Martes, 28 de julio de 2026
ANÁLISIS

Trump más distante, los europeos mejor preparados: ¿es nuestra oportunidad?

"Europa ya no puede contar con el amigo americano", advierte Pablo Andrés, politólogo especializado en relaciones internacionales y Unión Europea. Según Andrés, aunque la nueva administración Trump se muestra más distante hacia Europa, la UE llega a este escenario mejor preparada que en 2016. Sin embargo, enfrenta dos grandes desafíos: lograr una mayor autonomía en tecnología y reforzar su capacidad en defensa.

Pablo Andrés Gutiérrez Pablo Andrés Gutiérrez 28 de noviembre de 2024
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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inician sus respectivos segundos mandatos con poco más de un mes de diferencia. | Shealah Craighead / Zuma Press / ContactoPhoto
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inician sus respectivos segundos mandatos con poco más de un mes de diferencia. | Shealah Craighead / Zuma Press / ContactoPhoto
La situación que casi todas las capitales europeas, especialmente Bruselas, esperaban evitar, se ha hecho realidad: Donald Trump regresará a la Casa Blanca el próximo veinte de enero de 2025, comenzando un nuevo mandato de cuatro años.

Una Europa al descubierto

Durante su primer mandato, Donald Trump calificó a la Unión Europea (UE) como "enemigo" (foe), impuso aranceles a productos clave como el acero y el aluminio, y amenazó en repetidas ocasiones con una guerra comercial contra el bloque comunitario. Además, cuestionó acuerdos multilaterales y medioambientales claves para Europa, como el Acuerdo de París, y aplicó medidas proteccionistas que generaron fricciones con aliados europeos, impactando las relaciones transatlánticas.

"Durante su primer mandato, Donald Trump calificó a la Unión Europea como 'enemigo' ('foe')"
También fracturó alianzas tradicionales de Washington, criticó a la OTAN y presionó a sus miembros para aumentar sus gastos en defensa, algo en lo que Obama también había incidido anteriormente. Además, Trump promovió una política que resaltaba el liderazgo de hombres fuertes, fortaleciendo vínculos con figuras autoritarias y nacionalistas que tienen una concepción personalista de la política y suelen hacer un uso masivo de las redes sociales, interponiendo su figura frente a las instituciones. 

Sin embargo, Trump contaba con contrapesos dentro de su gabinete que frenaban sus medidas más radicales, como James Mattis, secretario de Defensa; Rex Tillerson, secretario de Estado, y su vicepresidente, Mike Pence. A esto se sumaba su falta de experiencia gubernamental y el control limitado sobre el aparato del Partido Republicano, factores que dificultaron la implementación de su agenda más radical.

Durante los cuatro años que ha durado el mandato de Biden, Trump ha fagocitado el aparato republicano con su movimiento MAGA. La administración Trump será dominada por los restrainers, una facción republicana que defiende la fortaleza en casa y la moderación en el despliegue y uso de la fuerza militar en el extranjero. Su estrategia, potenciada por figuras como Steve Bannon y Richard Grenell, pasaría por una desvinculación de la OTAN y la reducción del apoyo estadounidense a Ucrania.

Precisamente, el nuevo vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, es uno de los mayores opositores a la ayuda a Ucrania. En diversas ocasiones, ha calificado a los países europeos como "Estados clientelares", ha abogado por el fin de la guerra en Ucrania mediante la retirada de la ayuda estadounidense y ha sostenido que Europa debe valerse por sí sola, "sin usar a Estados Unidos como muleta".

Así, el paraguas que se había vuelto a desplegar en Europa durante la presidencia de Biden ha quedado desmantelado tras estas elecciones, y la nueva presidencia de Trump parece destinada a exacerbar sus instintos más primarios.

"Europa ya no puede contar con el amigo americano"
Europa, que históricamente ha dependido de Washington para orientar la política de la OTAN, protegerse de amenazas mediante la disuasión nuclear y, por supuesto, para facilitar consensos en disputas sobre cuestiones controvertidas —como ocurrió durante la Gran Recesión de 2008—, ya no puede contar con el amigo americano. 

Una Europa mucho más preparada que en 2016

Aunque el escenario es desafiante, la Comisión Europea ya trabaja en una estrategia para negociar con Trump ante un posible triunfo, combinando medidas defensivas con la promoción de intereses comunes, como la postura más alineada sobre el Indo-Pacífico y China en comparación con 2016. Este enfoque busca reforzar su capacidad de respuesta frente a posibles acciones comerciales del presidente electo y marcar un terreno de cooperación estratégica.

