En los últimos diez años, el tejido empresarial español "se ha modernizado, se ha internacionalizado y es cada vez más competitivo", precisamente porque ha entendido "la necesidad competir y de aprovechar los instrumentos con los que pueden hacerlo mejor". Así lo subraya la directora general de la Cámara de Comercio de España, Inmaculada Riera, que atiende a Agenda Pública en la sede de la entidad para hablar de la realidad de las pymes y del apoyo que les prestan.
Con el convencimiento de que hay que ayudar a estas empresas en su crecimiento, apuesta por eliminar las barreras con las que se encuentran —administrativas, regulatorias, fiscales...— y remarca también la importancia de la digitalización como "una herramienta de gestión, de competitividad y de productividad". Por ello, entre otros programas, han colaborado con Red.es en el desarrollo de Kit Digital, que "ha acelerado los procesos de digitalización y, sobre todo, la conciencia en las pymes de la necesidad de llevarlos a cabo".
Lleva una década en la Cámara de España. ¿Cómo ha cambiado el tejido productivo español en estos años?
Feliz década. Ha pasado volando. Me incorporé de la mano del presidente, José Luis Bonet, a una nueva institución, porque la Ley de Cámaras de abril de 2014 crea la Cámara de Comercio de España con un modelo y una gobernanza muy distintos a los anteriores. Hasta entonces, teníamos el Consejo Superior de Cámaras, pero la Cámara de Comercio de España es una institución diferente en su estructura y funcionamiento.
Su gobernanza es un reflejo de lo que debe ser la colaboración público-privada. En el pleno están representadas las cámaras territoriales, las empresas, la Administración Pública —con varios ministerios—, los autónomos y también las cámaras españolas en el exterior. Ese es el modelo que impulsa la ley de 2014.
Trabajamos como una corporación de derecho público con gestión privada. Nuestro ADN es la defensa del interés general y, dentro de ese marco, el apoyo al crecimiento de las empresas: a su internacionalización, a su competitividad, a su formación y al emprendimiento, un ámbito fundamental para jóvenes, autónomos y nuevas actividades.
Describiría lo sucedido en estos diez años como una transformación del tejido productivo y empresarial, que se ha modernizado, se ha internacionalizado y es cada vez más competitivo y, sobre todo, tiene una mayor conciencia, especialmente entre las pymes, de la necesidad de competir y de aprovechar los instrumentos con los que pueden hacerlo mejor. La crisis de 2008 obligó a muchas empresas a salir y eso impulsó este proceso de internacionalización.
Los deberes no están completamente hechos, pero se están haciendo. Y es importante subrayar que esta transformación no la están haciendo solo las grandes empresas, que ya eran muy competitivas y volcadas en la internacionalización, sino también las pequeñas y medianas, que eran nuestra asignatura pendiente.
El informe Draghi señala que en Europa —y esto es aplicable también a España— hay mucha iniciativa, buenas ideas y un ecosistema dinámico de startups. Pero muchas de ellas, cuando llega el momento de crecer en tamaño, acaban marchándose a otros mercados donde encuentran más facilidades de financiación y más apoyo. ¿Cómo ayudamos a las pymes a crecer? ¿Qué obstáculos se pueden eliminar?
Aunque es evidente que hay empresas que, por su propia especificidad —por su servicio, su producto, su mercado o por muchas otras razones— seguirán siendo pymes, es verdad que el gran reto de nuestra economía está precisamente en la dimensión. La competitividad también pasa por la dimensión empresarial.
Hemos de ser muy conscientes de cuáles son las barreras que frenan el crecimiento de las empresas y debemos trabajar de manera muy firme y comprometida para eliminarlas. Son barreras de muchos tipos: administrativas —la simplificación es básica—, regulatorias, laborales y también fiscales.
Riera detalla la importancia del acompañamiento a las empresas españolas en el exterior. Foto: Agenda Pública / Guillermo Navarro
¿Qué hacen en concreto desde la Cámara de España para eliminarlas?
Tenemos cuatro ejes. En primer lugar, la Cámara de España actúa como organismo intermedio de la Administración en la gestión de fondos europeos, dirigidos a pymes, jóvenes, emprendedores y autónomos, para mejorar su crecimiento y su competitividad. Esto implica un trabajo previo de sensibilización, información y asesoramiento: explicar qué programas existen, cuáles encajan mejor según el perfil de cada empresa y acompañarlas en todo el proceso hasta que acceden a las convocatorias. Los resultados son extraordinarios.
En digitalización, por ejemplo, antes de Kit Digital ya teníamos programas financiados con FEDER —como Pyme Digital— y todos han seguido teniendo éxito durante el despliegue de Kit Digital. No se han visto opacados. Las pymes ven estas convocatorias como herramientas útiles para mejorar su competitividad. El crecimiento del número de pymes proactivas es evidente: no hay pasividad, hay voluntad de avanzar. El entorno económico también obliga a moverse en esa dirección.
