Martes, 28 de julio de 2026
MICROESPACIO EN BARCELONA

La contracrónica de Marta Pascal: ¿Cómo llevar a la práctica los informes Draghi y Letta?

La consejera de 'Agenda Pública' y profesora de Ciencia de la Administración en la Pompeu Fabra cuenta cómo vivió nuestro reciente encuentro con un grupo de expertos del sector público, el ámbito empresarial y el científico para llevar a la práctica una nueva política industrial. Según remarca, toca apostar por la colaboración público-privada y la innovación pensando no en "las próximas elecciones", sino en "las siguientes generaciones".

Marta Pascal Marta Pascal 30 de julio de 2025
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Pol Gibert y Arantxa Calvera atienden a la consejera de 'Agenda Pública'. | Agenda Pública / Tsun Ho
Pol Gibert y Arantxa Calvera atienden a la consejera de 'Agenda Pública'. | Agenda Pública / Tsun Ho
"El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones". Esta es una frase de Winston Churchill que me viene rápidamente a la cabeza al empezar la sesión sobre los informes Draghi y Letta. Otra vez (por suerte) Agenda Pública ofreciendo conversaciones de profundidad y calidad, hoy en Barcelona. Los protagonistas a mi alrededor son expertos y responsables públicos que hablan de competitividad, de bienestar, de innovación, de oportunidades económicas para seguir sosteniendo nuestro estado del bienestar, de la necesidad de grandes consensos y de apuestas a largo plazo asumiendo los riesgos que suponen las inversiones en innovación y desarrollo. En otras palabras, plantar el árbol, cuidarlo, regarlo… pero saber que aquella generación no gozará de sus frutos y de su preciada sombra en los veranos mediterráneos. El fruto y la sombra serán para los que vengan.

  
El trío de ponentes es de lujo: Pol Gibert, secretario general de Empresa y Trabajo de la Generalitat de Catalunya; Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria, y Eduard Vallory, director general del Barcelona Institute of Science and Technology (BIST). Son tres perfiles de trayectorias distintas, pero que desprenden ambición creativa y constructora por todas partes. Me parece esperanzador.

El rol de lo público

Pol, millennial en primera línea de la política catalana y con una trayectoria de servicio público muy completa a sus espaldas, sabe que el rol de la Generalitat, de lo público, es fundamental en el momento actual. Confianza, iniciativa y soluciones. Draghi y Letta han dejado escritas propuestas a nivel macro europeo, pero el Plan Lidera de la Generalitat que nos explica Gibert supone una concreción (acciones y calendario) inaudita en nuestros tiempos: medidas concretas que apuestan por las alianzas público-privadas, grandes consensos entre actores dispares y distintos; simplificación administrativa (que no desregulación), recursos (más, si se puede), pero bien aprovechados. Su intervención desprende optimismo, nos habla de que disponemos de los buenos ingredientes para servir un plato nutritivo, equilibrado y apetitoso a nuestros conciudadanos. Mientras lo escucho pienso que un político debe siempre señalar caminos de esperanza y de oportunidades. Pol lo hace y es de agradecer.
 
"No hay que dormirse en propiedad intelectual y en inversiones europeas para seguir trabajando en la innovación incremental y disruptiva"
Enseguida coge el testigo Fina Lladós, una mujer a quien no conocía, pero que desprende inteligencia y un gran conocimiento del sector farmacéutico; no en vano, representa la industria farmacéutica a nivel catalán y español. Conoce el sector al dedillo. Explica que Catalunya es la segunda potencia europea en ciencias de la vida después de la Lombardía. Al oírlo se me iluminan los ojos, estas cifras son el resultado de muchos años de esfuerzo de tantos empresarios, investigadores, trabajadores y responsables públicos que invirtieron, investigaron, fabricaron y vendieron aquí y por todo el mundo.

Fina llama a aprovechar las capacidades europeas, a regular sin sobreproteger, a no quedarnos atrás ante las capacidades de chinos y norteamericanos. No hay que dormirse en propiedad intelectual y en inversiones europeas para seguir trabajando en la innovación incremental y disruptiva (la que va a nutrir a la industria farmacéutica del futuro, la que nos va a aportar curación a lo que aún no sabemos curar). Fina hace una llamada a la acción a todos los actores, sin importar "el sombrero que llevemos cada cual, hay que arrimar el hombro". Toda la sala asiente, creo que aplauden por dentro. No soy una excepción.

Empresarios que se arriesgan

Eduard Vallory da voz a los centros de investigación, a los que necesitan que los actores (públicos y privados) asuman inversiones de riesgo y a (muy) largo plazo; que den oportunidades; que capten talento. Pide que los estadistas que apuntaba Churchill emerjan, pero también los grandes empresarios que apuestan y se arriesgan. Que los centros de investigación puedan ser más flexibles, puedan contar con instrumentos de gestión privada, cambios normativos que faciliten financiación y acción, confianza y partenariados públicos y privados. Me parece todo tan sensato, tanto de sentido común y tan evidente que pienso en que no hay excusas para nadie. Se tiene que apostar sí o sí.

La joven diputada Viviane Ogou nos da luz a lo que intuyo que ya es una frustración que necesita compartir "con la actual polarización de la política": "Nos va a traer muchísimo trabajo conseguir implementar estas recetas. Pero no podemos desfallecer". Toda la sala asiente, y Arantxa Calvera, actual directora de la Agencia Catalana de Turismo y con larga trayectoria de gestión pública en Europa y en el Ayuntamiento de Barcelona no puede evitar darle la razón. Apunta también Arantxa al cambio generacional que se está produciendo en la Administración pública, con perfiles formadísimos que han puesto el foco no solo en que la Administración haga cosas, sino en que las haga bien y aprovechando a fondo los recursos. Me parece una reflexión imprescindible y tomo nota.
 
"Hay un cambio generacional en la Administración pública, con perfiles formadísimos que han puesto el foco no solo en que la Administración haga cosas, sino en que las haga bien"
Justo oigo un ruido persistente y me fijo en los grandes ventanales del espacio que nos acoge: llueve. Hacía días que no veía llover y, aunque esta primavera nos ha dado un respiro a la grave sequía que hemos padecido en Catalunya, el agua que veo caer me parece bendita. Es una lluvia persistente que se entremezcla en las conclusiones del acto. Hemos descrito retos y necesidades, pero palpo un optimismo generalizado entre los colegas. Ordenar y conectar; confianza en que el paraguas europeo nos permitirá un salto hacia adelante (como siempre ha hecho Europa; ante una crisis, un paso más para el proyecto europeo); el mundo local como espacio tractor de proyectos disruptivos y de alto valor añadido: el I+D no es un coste, es una inversión que dará sus frutos; proteger sin frenar.
 
Acaba el acto y tengo que salir más rápido de lo que desearía. Pero me voy con la cabeza llena de ideas y el corazón esperanzado. Hay ingredientes para seguir mejorando nuestra competitividad y mantener nuestro estado del bienestar. Salgo a la calle y sigue una lluvia persistente. Vuelvo a pensar en Churchill: las siguientes generaciones y no las próximas elecciones. Que así sea.
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