia puede contribuir a crear una sociedad más robusta y resiliente. La ciencia ayuda a que la sociedad europea esté mejor preparada para cubrir con cierta autonomía sus necesidades y a que pueda mantener bien anclados sus valores democráticos.
Esta, la apuesta por la ciencia, es justamente un claro mensaje de los informes Draghi, Letta y Heitor. En ellos se muestra que hay una correlación entre el gasto en I+D, la resiliencia económica, la productividad y el bienestar. Puede proporcionar soluciones al cambio climático, convertir en oportunidades los retos derivados de los rápidos avances tecnológicos en cuántica o en inteligencia artificial, buscar alternativas a los problemas relacionados con la escasez de alimentos, los materiales críticos entre otras muchas cosas. Las ciencias sociales y las humanidades son fundamentales para entender y buscar alternativas a las crisis de la democracia o a problemas persistentes como la pobreza o la crisis de los cuidados.
Además, el CSIC quiere acompañar a la sociedad tanto en los momentos de normalidad como en los de cada vez más frecuentes crisis. La institución ha tenido siempre un papel importante en las emergencias nacionales, por ejemplo, recientemente en la pandemia o en la erupción del volcán de la Palma, pero desde abril de 2024, estamos aún mejor preparados, a través de nuestro Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias.
¿Qué siente la presidenta del CSIC cuando la institución participa en momentos tan cruciales como la respuesta a la DANA?
Me siento orgullosa por dos razones. Primero, porque el Gobierno de España incluyó el asesoramiento científico en la gestión de este desastre. La ministra Morant nos pidió que el CSIC asumiera esa tarea y desplegamos a 150 personas, dos barcos, una flota de drones y varios laboratorios móviles de veintiocho institutos del CSIC. Fue un reto escuchar a los operativos, al Ejército, a la Guardia Civil, a los bomberos y a los propios ciudadanos, que intentaban, por ejemplo, retirar el lodo desesperadamente, y tener que realizar desarrollos científicos, como espesantes, en un tiempo récord.
"La vocación de servicio público que he visto en mi equipo durante la Dana es algo que nunca olvidaré"
El segundo motivo de orgullo es el compromiso de mis compañeros del CSIC. Han trabajado sin descanso durante meses, incluyendo festivos como Nochebuena o Año Nuevo. El CSIC ha elaborado más de 150 informes de asesoramiento para ayudar a la toma de decisiones. La satisfacción de aportar nuestro conocimiento en una crisis como esta es enorme y la vocación de servicio público que he visto en mi equipo es algo que nunca olvidaré.
¿Falta dinero para el CSIC en relación con lo que hacen centros similares en Europa?
En 2023, la inversión en I+D en los países de la UE es bastante inferior a la China o la de Estados Unidos: 2,22%, 2,49% y 3,49%, respectivamente. En España, en estos últimos años, la inversión pública en ciencia está por encima de la que nunca hemos tenido. El Gobierno de España ha hecho un esfuerzo por llegar al 1,49% del PIB.
"En España, en estos últimos años, la inversión pública en ciencia está por encima de la que nunca hemos tenido. Hemos llegado al 1,49% del PIB"
¿Esa inversión en ciencia es suficiente? La propia ley de la ciencia, que se aprobó en el 2022, incluye el compromiso de llegar a un 3% del PIB en 2030, contando con la inversión privada, que es baja en términos comparados. La inversión privada europea en ciencia es significativamente menor a la de Corea del Sur, EE. UU., Japón o China. En 2023, en estos países se situó entre el 4% y el 2%, frente al 1,47% europeo en 2023 y menos del 1% en España. Las empresas de la UE gastaron unos 270.000 millones menos en I+D que las estadounidenses.
El CSIC es una organización que ha tenido sistemáticamente una financiación inferior a sus homólogas europeas. Si se compara con ellas, tiene una alta dependencia de los recursos que capta por sí mismo, lo que es arriesgado porque, aunque demuestra una alta capacidad de competir, al mismo tiempo, cuando llegan malos tiempos y hay menos dinero en el ecosistema, se encuentra en dificultades.
"En 2023 las empresas de la UE gastaron unos 270.000 millones menos en I+D que las estadounidenses"
El CSIC necesita refuerzo económico para mantener infraestructuras científicas cada vez más sofisticadas sin las que no se puede hacer ciencia, como sus siete barcos oceanográficos, telescopios o costosos microscopios y para retener talento científico, técnico y de gestión. Por eso, en 2023, la ministra Morant entendió que era necesario aprobar el contrato de gestión del CSIC que llevaba pendiente desde 2009. Se trata de un contrato entre el Gobierno de España y el CSIC que compromete una financiación plurianual a cambio del cumplimiento de objetivos.
Del Pino reclama la importancia de nuevos presupuestos para la ciencia española, a la vez que reivindica la sostenibilidad económica del CSIC. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
¿A qué se refiere exactamente con "en función del cumplimiento de objetivos"?
