El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, durante una concentración bajo el lema “Basta ya. Ceuta no se rinde”, frente a la sede de la Delegación del Gobierno. | Gabriela Sardá Núñez / Europa Press
La llegada de alrededor de 70.000 personas a Ceuta en apenas unos días no admite una explicación única. Una sentencia judicial distorsionada en redes sociales, la actuación de Marruecos, las particularidades de Schengen y las diferentes narrativas europeas sobre inmigración confluyeron en una crisis que desbordó rápidamente el terreno migratorio. Anna Terrón, exsecretaria de Estado de Inmigración, sostiene que entender lo ocurrido exige analizar a la vez sus dimensiones políticas, jurídicas, tecnológicas y geopolíticas.