Pulsa sobre el mapa para hacer zoom. Mapa: Cassini Spain
Las maniobras informativas rusas en el ciberespacio hispanohablante explotan las fracturas internas derivadas de los conflictos territoriales y políticos en España y del conjunto del espacio hispanohablante.
Los periodos de fuerte inestabilidad política o social, como los periodos electorales o el proceso independentista catalán, suelen ser momentos privilegiados para la difusión masiva de narrativas que enfatizan estas divisiones en España. Fuera de estos periodos, las operaciones se centran en temas que generan controversia dentro de la sociedad española, como la cuestión migratoria, el conflicto palestino-israelí, la crisis venezolana o la guerra en Ucrania.
"La estrategia informativa rusa se basa en el apoyo de ciertos grupos locales de extrema izquierda en los que las narrativas rusas se han implantado de forma duradera"
La estrategia informativa rusa se basa en el apoyo de ciertos grupos locales de extrema izquierda en los que las narrativas rusas se han implantado de forma duradera. Existen varias comunidades y grupos cuyos discursos se alinean, por diversas razones, con las narrativas promovidas desde Moscú. Entre estas razones se encuentran la nostalgia por la URSS y las posturas antioccidentales que abarcan desde el antiglobalismo hasta el antimperialismo, propios de los discursos rusos.
El discurso prorruso se manifiesta en línea bajo formas diversas, adaptándose fuertemente a las particularidades de cada contexto sociopolítico, aunque sus componentes permanecen profundamente interconectados.
La influencia rusa se despliega con especial fuerza en las redes sociales, entre las cuales
Telegram se posiciona como una de las principales plataformas para la difusión de propaganda prorrusa, aunque también se extiende a otras plataformas como X (anteriormente Twitter), Instagram, TikTok y YouTube.
Paralelamente, la red de medios alineados con el Kremlin, en particular RT y Sputnik, desempeña un papel central en la difusión de contenidos propagandísticos, no solo en España, sino en todo el espacio hispanohablante, que cuenta con más de 599 millones de personas. Estos medios permiten a Rusia proyectar su influencia sobre la extrema izquierda española y también sobre las izquierdas latinoamericanas, adaptando sus mensajes para resonar con públicos locales, como los independentistas catalanes.
A pesar de la prohibición de su difusión en territorio de la UE, no resulta muy complicado encontrar materiales con cuentas duplicadas u otros canales que difunden sin ningún complejo su contenido.
Telegram, el espacio de propagación mayoritario
Analizamos el uso de Telegram para entender cómo se difunde la propaganda rusa entre los hispanohablantes entre octubre de 2023 y noviembre de 2024. Para ello, utilizamos herramientas del centro GEODE de París y su
spin-off, Cassini. Nos centramos en canales de extrema izquierda, cuentas prorrusas en español y perfiles oficiales como los de RT y Sputnik, mapeando cómo se conectan los emisores de estos mensajes con sus receptores locales.
"Telegram se ha convertido en uno de los principales canales de difusión, ampliado por medios estatales rusos y comunidades locales que reproducen estas narrativas anticoloniales y antimperialistas"
El proceso comienza en canales vinculados a instituciones y medios estatales rusos, pasa por canales intermedios —internacionales o locales— que traducen, amplifican y adaptan los mensajes, y termina llegando a grupos como movimientos sociales, partidos políticos de extrema izquierda, movimientos independentistas e, incluso, comunidades conspiracionistas o de extrema derecha, aunque estas últimas en menor medida.
En España, por ejemplo, esta propaganda se enfoca más en la izquierda, a diferencia de Francia, donde apunta principalmente a la extrema derecha.
La comunidad
roja, azul y
morada, situada a la derecha de la cartografía ciber (al comienzo de este artículo), está compuesta principalmente por canales institucionales y la infoesfera rusa que emiten mensajes dirigidos a su público y a otras comunidades detectadas como la izquierda italiana, o la inglesa. Dentro de la comunidad de canales en español está dominada por la red de embajadas rusas tanto hispanohablantes, como España, Bolivia, Venezuela y Chile, conectadas a un canal del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en español. También incluye la agencia de noticias estatal rusa TASS, versiones hispanohablantes de RT (una de ellas especializada en América Latina), una versión hispanohablante de Sputnik y otros canales orientados al público latinoamericano, como Zoom, Blanco, Azul y Rojo, entre otros.