En segundo lugar, tenemos las tres A: acompañar, ayudar y asesorar. Este trabajo lo hacemos desde la Cámara de España, pero es posible gracias a la red de cámaras territoriales, cuyo valor es enorme. Las pymes, los autónomos y los empresarios tienen la puerta abierta de sus cámaras, y estamos ahí para ayudarlos y acompañarlos. En este sentido, un instrumento clave son las oficinas Acelera Pyme, impulsadas por Red.es. Son hubs de referencia en las cámaras territoriales para asesorar en digitalización y competitividad. Con la llegada de Kit Digital, estas oficinas fueron fundamentales para sensibilizar y apoyar a miles de pymes y autónomos. Sus resultados han sido muy buenos y se reflejan directamente en el éxito del programa.
"Las pymes, los autónomos y los empresarios tienen la puerta abierta de sus cámaras, y estamos ahí para ayudarlos y acompañarlos"
En tercer lugar está nuestra responsabilidad con la internacionalización. Acompañar a las pymes fuera significa ayudarlas a focalizar mercados y darles instrumentos para que puedan operar una vez están en el exterior. Contamos con una red de 44 cámaras de comercio en el exterior, que trabajan de la mano con las embajadas y las oficinas comerciales. Se trata de otro ejemplo claro de colaboración público-privada: cámaras y oficinas comerciales trabajando juntas al servicio de las empresas, especialmente de las pymes, que son las que más apoyo necesitan.
Por último, está nuestra función consultiva, que supone trasladar a la Administración propuestas, opiniones y posicionamientos, y tenemos una gran responsabilidad en ello.
En todo ello, por cierto, emerge el papel de la gran empresa. En la Cámara de España, los vocales del Pleno son las grandes empresas españolas. Siempre subrayamos la responsabilidad que tienen como empresas tractoras: sus proveedores son pymes y, además de exigirles estándares de competitividad, innovación o sostenibilidad, tienen una responsabilidad en su crecimiento y en su competitividad.
Conocí una startup que vendía máquinas calibradoras para los procesos de fabricación de acero y, de la mano de un grupo español, acabó abriéndose a medio mundo. Es un ejemplo sencillo pero muy claro de lo que significa una empresa tractora…
La gran empresa tractora no solo impulsa la internacionalización de sus proveedores, sino que además es muy exigente con ellos. Les pide cumplir criterios de competitividad, innovación, sostenibilidad y muchos otros. Por tanto, no solo actúa como tractora en el proceso de salir al exterior, sino también en el modelo de crecimiento de la propia pyme, porque la obliga a ser muy competitiva. Esto es muy positivo: las pymes han dado un salto cualitativo importantísimo.
La directora general de la Cámara defiende un modelo exitoso de colaboración público-privada. Foto: Agenda Pública / Guillermo Navarro
¿Por qué es importante la digitalización en la apuesta por la modernización y la internacionalización de las pymes? ¿Qué papel ha jugado el programa Kit Digital y cómo se ha vivido desde la Cámara de España?
No hay modernización sin digitalización. La digitalización está en la base de todos los cambios que están experimentando nuestra economía y nuestra sociedad. Ahora hablamos mucho de inteligencia artificial (IA), pero su base es la digitalización: todo gira en torno a ella, con distintas intensidades, pero siempre sobre una base digital sólida.
La digitalización es una herramienta de gestión, de competitividad y de productividad; es estratégica y facilitadora. No solo facilita la gestión, sino también la visión y la capacidad de aplicar tecnologías como la IA. Sin una buena base de digitalización, no es posible aplicarla.
"No hay modernización sin digitalización. La digitalización está en la base de todos los cambios que están experimentando nuestra economía y nuestra sociedad"
Aquí está también el gran activo de Kit Digital. El programa ha acelerado los procesos de digitalización y, sobre todo, la conciencia en las pymes de la necesidad de llevarlos a cabo. Porque no es simplemente "vender un ordenador". Puede ser un ordenador o una web, pero también un CRM u otras soluciones más complejas según el grado de madurez digital de la empresa. Y después está Kit Consulting, un paso más sofisticado, en el que también hemos superado ampliamente los objetivos —de 15.000 previstos hemos llegado a 20.000—. Ha habido un efecto tractor real de Kit Digital y de Kit Consulting, y ese impulso ha sido muy positivo.
El 70% de los beneficiarios han repetido un año después sin ayudas, pagando con sus propios recursos. Eso demuestra que han entendido que no pueden parar, que han entrado en un círculo virtuoso. La digitalización ya no la ven como un gasto, sino como una inversión estratégica. El reto es que ahora, cuando el programa termine, pongamos en marcha otros que sigan acelerando los cambios, porque necesitamos instrumentos que impulsen los procesos de transformación de las empresas.
Además, Kit Digital tiene otra gran virtud: ha puesto a prueba la colaboración público-privada, y hemos salido con nota. Para nosotros, firmes defensores de este modelo, es muy importante. La colaboración con el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y con Red.es ha sido extraordinaria.
