El lanzamiento de 180 misiles por parte de la República Islámica de Irán en territorio israelí como respuesta a la ejecución del líder de Hezbolá y la invasión del Líbano por parte de Israel, han abierto de nuevo la caja de los truenos y acentuado la tendencia hacia una creciente inestabilidad, tanto del Próximo Oriente, como del sistema internacional en su conjunto.
"Especialmente destacadas serían las protestas que se produjeron en algunas de las principales universidades del país"
Después de todo un año, que partiría de los ataques terroristas de Hamás del 7 de octubre de 2023 y continuaría con la correspondiente respuesta israelí en Gaza, la Administración de Joe Biden se ha visto incapaz de lograr estabilizar la situación o de lograr el tan cacareado alto el fuego. El apoyo oficial a Israel fue acompañado por la remisión de ayuda en forma de dinero y armas. Tan solo después de miles de vidas civiles perdidas y bajo presión, el presidente estadounidense comenzó a plantear su desacuerdo con la operación y vincular el futuro de la relación con el gobierno israelí a su tratamiento de la población civil palestina.
Entretanto, el conflicto logró sacar a la calle a cientos de miles de personas, y en este caso, Estados Unidos no fue ninguna excepción. Especialmente destacadas serían las protestas que se produjeron en algunas de las principales universidades del país. A pesar de su tradicional alianza con Israel y la fuerza del famoso lobby de Israel, especialmente protagonizado por la AIPAC, Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel, estos acontecimientos condujeron a la apertura de numerosas divisiones sociales. Incluso el propio expresidente y candidato Donald Trump, caracterizado por una posición pro israelí muy clara, se mostró alarmado por las consecuencias que podría tener la operación en Gaza para la imagen de Israel.
Las divisiones fueron especialmente acentuadas dentro del Partido Demócrata. Ya marcadas por las diferencias entre su ala más centrista y el sector más progresista. En este último fueron comunes las críticas e incluso la participación en protestas o la propuesta de que la ayuda a Israel fuese condicionada al cumplimiento del derecho internacional humanitario. Dirigentes de este sector que irían desde Bernie Sanders a Alexandra Ocasio Cortez o la representante de origen palestino, Rashida Tlaib, censurada por entonar la controvertida consigna Desde el río hasta el mar.
Una de las principales consecuencias pudo observarse en las escasamente disputadas primarias del Partido Demócrata con la formulación de un voto protesta contra el presidente estadounidense, que llegaría a alcanzar hasta el 15 % en uno de los estados clave que determinarán la elección presidencial: Michigan. Especialmente destacable por la elevada concentración de población de origen árabe que reside en este estado.
"La política exterior no suele ser un asunto relevante para ganar unas elecciones, ni en Estados Unidos ni en ningún otro país. Pero Oriente Próximo y Ucrania se han convertido en cuestiones de política doméstica"
Tal y como es bien conocido, la política exterior no suele ser un asunto relevante para ganar unas elecciones, ni en Estados Unidos ni en ningún otro país. Tan solo en los casos más extremos ha podido ejercer cierta influencia. Este fue el caso de las elecciones que llevaron a la derrota del presidente Jimmy Carter en el marco de la crisis de los rehenes con Irán. Ni siquiera conflictos tan controvertidos como el de Irak llevaron a la derrota del presidente que tomó la decisión de derrocar el régimen de Saddam Hussein. Y el espacio y tiempo que se le suele dedicar en actos, discursos y debates de campaña suele ser limitado.
Por supuesto la situación del Próximo Oriente es un asunto relevante para la política exterior de Estados Unidos y de sus aliados occidentales. Sin embargo, resulta evidente qué, con el paso del tiempo, este tema se ha acabado convirtiendo también en una cuestión de política doméstica. Se suma, por tanto, al escaso elenco de asuntos internacionales que podrían marcar de manera limitada el devenir de la contienda electoral en curso. Este es también el caso de la Guerra de Ucrania, donde Estados Unidos ha invertido miles de millones de dólares para ayudar a este país a luchar contra la invasión rusa. Un asunto también divisivo y muy marcado por líneas partidistas. Ejemplo de ello es la reciente visita del presidente Zelensky a Pensilvania en el marco de la campaña electoral y las críticas que suscitó.
