Por sara bruna quiñonez estrada el 5 de mayo de 2016
Perfectamente de acuerdo, sin en ocasiones los jueces aun con veinte años de experiencia se nos dificulta valorar las pruebas, que decir de quienes son absolutamente ajenos a las reglas que rigen las mismas?
Por Eduard Ariza Ugalde el 4 de mayo de 2016
Ha sido una lectura de lo más interesante. Nunca se me habría ocurrido que detrás de la no exigencia de motivación del juzgado norteamericano subyaciera precisamente el miedo a esa motivación. Coincido con usted en que el jurado ha quedado desfasado, porque el Estado ya garantiza un poder judicial técnico y honesto a los ciudadanos. El problema es ¿quién le pone el cascabel al gato?