La comunidad institucional rusa está conectada directamente con una comunidad roja donde encontramos los grupos de extrema izquierda en español. Los canales encargados de reproducir los discursos traducidos de las agencias rusas y propaganda son el epicentro de la desinformación en español. En este conglomerado de puentes a la extrema izquierda local encontramos IrinaMar_Z (76.000 suscriptores), elOjOen (40.000), Ucraniando (28.000), Rokot Tormenta (20.500), BerdaderaH (18.870), EurekaPress (13.700) y En Plena Luz (12.400), entre otros.
Estos canales reproducen el contenido oficial ruso, especialmente sobre la guerra en Ucrania, aunque también abordan otros temas, y apoyan abiertamente las acciones de Rusia.
Esta comunidad también incluye a Hispan TV, la cadena pública iraní en español, así como canales prorrusos locales. Entre ellos destaca EH Donbass, una organización mencionada en un informe de la filial española de Cassini
disponible en línea. Legalmente registrada en San Sebastián, se presenta como una ONG dedicada al apoyo humanitario y a la difusión de información sobre el Donbás. Difunde contenido propio, así como material de otros canales de la misma comunidad
roja, como Ucraniando, RIA Novosti y RT, convirtiéndose en una de las principales puertas de entrada del contenido prorruso en el País Vasco y en España en redes sociales. Otros canales vascos, como OTAN Ez Plataforma, un movimiento que aboga por la salida de la OTAN, y Sare Antifaxista, una plataforma de la red internacional antifascista, también sirven como puentes entre los canales rusos y los movimientos locales vinculados a la extrema izquierda.
Por último, entre estos
puentes destaca el canal Chalecos Amarillos, inspirado en el movimiento francés de 2018. Su descripción de canal es la siguiente: "Contra un sistema que empobrece a la clase trabajadora mientras enriquece a las élites. Desde 2018, las calles son nuestras, somos la ola de insurrección que se extiende de Francia al mundo". Aunque cuenta con pocos suscriptores (1.912 en diciembre de 2024), desempeña un papel importante como interfaz entre los canales de las comunidades a la derecha del gráfico y los movimientos sociales de la extrema izquierda. Difunde abundantemente contenido de otros canales, como elOjO.en, RT, Sputnik, Hispan TV, etc.
Durante las elecciones generales españolas de 2023, difundió contenido destinado a radicalizar a grupos de extrema izquierda y movimientos independentistas regionales, cuyo apoyo es esencial para las iniciativas del actual ejecutivo español. Esta línea editorial sigue vigente hasta hoy.
"La mayoría de los consumidores finales del contenido difundido por canales ligados a Rusia pertenecen a subgrupos de la extrema izquierda en España, incluyendo, pero no limitándose, a los independentistas"
La mayoría de los consumidores finales del contenido difundido por canales como Chalecos Amarillos están situados en las comunidades que pertenecen a subgrupos de la extrema izquierda en España, incluyendo, pero no limitándose, a los independentistas. Se encuentran canales catalanes, como Convocatòries de BCN (un grupo barcelonés que reúne las principales manifestaciones del territorio) o la Asamblea de Represaliados y Activistas (activistas independentistas afectados por la "represión" policial y judicial española durante el proceso independentista).
También reúne canales cercanos a Podemos, con la presencia de figuras como el fundador de Podemos, Pablo Iglesias, o la antigua subdirectora de RT en español, Inna Afinogenova que forman parte de las comunidades prorrusas españolas que se alimentan también de su contenido. Estos dos últimos son dos productores de contenido que alimentan los mismos grupos que los prorrusos mencionados más arriba, por lo que se evidencian las conexiones ideológicas de la extrema izquierda con los posicionamientos prorrusos. La comunidad
roja también incluye a militantes y activistas de izquierda menos cercanos a partidos políticos establecidos, como el canal QuinceM vinculado al movimiento de los Indignados, grupos que abordan cuestiones de género bajo el rótulo "Feminismos", un tema especialmente activo en España, y el canal del Partido Pirata, entre otros.
