En opinión del director del Máster en Razonamiento Probatorio de la Universitat de Girona, Jordi Ferrer, el caso del fiscal general del Estado ejemplifica los peligros de ignorar los estándares de prueba. Como advierte, "toda la motivación debe estar dirigida a justificar que la prueba es suficiente o insuficiente", pues, sin criterios claros, la presunción de inocencia se vacía de contenido y el proceso penal se convierte en una herramienta arbitraria.