En las comisiones de la Cámara de España participan grandes empresas, pero también existe una mirada capilar del territorio, donde las pymes acuden cada día a asesorarse o a pedir ayudas. ¿Cómo incorporan esa voz del territorio y esas necesidades reales de las pequeñas y medianas empresas en su trabajo?
Las pymes, sobre todo, están en las cámaras territoriales. En la Cámara de España las empresas no están adscritas directamente. Por ley, todas las empresas están adscritas a la Cámara de Comercio de la demarcación donde tienen su sede social, ya sea Madrid, Bilbao, Sevilla o cualquier otra ciudad. La recogida de sus necesidades y propuestas la hacemos a través de las cámaras territoriales, que trasladan las preocupaciones, ideas y opiniones de las pymes.
La función consultiva, a la que aludía antes, recoge esa voz y actuamos en consecuencia. Un ejemplo es el trabajo que hacemos para reforzar la formación profesional (FP) dual. Muchas pequeñas y medianas empresas todavía no la integran como deberían. Hay resistencias muy básicas: "no puedo incorporar FP porque tendría que dedicar a alguien del equipo a ser tutor", "no tenemos tiempo", "somos pocos", "es muy complicado dedicar una o dos personas a esto". Como creemos que la FP es una de las mejores herramientas de crecimiento para la empresa y, especialmente, para la pyme, trabajamos para impulsarla junto al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y la Secretaría General de Formación Profesional y con entidades como CaixaBank Dualiza.
Pinedo consulta a Riera por las posibilidades del Kit Digital y la defensa de los intereses de las pymes. Foto: Agenda Pública / Guillermo Navarro
¿En qué otros ámbitos tienen que poner más esfuerzos para responder a las necesidades de las empresas españolas?
Creo que debemos separar dos cosas: la aportación de la Cámara desde un punto de vista operativo —lo más tangible, como recursos, programas— y la aportación desde un punto de vista más intangible —información, asesoramiento y acompañamiento—.
En lo tangible, uno de nuestros grandes retos es seguir siendo excelentes como organismo intermedio de la Administración. Contamos con muy buenos reconocimientos de las comisiones de seguimiento de la Comisión Europea y de los ministerios en España por los resultados de gestión y ejecución, gracias también al trabajo de las cámaras territoriales. Tenemos que conseguir más recursos y adaptar los programas a las necesidades de las empresas, que vienen marcadas por el contexto en el que operan.
"Debemos entender cómo se movilizarán los nuevos recursos en Europa y bajo qué modelo, para jugar un papel relevante como gestores y contribuir a mejorar aún más la competitividad"
También debemos ser capaces de entender cómo se movilizarán los nuevos recursos en Europa y bajo qué modelo, para jugar un papel relevante como gestores y contribuir a mejorar aún más la competitividad. Y, por supuesto, ser muy proactivos en el ámbito de la dimensión empresarial, también con instrumentos que ayuden a impulsarla.
En lo intangible, tenemos que reforzar la información, la comunicación y el asesoramiento. Las empresas necesitan mucha información y acompañamiento. El crecimiento depende de tener información, que es determinante en la toma de decisiones. Muchas veces la pyme se queda fuera de los círculos informativos que le permitirían conocer, por ejemplo, los instrumentos de financiación a los que puede acceder.
A veces desconocen estas herramientas y, en otras ocasiones, consideran que están pensadas solo para grandes empresas o para un middle market alto, cuando no es así. En los últimos años, la Administración también ha cambiado: instrumentos como ENISA, CDTI, CESCE, ICO o COFIDES se han vuelto mucho más ágiles y accesibles, y no miran solo a las grandes empresas, sino también a las medianas y pequeñas. Nuestra tarea es acercar estas oportunidades a las pymes: informar, asesorar y difundir, en colaboración con el Ministerio y con la Administración en general. Nuestra capilaridad debe ayudar a esta difusión.
Por tanto, desde el punto de vista tangible, tenemos que asegurar más recursos y más programas y, desde el intangible, mantener acciones constantes y actualizadas para informar, comunicar y asesorar a las empresas sobre los retos de la digitalización, de la competitividad y de la internacionalización.
Muchas gracias.
Kit Digital es un programa del Gobierno de España, gestionado por Red.es, entidad adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, y cuenta con la Cámara de Comercio de España como entidad colaboradora. El programa, financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha sido diseñado para digitalizar a pymes y autónomos de todos los sectores.
Rodrigo Pinedo Texidor
Periodista y anteriormente vicepresidente de 'Agenda Pública'
Apasionado de los medios. Licenciado en Derecho y Periodismo por la Universidad CEU San Pablo y Executive MBA por IESE, se curtió en distintas redacciones antes de trabajar en comunicación institucional, ocupando, entre otras responsabilidades, el cargo de director de Comunicación del Arzobispado de Madrid. Formó parte de los consejos de administración de TRECE, Cope y, después, Ábside Media. Entre 2024 y 2026 fue consejero delegado de BEKANE Media y vicepresidente de 'Agenda Pública'. Trabaja en comunicación corporativa y es patrono de la Fundación Luca de Tena.
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Análisis de políticas públicas
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