La difusión de una narrativa anticolonial en los entornos hispanohablantes
Entre las estrategias discursivas utilizadas por Rusia para desestabilizar la esfera hispanohablante, destaca el uso del discurso anticolonial y antimperialista, que en los últimos años se ha consolidado como una herramienta eficaz para dirigirse a ciertos grupos locales de oposición, así como a comunidades en América Latina, aunque estos discursos también se han desarrollado en África vinculados al panafricanismo. Este enfoque se ha centrado en desacreditar la democracia española y a las principales potencias occidentales, al tiempo que exalta a los adversarios políticos y fomenta la polarización social. Muchas veces, las narrativas asociadas han sido amplificadas mediante el uso de
bots y
trolls, como se observó en el caso catalán.
"Entre las estrategias discursivas utilizadas por Rusia para desestabilizar la esfera hispanohablante, destaca el uso del discurso anticolonial y antimperialista"
El discurso anticolonial y antimperialista tiene una larga tradición en España, tanto en la extrema izquierda como en la extrema derecha. En el caso de esta última, la Falange Española, un grupo de ideología fascista, tuvo posicionamientos anticolonialistas durante el periodo franquista. Sin embargo, son los sectores
republicanos, hoy representados por parte de la izquierda, como Podemos, así como por los nacionalismos e independentismos regionales catalán y vasco, los principales portavoces de este relato, muy influenciados por la teoría decolonial desarrollada en América Latina.
La izquierda española y los nacionalismos regionales mantienen hasta hoy vínculos estrechos con dirigentes progresistas latinoamericanos, lo que refuerza una convergencia ideológica transatlántica.
El discurso decolonial va acompañado de una revisión del legado de la colonización española de 1492, que alimenta una crítica a las élites y las instituciones actuales en España, consideradas por algunos como herederas del sistema imperial español y, por lo tanto, responsables de este controvertido legado histórico. Recientemente, Podemos, por ejemplo, apoyó la solicitud de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que invitaba a España a disculparse por la conquista de América. Por su parte, el ministro de Cultura español, perteneciente a Sumar, pidió replantear y "superar la huella colonial" presente en los museos nacionales españoles. Estas iniciativas reflejan una visión crítica, anclada en la representación de la España colonial, percibida como profundamente arraigada en las estructuras del Estado español, en particular en la monarquía. Aunque esta visión ha recibido numerables críticas de intelectuales y académicos que consideran esta perspectiva reduccionista e incluso peligrosa a tenor de su alineación con los discursos rusos.
En noviembre de 2024, la líder del partido Podemos,
Ione Belarra, invitó al Congreso de los Diputados a
Kémi Séba, líder de la organización Urgencias Panafricanistas, despojado de su nacionalidad francesa a principios de ese año por acciones contrarias a los intereses franceses.
Cabe recordar que Kémi Séba ya había sido condenado por incitación al odio racial y por su activismo a favor de una segregación entre personas negras y blancas. En múltiples ocasiones, Séba se había asociado con intereses rusos en Francia y en países de África francófona, particularmente a través de una colaboración con el exlíder del grupo Wagner, Evgueni Prigozhin. Ione Belarra declaró sobre él: "Tenemos mucho que aprender de los movimientos panafricanistas […] Gracias por venir hoy al Congreso".
Esta visita, ampliamente ignorada por la mayoría de los medios españoles, alerta sobre la expansión de la actividad de los panafricanistas prorrusos a otros Estados europeos, apoyándose en actores permeables al discurso anticolonialista como la extrema izquierda española.
Más allá del factor colonial, el pensamiento antimperialista en España también se articula en torno a críticas hacia el dominio monopolístico de Estados Unidos en el escenario internacional. Ya en 1986, un referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN mostró una mayoría favorable, excepto en Catalunya y el País Vasco. En estas regiones, la sociedad civil es marcadamente antimperialista y antimilitarista, debido en parte a la influencia de movimientos de extrema izquierda y nacionalistas/independentistas regionales.