A raíz de la relevancia de los acontecimientos en Próximo Oriente, no es de extrañar que el debate entre candidatos a la vicepresidencia comenzase precisamente con este asunto. Y, sin embargo, quedó claro que los candidatos no tenían diferencias sustanciales en cómo lidiar con esta cuestión. Si acaso, Tim Walz, mostró un mayor mutismo debido a que este asunto genera las mayores divisiones precisamente dentro del Partido Demócrata.
"Se ha advertido un incremento de las simpatías por parte de la población de origen árabe en estados como Michigan a la candidata por el Partido Verde, Jill Stein, quien se ha identificado con el sufrimiento palestino. Precisamente en este estado, que se decidirá por un margen muy pequeño de votos, es donde sería factible que los acontecimientos en el Próximo Oriente tuviesen un carácter determinante"
No es fácil saber sí y cómo podrían incidir estos acontecimientos en el resultado de las elecciones del próximo 5 de noviembre. Israel ya ha anunciado represalias contra el ataque iraní y la situación puede salirse de control. Por otro lado, está por ver que las divisiones demócratas se traduzcan en una reducción del apoyo a la candidata Kamala Harris, dado que la posición del expresidente Trump es, cuanto menos, tan proisraelí como la de Biden, y aquellos que han estado saliendo a la calle para protestar por los acontecimientos en Gaza podrían priorizar el voto útil que evitase la llegada de Trump al poder. Sí que se ha advertido un incremento de las simpatías por parte de la población de origen árabe en estados como Michigan a la candidata por el Partido Verde, Jill Stein, quien se ha identificado con el sufrimiento palestino. Una posibilidad paralela a la de la abstención. Y es precisamente en este estado, que se decidirá por un margen muy pequeño de votos, donde sería factible que los acontecimientos en el Próximo Oriente tuviesen un carácter determinante para sumar la mayoría en el Colegio Electoral si Donald Trump consigue hacerse con los estados clave del conocido como Sun Belt, en la mayoría de los cuales va por delante en las encuestas.
Además, Joe Biden ha ofrecido una nueva baza a Donald Trump. En encuestas recientes, uno de los puntos fuertes que identifica el electorado estadounidense en el expresidente frente a Kamala Harris, junto con la gestión de la economía y la inmigración, es precisamente el de la política exterior. Y aunque no tenga la importancia de los asuntos anteriores, contribuye a fortalecer su imagen.
En definitiva, aunque las posibilidades de que un asunto de política exterior, devenido en cuestión de política doméstica, pueda decidir una elección presidencial sean pequeñas y difíciles de prever, no es descartable que puedan contribuir a una victoria del expresidente Trump. Además, las implicaciones para el legado en política exterior de Joe Biden son claras. Y hasta el momento lo único que ha demostrado su Administración es la capacidad para sumar los errores de su predecesor en política exterior a los suyos propios y a los de las élites que han estado gestionando la misma desde el fin de la Guerra Fría.
Juan Tovar Ruiz
Profesor contratado doctor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Burgos
Profesor honorario en la Universidad Autónoma de Madrid y ha sido investigador visitante en la Universidad de Georgetown. Sus intereses investigadores abarcan la política exterior estadounidense, las relaciones transatlánticas y la política exterior española. Ha publicado en diferentes Think Tanks y revistas como la Revista Española de Ciencia Política, el Real Instituto Elcano, Unisci, Cidob, Política Exterior, Foreign Affairs Latinoamérica, Esglobal, Cuadernos de pensamiento político o la Revista de Estudios Internacionales Mediterráneos.