La invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 desencadenó uno de los reajustes geopolíticos más bruscos de la historia reciente del comercio. La Unión Europea, históricamente dependiente de la energía rusa, se comprometió a eliminar esta vulnerabilidad crítica. Tres años después, los datos comerciales actualizados ofrecen una oportunidad para comprobar si los compromisos políticos se han traducido en una realidad económica.
Comercio de la UE con Rusia
Las importaciones de la UE procedentes de Rusia han caído un 91%, de 20.500 millones de euros mensuales a 1.700 millones, en precios constantes. El descenso se explica por una fuerte caída tras la invasión entre marzo de 2022 y 2023, seguida de una reducción sostenida.
Las exportaciones de la UE a Rusia también han disminuido, aunque menos, con una caída del 75%: de 7.100 millones de euros mensuales a 1.800 millones, en precios constantes.
"La fuerte reducción del comercio UE-Rusia ha sido un esfuerzo colectivo. Entre 2022 y 2025, todos los Estados miembros redujeron sus importaciones desde Rusia"
La trayectoria de las exportaciones ha sido más volátil y, de forma significativa, se ha mantenido prácticamente plana durante el último año (de diciembre de 2024 a diciembre de 2025), mientras que las importaciones han seguido bajando (figura 1). En conjunto, los vínculos comerciales entre la UE y Rusia se han reducido de forma drástica.
En 2022, Rusia era el quinto socio comercial de la UE, por detrás de Estados Unidos, Reino Unido, China y Suiza. Sin embargo, en 2025, Rusia había caído hasta el puesto 19.
Figura 1. Valores de importación y exportación de la UE con Rusia (enero de 2022 a diciembre de 2025, precios constantes).
La fuerte reducción del comercio UE-Rusia ha sido un esfuerzo colectivo. Entre 2022 y 2025, todos los Estados miembros redujeron sus importaciones desde Rusia. Sin embargo, la escala y la velocidad variaron de forma notable (figura 2). En términos absolutos, las mayores economías soportaron la mayor parte del ajuste. Alemania, Países Bajos, Italia, Polonia y Francia concentraron el grueso de la reducción.
"La caída en importaciones de Alemania equivale al 97%, lo que refleja hasta qué punto los bienes rusos, especialmente la energía, estaban integrados en sus cadenas de suministro"
En términos relativos, en cambio, las economías más pequeñas registraron las caídas proporcionales más elevadas: Luxemburgo recortó las importaciones un 100%, Chipre un 98% y Rumanía un 96%. Alemania destaca por cumplir ambas condiciones. Su reducción de 24.000 millones de euros en importaciones equivale a una caída del 97%, lo que refleja hasta qué punto los bienes rusos, especialmente la energía, estaban integrados en sus cadenas de suministro. No todos los Estados miembros avanzaron al mismo ritmo. Malta, Eslovaquia y Hungría registraron las menores reducciones: 26%, 55% y 57%, respectivamente.
Figura 2. Cambio en las importaciones de los Estados miembros de la UE desde Rusia (2022-2025, millones de €)
El panorama de las exportaciones es más complejo. Aunque la mayoría de los Estados miembros redujo sus envíos a Rusia entre 2022 y 2025, un pequeño grupo (Eslovenia, Croacia, Irlanda y Suecia) registró ligeros aumentos (figura 3). Alemania vuelve a dominar en términos absolutos, con un recorte de 6.200 millones de euros, más de tres veces la reducción de Polonia (2.100 millones), la segunda mayor. Finlandia y Lituania también lograron recortes pronunciados del 85% cada uno, un dato relevante dada su relación comercial previa con Rusia.
Figura 3. Cambio en las exportaciones de los Estados miembros de la UE a Rusia (2022-2025, millones de €)
Diferencias sectoriales
El desglose sectorial muestra dónde el desacoplamiento ha sido más completo (figura 4). En un extremo, la UE ha eliminado prácticamente todas las importaciones de textil, plásticos y madera desde Rusia, con una reducción del 99% entre 2022 y 2025. Los productos químicos y los artículos manufacturados diversos se sitúan a continuación, con caídas del 94% y del 93%, respectivamente. En conjunto, estos tres sectores representaban una cuarta parte de las importaciones de la UE desde territorio ruso en 2022, por lo que su retirada casi total es económicamente relevante.