Desde 2023, el CSIC tiene una gestión por objetivos. El
contrato de gestión incluye veintiocho objetivos plurianuales que tienen que ver con las actividades que le son propias, por ejemplo, la creación de empresas de base científica, patentes o publicaciones en revistas científicas para las que se requiere la más exigente evaluación. Creamos una herramienta digital, SABIO, que nos permite saber cómo evolucionan los 66 indicadores que miden el cumplimiento de los objetivos. En 2024, llegamos al 97% de cumplimiento.
"Desde 2023, el CSIC tiene una gestión por objetivos"
Necesitamos que se aprueben los presupuestos para que el Gobierno pueda proporcionarnos el presupuesto pactado. Esperamos que el resto de los grupos políticos sean conscientes de que es un momento decisivo para el país y, desde luego para la ciencia, el momento del despegue definitivo. El CSIC es una organización eficiente en el uso de los recursos y eficaz en el cumplimiento de objetivos científicos, incluso si se le compara con otras organizaciones del entorno europeo equivalentes.
El talento es fundamental para el desarrollo científico, ¿cómo se posiciona el CSIC en esta cuestión?
España, y el CSIC en concreto, está ya en disposición no solo de retornar el talento español que se fue durante los años de la Gran Recesión, en que se recortó de manera miope el presupuesto en ciencia, sino también de atraer talento internacional.
Es cierto que no somos aún competitivos en cuanto a los salarios o en nuestra capacidad para recompensar el esfuerzo en captación de financiación internacional del personal investigador, tan vital para el CSIC, pero estamos trabajando en esto con el ministerio.
"España y el CSIC están ya en disposición, no solo de retornar el talento español, sino también de atraer talento internacional"
En los últimos años, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y el CSIC han hecho un esfuerzo muy importante en la renovación de las infraestructuras científicas que son muy relevantes para atraer talento. Se han incrementado significativamente las plazas para personal científico, estamos tratando de facilitar los trámites para que sea más fácil incorporar personal de otros países y, además, es que en algunas áreas científica somos muy buenos y atractivos. España puede ser el lugar donde los científicos de cualquier lugar del mundo crean que vale la pena venir a hacer ciencia, incluidos aquellos procedentes de países cuyos gobernantes no entienden, o quizá entienden demasiado bien, que la ciencia en las democracias garantiza progreso y pensamiento crítico. Estamos abiertos a trabajar con estos científicos de la forma que sea para que, tal y como argumentaba
el editorial de Nature "
An assault on science anywhere" no se convierta en un asalto contra la ciencia en todas partes.
¿Cómo contribuye la ciencia a la toma de decisiones públicas? ¿Qué conexión trabajan para contribuir a que las instituciones públicas tomen las decisiones con la parte que le corresponde de evidencia científica?
El CSIC realiza unos 10.000 informes anuales de asesoramiento científico y tiene la obligación legal de hacerlo. Estos informes impactan, por ejemplo, en la determinación de cuotas pesqueras, la extensión de la plataforma continental española, la definición de la hoja de ruta de materiales críticos, en las normas de edificabilidad o el diseño de mejores políticas de cuidados.
Creemos firmemente en que la ciencia puede mejorar la calidad de las decisiones públicas. El Gobierno de España creó la Oficina Nacional de Asesoramiento Científico (ONAC) y el Ministerio de Ciencia y el CSIC están colaborando con ella a través de su propia Unidad de Asesoramiento Científico. La ONAC tiene ya un asesor científico en cada gabinete ministerial para identificar necesidades de asesoramiento. El CSIC ayudará a buscar evidencia científica, obviamente producida en cualquier lugar del mundo, no solo del CSIC, que ayude a los políticos a tomar mejores decisiones.
Cuando se encuentran la evidencia científica y la decisión política, ¿qué ocurre?
Un político, cuando toma decisiones, tiene muchísimos factores que debe tener en cuenta: las preferencias de la ciudadanía, porque vivimos en una democracia; los recursos con los que cuenta; los compromisos electorales, los aspectos éticos y también la capacidad administrativa, por ejemplo, funcionarios preparados y suficientes.
"Creo firmemente en que la ciencia puede mejorar la calidad de las decisiones públicas"
La idea es que la ciencia sea un
input importante para tomar las decisiones. Por lo menos que el político sepa qué dice la evidencia sobre cuáles son las medidas que han funcionado para evitar el fracaso escolar, reducir las enfermedades venéreas o cómo podemos lograr la reducción de las emisiones de combustibles fósiles.
Nunca es posible la política perfecta. Se pone en marcha la política que es posible y nosotros quisiéramos que fuera la mejor de entre las posibles. Es muy importante ayudar a que los decisores tengan o tengamos un incentivo para incorporar la evidencia o, por lo menos, nos sea difícil ignorarla.
Marc López durante la conversación. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
¿Cómo puede el ecosistema científico, incluyendo el CSIC, contrarrestar el auge de políticos que rechazan la evidencia científica, como los partidos de derecha radical y casos como el de Robert F. Kennedy Jr. como secretario de Salud en EE. UU., quien rechaza las vacunas? ¿Qué estrategias específicas se necesitan para que los ciudadanos valoren la ciencia al votar?