"La UE se enfrenta al reto de reforzar su capacidad en dos ámbitos clave y conectados: el tecnológico y el militar"
Europa, como señaló Jean Monnet, se construye a través de las crisis y las soluciones que implementa para superarlas. Los últimos años, con desafíos como la crisis migratoria de 2015, el auge del populismo ejemplificado en el Brexit, la pandemia de la COVID-19 y la invasión rusa de Ucrania, han impulsado una mayor integración. Ejemplos de ello son los fondos NextGenerationEU, el primer instrumento económico-financiero con carácter federal, y el uso del European Peace Facility para apoyar militarmente a Ucrania. Ahora, además de su preparación comercial, la UE se enfrenta al reto de reforzar su capacidad en dos ámbitos clave y conectados: el tecnológico y el militar.

La necesidad de una tecnología europea

En cuanto a la seguridad tecnológica, el informe Draghi y el informe Letta marcan el camino que debe de seguir la Unión. Los países europeos no fabrican suficientes de los sistemas de computación en nube, software clave e infraestructuras de telecomunicaciones que acaban consumiendo. Dependen en exceso de productos estadounidenses y chinos. Frente a esta dependencia, la UE debe tener preparada una respuesta contundente, potenciando su mercado de telecomunicaciones, reduciendo su dependencia y transitando hacia una menor fragmentación.      

"Los países europeos no fabrican suficientes de los sistemas de computación en nube, software clave e infraestructuras de telecomunicaciones que acaban consumiendo"
Otro de los posibles aspectos conflictivos de esta nueva etapa de Trump es la regulación de las plataformas sociales y la IA. Durante esta legislatura, el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, y la vicepresidenta de Competencia, Margrethe Vestager, han sancionado a grandes tecnológicas por no respetar la normativa europea. Ahora, Teresa Ribera será quien lidere la defensa de la UE en materia de competencia. No será una tarea sencilla, miembros de la futura administración de Trump han insinuado la posibilidad de retirar su apoyo militar a Europa si no se flexibilizan ciertas legislaciones, especialmente en este ámbito.

Europa ante el desafío de construir su propia defensa


En el ámbito militar, aunque Europa ha contribuido significativamente al apoyo a Ucrania, la mayor carga sigue recayendo en Washington. Esto refleja una inversión aún insuficiente, fragmentada e ineficaz, además de la limitada capacidad europea para aumentar la producción de defensa y reponer reservas de municiones y armamento. Según el informe Draghi, el 78 % del equipamiento utilizado por los ejércitos europeos se adquiere fuera de la Unión, y apenas el 18 % de los pedidos se gestionan de forma coordinada en Europa.

"Según el informe Draghi, el 78 % del equipamiento utilizado por los ejércitos europeos se adquiere fuera de la Unión, y apenas el 18 % de los pedidos se gestionan de forma coordinada en Europa"
Para revertir esta situación y avanzar hacia una Europa de la Defensa, el Alto Representante saliente Josep Borrell propone tres estrategias clave. En primer lugar, reforzar la Agencia Europea de Defensa para coordinar la adquisición de equipos entre los Estados miembros. En segundo lugar, emplear las competencias de la Comisión y el presupuesto europeo mediante el Fondo Europeo de Defensa y otros instrumentos de política industrial, tarea que recaerá en el próximo comisario de Defensa. Finalmente, alinear los enfoques nacionales con una visión común europea a través de la cooperación estructurada permanente (PESCO), creada en el Tratado de Lisboa, y apoyar a la industria de defensa con financiación comunitaria.

"Las instituciones europeas deben desarrollar relatos convincentes que resalten los beneficios de continuar la integración europea"
Finalmente, la victoria de Trump impulsará de nuevo las fuerzas populistas en Europa, que aprovecharán sus políticas para intentar bloquear las iniciativas de la UE. Frente a estos movimientos, expertos en utilizar narrativas simplistas que conectan con las preocupaciones ciudadanas, las instituciones europeas deben desarrollar relatos convincentes que resalten los beneficios de continuar la integración europea, pero también su capacidad de adaptarse y responder a los desafíos actuales mientras mejoran el nivel de vida de la gente y demuestran que son útiles para la ciudadanía. 

Puede que el nuevo mundo haya abandonado definitivamente la brújula que le unía a la vieja Europa, pero es responsabilidad de la Unión y sus miembros tomar definitivamente las riendas de un destino que ha postergado en exceso.
Pablo Andrés Gutiérrez
Pablo Andrés Gutiérrez
Politólogo especializado en relaciones internacionales y UE
Participación