El sector de agricultura y bebidas registró la caída más leve, si bien alcanza el 72%. Los servicios bajaron un 78%, lo que sugiere una demanda persistente de capacidades específicas o, alternativamente, la dificultad de cortar flujos comerciales intangibles. En un punto intermedio se situaron minerales y combustibles (87%), maquinaria y vehículos (83%) y piedra, vidrio y metales (78%): reducciones sustanciales, pero lejos de la ruptura casi total observada en algunos bienes manufacturados.
Figura 4. Descenso porcentual de las importaciones de la UE desde Rusia por categorías sectoriales (2022-2025)
Nota: todos los valores están a precios constantes. Las categorías sectoriales se crearon agregando la categorización de productos existente según la CPA.
En exportaciones, el desacoplamiento ha sido más parcial (figura 5). Los servicios registraron la caída más pronunciada, del 87%, seguidos por maquinaria y vehículos (85%), lo que apunta al impacto de las restricciones de exportación sobre bienes de alta tecnología y sobre el comercio intangible. Minerales y combustibles cayeron un 79%, y piedra, vidrio y metales un 75%, lo que marca una ruptura clara, aunque lejos de la retirada casi total observada en las importaciones de la UE.
En el otro extremo, agricultura y bebidas descendieron solo un 34%, la menor reducción de cualquier sector y aproximadamente la mitad de la caída en maquinaria. Artículos manufacturados diversos (62%), textil, plásticos y madera (59%) y productos químicos (36%) se situaron en posiciones intermedias. Ningún sector superó reducciones del 90%, en contraste con las importaciones, donde tres sectores prácticamente desaparecieron.
Figura 5. Descenso porcentual de las exportaciones de la UE a Rusia por categorías sectoriales (2022-2025)
Productos con alta dependencia
Un artículo previo de ECIPE, Russia’s Import Dependency Problem,
identificó diez categorías de producto en las que la UE dependía en gran medida de las importaciones rusas en 2021. La tabla 1 muestra qué ocurrió con algunas de estas dependencias entre 2022 y 2025. Los productos semielaborados de hierro pasaron de 2.229 millones de euros a 1.314 millones; las matas de níquel, de 1.741 millones a 518 millones; los productos ferrosos, de 681 millones a 142 millones; y los óxidos de vanadio, de 115 millones a 62 millones. Los fosfatos naturales de calcio, por el contrario, aumentaron de 65 millones a 108 millones.
Tabla 1. Importaciones de la UE desde Rusia de productos con dependencia (2022 y 2025)
Un desacoplamiento estabilizado entre las capitales y Moscú
Tres años después de la invasión a gran escala de Ucrania, el desacoplamiento económico entre la Unión Europea y Rusia ha sido profundo y ofrece lecciones relevantes. Los datos muestran una ruptura clara, con importaciones de la UE desde Rusia que caen un 91%, desde 20.500 millones de euros mensuales hasta 1.700 millones, y exportaciones a Rusia que
bajan un 75%, de 7.100 millones a 1.800 millones (precios constantes).
Los recortes más pronunciados se concentraron en los primeros 12 a 18 meses del conflicto. Sin embargo, la estabilización posterior de las series de importación y exportación desde septiembre de 2024 sugiere que el proceso de desacoplamiento ha encontrado un suelo práctico.
En última instancia, los datos de comercio UE-Rusia ofrecen una lección sobre la geopolítica del comercio. Muestran que incluso dependencias económicas muy asentadas, especialmente en sectores estratégicos como la energía, pueden romperse en un plazo relativamente corto cuando existe voluntad política suficiente. Al mismo tiempo, subrayan los límites del desacoplamiento económico, al revelar un nivel de interacción comercial que persiste incluso bajo una presión política significativa.