El más grave de todos los negacionismos es el de los políticos, como demuestra la evidencia empírica. Sabemos que cuando un ciudadano no tiene una opinión demasiado formada sobre un tema, se deja convencer con cierta facilidad por el discurso del líder del partido al que se siente más próximo. Según la evidencia, la información de los expertos tiene un impacto modesto para atenuar el efecto del partidismo o de la religión. Algunos ciudadanos, que se perciben a sí mismos con menos capacidad de influir en las decisiones políticas, tienden a ignorar la información que desafíe la posición de su partido y esto ocurre más en situaciones de polarización política.
"Los ciudadanos que se perciben a sí mismos con menos capacidad de influir en las decisiones políticas, tienden a ignorar la información que desafíe la posición de su partido y esto ocurre más en situaciones de polarización política"
La ciencia es un objeto frágil y hay que buscar estrategias activas para combatir la desinformación. Desde medidas legales para conocer, por ejemplo, quién está detrás de los medios de comunicación política y accionarialmente. También hay que hacer un esfuerzo de explicación de las cosas. Hay evidencia sobre intermediarios efectivos entre ciudadanos y científicos, sobre que
no rebatir a los negacionistas es negativo y sobre las estrategias para llegar a la ciudadanía, como la ciencia ciudadana o sobre la necesidad de ser empático con los costes sociales (cerrar minas, reducir consumo de carne) provocados por la implementación de las recomendaciones científicas.
Las ciencias sociales están infravaloradas e infrafinanciadas, ¿por qué se considera que son menos importantes en la toma de decisiones?
Son esenciales para entender el mundo de nuestro tiempo y un buen número de asuntos, como la desigualdad, la pobreza, el envejecimiento, la crisis de la democracia, el populismo o entender cómo funciona el poder, son el objeto de estudio de las ciencias sociales. Es cierto, que se habla mucho de las carreras STEM y del número de mujeres en estas carreras. Me parece esencial que las mujeres se incorporen a la ciencia en las áreas de sociales y de humanidades. La figura del intelectual o del académico de estas áreas también se ha reservado mayoritariamente para los varones y creo que existe un espacio que deben ocupar las mujeres.
"Me parece esencial que las mujeres se incorporen a la ciencia en las áreas de sociales y de humanidades"
La mayoría de los retos sociales y científicos necesitan de las ciencias naturales, las humanidades y las ciencias sociales. Por ejemplo, en los desafíos que plantean la transición climática o el impacto de la inteligencia artificial.
La ciencia española no solo está logrando recuperar talento nacional, sino que también empieza a atraer de forma efectiva a investigadores extranjeros, según Del Pino. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
¿Hay una necesidad de una mayor interrelación entre unas y otras para ser realmente útiles al final?
Es un objetivo fundamental del CSIC, en el que llevamos años trabajando. Contamos con mecanismos de colaboración interdisciplinar para abordar cuestiones como el cáncer o la pérdida de biodiversidad. Con ellos reunimos a investigadores de toda la institución, sin importar su disciplina, para afrontar estos desafíos.
Durante la pandemia, este enfoque funcionó muy bien. En nuestra Plataforma Temática Interdisciplinar de Salud Global participaron desde científicos sociales, que analizaron la crisis de las residencias, hasta expertos en vacunas. En su seno, se diseñaron las mascarillas del CSIC.
Hoy siguen funcionando para estar listos en caso de epidemias o pandemias y trabajan, además, en la intersección entre salud y cambio climático, donde las ciencias sociales son clave para abordar los retos de salud pública.
¿España tiene que especializarse en algunas áreas científicas en las que puede ser realmente puntera?
El 30 de abril tendremos un debate con
Enrico Letta y
Manuel Heitor, cuyos informes junto al de
Draghi son fundamentales para entender el papel de la ciencia en Europa.
El CSIC tiene veintiún centros de excelencia
SOMMA en diversas áreas. Aunque España podría centrarse en sus áreas de excelencia, tenemos potencial para crecer en todos los campos científicos. Desde 2019 ha aumentado el empleo en ciencia y tecnología, pero aún necesitamos una mayor masa crítica de profesionales.
"El retorno de la inversión en ciencia en general en la UE es de once euros por euro invertido y podría ser más si remueven las barreras que lastran la falta de escalado de las ideas producidas"
Europa ha frenado su inversión científica y se ha quedado atrás frente a China y EE. UU., que han evolucionado hacia empresas tecnológicas, mientras Europa permanece en sectores intermedios como la automoción. Dado el coste de competir en la frontera tecnológica, algunos creen que alcanzar a estos países es imposible y recomiendan la estrategia de fortalecer las áreas en la que somos líderes: energías renovables, robótica, automoción y aplicar la inteligencia artificial de manera transversal para ganar productividad. En el CSIC, con financiación del Gobierno de España, hemos incorporado recientemente a 189 personas con la intención de entender bien cómo la IA está revolucionando la investigación en todas las disciplinas.
Finalmente, los análisis muestran que el retorno de la inversión en ciencia en general en la UE a través de Horizonte Europa es de once euros por euro invertido y podría ser más si remueven las barreras que lastran la falta de escalado de las ideas producidas.
Muchas gracias, Eloísa.