

"La providencia constituye un ejemplo de otro fenómeno que caracteriza cada vez más a las democracias occidentales: la judicialización de la alta política"Este episodio también constituye un ejemplo de otro fenómeno que caracteriza cada vez más a las democracias occidentales: la judicialización de la alta política. Ya no son únicamente los conflictos administrativos o competenciales los que llegan a los tribunales. También lo hacen las grandes decisiones estratégicas de los gobiernos: la inmigración, la transición energética, la política exterior, la seguridad o la organización territorial del Estado. La justicia se está trasladando desde la periferia de la acción política hasta su propio núcleo.
"Hoy, con creciente frecuencia, actores políticos de todos los signos trasladan a los tribunales algunos conflictos que no han logrado resolver en el terreno de la representación democrática"En este caso, en lugar de hablar de la "judicialización de la política", quizá resulte más preciso hablar de "judicialización de la alta política", porque lo que acaba sometido al escrutinio judicial no son decisiones técnicas, sino más bien aquellas que definen el proyecto político de un Gobierno. A este respecto, la inmigración constituye uno de los mejores ejemplos, porque, además de sus efectos económicos y sociales, afecta directamente a cuestiones de identidad, seguridad, soberanía e integración europea.
"Cuanto más integrada está la Unión, más difícil resulta separar completamente la política de la jurisdicción"Son varios los ejemplos de países en los que esta pregunta ha aflorado. Italia ha vivido conflictos similares con las políticas migratorias de Giorgia Meloni. Alemania, Francia o los Países Bajos también han comprobado cómo decisiones de enorme contenido político terminaban dependiendo de la interpretación de tribunales nacionales y europeos. Cuanto más integrada está la Unión, más difícil resulta separar completamente la política de la jurisdicción.
"Esta providencia también obliga a preguntarse si la política está renunciando, al menos en parte, a una de sus funciones esenciales: resolver los grandes desacuerdos mediante la deliberación democrática"¿Qué nos dice este episodio sobre el estado de nuestras democracias? Si las grandes decisiones políticas terminan resolviéndose cada vez con mayor frecuencia en los tribunales, la justicia adquiere inevitablemente un protagonismo mayor. Pero esa evolución también obliga a preguntarse si la política está renunciando, al menos en parte, a una de sus funciones esenciales: resolver los grandes desacuerdos mediante la deliberación democrática y la responsabilidad ante los ciudadanos.
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