"En Catalunya, la representación de España como un Estado colonial no era muy común hasta hace poco"
En Catalunya, la representación de España como un Estado colonial no era muy común hasta hace poco. Sin embargo,
esta narrativa ha evolucionado hasta imponerse en el movimiento independentista, incluso en sectores de la izquierda radical, como la Candidatura de Unidad Popular (CUP), especialmente después del conflicto entre 2017 y 2020. En este periodo, la expresión "españoles colonos" ganó terreno en buena parte del espectro político independentista catalán. Las relaciones territoriales entre Madrid y Catalunya comenzaron a compararse con las de una metrópoli y su colonia, y las migraciones del resto de España hacia Catalunya durante el franquismo y posterior se interpretaron como una forma de colonización. Durante este tiempo, medios alineados con el Estado ruso, como RT y Sputnik, desempeñaron un papel considerable en la promoción de narrativas independentistas, enmarcándolas dentro de un discurso anticolonial y antimperialista.
En el caso catalán, esta narrativa ha contribuido a exacerbar las tensiones sociales, promoviendo un discurso populista que idealiza al
pueblo como una entidad virtuosa por naturaleza, al tiempo que desacredita las instituciones democráticas y sus mecanismos legales. Este discurso provocó una fuerte desestabilización política en Catalunya tras el referéndum de 2017, donde las dinámicas de polarización de la sociedad condujeron a enfrentamientos y al debilitamiento de la cohesión institucional.
Soberanías nacionales puestas en cuestión: los riesgos geopolíticos de las injerencias rusas
En noviembre de 2024, el diario
El Mundo informó sobre la detención en Lituania de dos ciudadanos vascos, uno de ellos con doble nacionalidad española y rusa. Estos intentaron atacar instalaciones en Šiauliai, sede de una misión militar de la OTAN. Según las autoridades lituanas, habrían sido reclutados a través de Telegram a cambio de una suma de dinero para provocar un incendio en una empresa que fabrica estaciones de radio y televisión móviles, de las cuales Ucrania es uno de los principales mercados.
Recientemente, se descubrió que un usuario de X llamado @Marianpy1 (con 57.000 seguidores), que muestra un comportamiento anómalo en redes sociales y difunde contenido prorruso de manera masiva, supuestamente se puso en contacto con la Embajada Rusa para denunciar la publicación del periodista Marc Marginedas del análisis realizado sobre su cuenta por Cassini, el cual fue reproducido en
El Periódico. Por otra parte, también se informó recientemente sobre la liberación de Pablo González, detenido en Polonia acusado de espionaje. Posteriormente, sería intercambiado en el mayor intercambio de prisioneros desde la Guerra Fría entre Rusia y las fuerzas occidentales, lo que delató su rol como espía y evidenció las injerencias internas.
Estos casos tienen una línea común:
la capacidad rusa de infiltración y de establecer vínculos con diásporas rusas, pero también su habilidad para generar conexiones en las que personas de origen español actúan en respuesta a una soberanía extranjera por lo que evidencian unos riesgos geopolíticos considerables.
Las estrategias informativas rusas en el ciberespacio hispanohablante y, en concreto, en España revelan una capacidad significativa de explotar fracturas internas, especialmente entre grupos de extrema izquierda y movimientos independentistas
Las estrategias informativas rusas en el ciberespacio hispanohablante y, en concreto, en España revelan una capacidad significativa de explotar fracturas internas, especialmente entre grupos de extrema izquierda y movimientos independentistas. Telegram se ha convertido en uno de los principales canales de difusión, ampliado por la acción de medios estatales rusos y comunidades locales que reproducen estas narrativas, muchas veces bajo un discurso anticolonial y antimperialista.
Estas maniobras, combinadas con casos de presunto espionaje y reclutamiento de ciudadanos españoles y el aprovechamiento de la diáspora rusa, ponen de manifiesto los
riesgos geopolíticos derivados de la capacidad de Rusia para intervenir en los asuntos internos de España y, por extensión, de todo el mundo hispanohablante.