Lunes, 17 de agosto de 2026
MOMENTO AMÉRICA

Las dos guerras de Trump: una es interna; la otra, (ahora) en Irán

Después de la explosión mediática internacional y política del caso Epstein, varias voces del Partido Republicano han alzado la voz contra Trump. Eso ha llevado al líder MAGA a tener dos frentes abiertos: uno, dentro de su propio partido; y otro, en Irán, donde todo indica que eso también es parte de una 'bomba de humo' para distraer la atención global del aterrador caso antes mencionado. El periodista Mauricio Hdez. Cervantes ahonda en las dos 'batallas' que está librando ahora mismo Estados Unidos.

Mauricio Hernández Cervantes Mauricio Hernández Cervantes 6 de marzo de 2026
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Manifestante en Nueva York. | Gina M Randazzo / Zuma Press / ContactoPhoto
Manifestante en Nueva York. | Gina M Randazzo / Zuma Press / ContactoPhoto
El ejercicio del poder, cuando se asume como absoluto, no admite fisuras: las exhibe, las persigue, las sanciona. Y ese fenómeno, dentro del Partido Republicano de Estados Unidos, no es ajeno: la disidencia en ese lugar camina como un animal extraño; es frágil, y su respiración apenas hace ruido entre el bullicio político que campa en el Capitolio. 

Dejando a la teoría de lado, el caso más claro es el de Thomas Massie (viralizado en redes sociales por ser, además de congresista por Kentucky, un granjero autosuficiente que construyó su casa con sus propias manos e ingeniero del Massachusetts Institute of Technology): él ha aprendido —por la mala— que el estruendo lanzado desde el megáfono del poder jamás se interrumpe, jamás se cuestiona; él mismo pidió la liberación del resto de los archivos del caso Epstein y, gracias a eso, se echó encima a los trumpistas más fieles. Además, ha sido tajante: "¿Y dónde están los demás?", dijo, refiriéndose a que, en otros países, figuras de élite política han caído o han sido exhibidas por sus vínculos con Jeffrey Epstein, mientras que en Estados Unidos Ghislaine Maxwell es la única condenada. A Massie lo han señalado las manos más férreas del movimiento MAGA; el presidente pidió su expulsión del partido y está financiando a sus rivales, pero, sobre todo, lo convirtió en la figura marcada de lo que le puede pasar a aquellos que osan desafiar la voluntad del jefe.

Es decir, Trump sigue firme con su praxis de imposición a voluntad; para él, la disciplina no está justificada por las leyes, sino con mano dura, con la intimidación y con la última palabra que (desde su vuelta a la Casa Blanca) sale, indiscutiblemente, del despacho oval. Interna e internacionalmente hablando. 

"Según la policía del Capitolio, los ataques a congresistas se han disparado, en el último año, hasta un 60%"
Por supuesto, el caso de Massie no es el único. Como lo cuentan los periodistas del diario
El Confidencial, Lydia Herrera y Argemino Barro, según la policía del Capitolio, los ataques a congresistas se han disparado, en el último año, hasta un 60%. Nombres como los de Liz Cheney, Mitt Romney y Adam Kinzinger se repiten como letanías de resistencia, ya que han denunciado el desprecio de Donald Trump por las instituciones estadounidenses. También han advertido de la persecución que viven quienes se atreven a poner bajo la lupa el decálogo intervencionista y ultranacionalista impuesto desde el poder ejecutivo. 

Ahora bien, ¿qué tiene que ver todo esto con la reciente revelación de los más de tres millones de documentos pertenecientes al caso Epstein? La respuesta a esa interrogante está (aún) incompleta. Desde luego, los apresurados tiempos que unen la desclasificación de esos archivos con los ataques a Teherán, casi coincidentes, obligan a la reflexión y a hacernos incontables preguntas. Pero si somos rigurosos con la cronología, sí que podemos (debemos) preguntarnos: ¿por qué Trump tuvo ese cambio repentino y, finalmente, sí decidió atacar a Irán, cuando hasta hace un par de meses parecía que "la vía de democratización" de ese país apuntaba más hacia un acuerdo nuclear? 

Resulta que, tras la "explosión mediática" causada por los nuevos documentos del caso Epstein, en dos meses, por lo menos siete personalidades de las élites políticas globales fueron acusadas, obligadas a declarar, investigadas, imputadas o, incluso, detenidas —como fue el caso del príncipe Andrés de Inglaterra—. Hablamos, claro está, de Bill Gates, Bill Clinton, Noam Chomsky, Steve Bannon, Stephen Hawking y un largo etcétera de celebridades. Además, a raíz de todo esto, teorías aún frágiles (por la falta de pruebas o documentos que las confirmen), pero crecientes, como la de que Epstein tenía vínculos estrechísimos con el Mossad, se leen y escuchan cada vez más. 

"Un par de congresistas estadounidenses, Jamie Raskin y Ro Khanna, dijeron que el nombre de Donald Trump «está por todos lados» en el resto de documentos analizados del caso Epstein"
Lo único claro es que Estados Unidos ya ha abierto un nuevo frente bélico. Y lo ha hecho junto a Israel. Lo hizo a escasas semanas de que un par de congresistas estadounidenses, Jamie Raskin y Ro Khanna, dijeran que el nombre de Donald Trump "está por todos lados" en el resto de documentos analizados de esos tres millones de papeles recientemente desclasificados. El nombre de la misión lo dice todo: "Furia épica". Y es contra el archienemigo regional (además de ser una potencia nuclear) de Israel.


Por lo pronto, la portada del diario iraní Tehran Times ha sido contundente: "Por la independencia y la gloria de Irán. El ayatolá Jameneí ha sido declarado como mártir tras los ataques de Estados Unidos e Israel"

El Gobierno de Pedro Sánchez se ha posicionado en contra de esas acciones militares y ha negado el uso de las bases de Rota y Morón al Ejército de Estados Unidos. Y el Gobierno de Donald Trump ha tildado al Gobierno español de "aberración", y ya sabe que Francia y Reino Unido son (como siempre) sus aliados. 

Al mismo tiempo, el fuego en Medio Oriente se ha expandido hacia Líbano. Otra vez.

Desafortunadamente, las palabras "tercera", "guerra" y "mundial" se siguen acercando a los titulares en los diarios de todo el mundo.

¿Qué lecturas tiene la guerra en Irán, en plena disidencia del Partido Republicano?

Todo comenzó hace menos de un año, con la liberación de millones de documentos pertenecientes al caso más opaco, tenebroso y aterrador de los últimos tiempos: el caso Epstein. Pero el escándalo no nació de la información revelada en aquellos papeles, sino, precisamente, en las borraduras, en los tachones, en las omisiones y en el silencio de los vigilantes que resguardaron (y editaron) esa información durante poco más de un lustro.

"¿La gente sigue hablando de este tipo, de este energúmeno? Se ha hablado de eso durante años… ¿a la gente aún le interesa ese tema?"
Donald Trump sobre Jeffrey Epstein
No obstante, parte de la verdad salió a la luz, y voces como la de Massie se alzaron diciendo que las verdades a medias son lo mismo que una mentira. Otra voz fue la de Chantelle Lee, reportera de la revista
TIME. Ella, seis meses antes de la liberación del polémico archivo, cuestionó a Donald Trump sobre este caso, y la respuesta del líder MAGA, una tan evasiva y poco diplomática (como es su costumbre), dijo mucho más que cualquier sentencia al respecto. "¿La gente sigue hablando de este tipo, de este energúmeno? Se ha hablado de eso durante años… ¿a la gente aún le interesa ese tema?", lanzó Trump, y después arremetió directamente contra Lee, distrayendo la atención (como también es habitual en él) diciéndole que jamás la había visto sonreír. Evasión, cambio de tema y a lo siguiente. 

Sí, en la Casa Blanca, lo que incomoda se cierra, se archiva y la atención se redirige hacia algo con mayor potencia mediática. ¿Y qué podría ser más escandaloso y alarmante que una guerra? Nada. Ni siquiera la desclasificación de los archivos del caso que revela la podredumbre más profunda de las élites globales, y el que podría ser la cerilla que encienda la mecha de la tercera guerra mundial. 

Por otra parte, el periodista argentino Ezequiel Kopel, una de las plumas más prestigiosas sobre temas de Medio Oriente, ya lo había sostenido desde el año pasado: si estallara la guerra con Irán, sería el peor de los escenarios. ¿Por qué? Pues porque cualquier conflicto bélico que involucre nombres como Washington, Tel Aviv, Moscú, Pekín o Teherán, tiene altísimas posibilidades de derivar en una batalla de índole global y no solo regional. 

"¿Qué relación tiene la reciente invasión de Estados Unidos e Israel a Irán con la cloaca que destapó el caso Epstein? Solo hay especulaciones al respecto, aún"
Finalmente, una de las preguntas tan obligadas como incómodas sería: ¿qué relación tiene la reciente invasión de Estados Unidos e Israel a Irán con la cloaca que destapó el caso Epstein? Solo hay especulaciones al respecto, aún. No hay documentos o pruebas de acceso público que confirmen las sospechas. Solo hay tiempos que coinciden, bombas que caen en momentos específicos (siendo incorrecto todo momento para una bomba, claro está), disidencias dentro del Partido Republicano que levantan ámpula en el movimiento MAGA y alianzas bélicas que despiertan más incertidumbre que certezas. 


¿Será el bombardeo en Teherán el reinicio de las pesadillas bélicas que iniciaron con un disparo en Sarajevo en 1914 y que creímos terminadas para siempre desde 1945? Afortunadamente, todavía hay tiempo para creer que la respuesta es "no".
Mauricio Hernández Cervantes
Mauricio Hernández Cervantes
Periodista y escritor
Es autor del libro 'El silencio del diente que quiso ser una flor. Textos de un periodista mexicano en España: un país donde el pasado (siempre) es un tema de actualidad'. Actualmente, escribe en la sección internacional de 'El Confidencial' y en la revista 'ETHIC'. Ha colaborado en medios como 'El Mundo', 'La Vanguardia', 'La Voz de Asturias' o el diario mexicano 'Reforma'.
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