Martes, 28 de julio de 2026
EL FUTURO DE LA SANIDAD

Envejecer saludablemente: más actividad física, un sistema más sostenible

Ante la "evidencia científica" de que "el sedentarismo es la antesala a distintos tipos de enfermedades no transmisibles" como el cáncer o las patologías cardiovasculares, el experto en ciencia y bienestar Gabriel San Miguel aboga por "diseñar mejores políticas públicas que promuevan la realización de actividad física". En un contexto de alta esperanza de vida, agrega, estas medidas también contribuirán a "la propia sostenibilidad económica del sistema sanitario".

Gabriel San Miguel Gabriel San Miguel 6 de junio de 2025
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El deporte  | Unsplash / sporlab
El deporte | Unsplash / sporlab
Hace unas semanas, destacaba el reto al que se enfrenta España de promover un mejor envejecimiento saludable y así aprovechar el espectacular incremento de la esperanza de vida, convirtiéndolo en una oportunidad y no en una desventaja para nuestro sistema de bienestar. Y una de las claves principales para ello es un mejor diseño en la promoción y realización de actividad física, así como de la implementación efectiva de la receta deportiva

Aunque España es un país con un enorme arraigo social alrededor del deporte, esto no se traduce en la realización de actividad física, lo cual supone un problema de salud pública. En 2024, una encuesta del Centro de Investigaciones Sociologicas (CIS) señaló que el 52% de los españoles no practica ningún deporte. También, un estudio de Ipsos indicó que España es el cuarto país más sedentario de Europa. Y existe suficiente evidencia científica que demuestra que el sedentarismo es la antesala a distintos tipos de enfermedades no transmisibles (ENT): un estudio en The Lancet señala que la inactividad física puede llegar a producir distintas enfermedades cardiovasculares, oncológicas (como cáncer de mama y de colón) o diabetes tipo 2, así como acortar la esperanza de vida. Otro estudio en JAMA Cardiology lo relaciona con mayor riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares. 

Tal y como señalé en el artículo anterior, las ENT como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares son las principales causas de muerte en España (INE, 2024). Y su prevalencia aumenta por el envejecimiento de la población, siendo España uno de los países con mayor esperanza de vida del mundo y de los más envejecidos de Europa. Un estudio del NIH asocia la actividad física con un menor riesgo de sufrir trece tipos de cáncer. Otro estudio de la Revista Española de Cardiología señala al ejercicio físico como piedra angular de la prevención cardiovascular. Por lo tanto, es indispensable diseñar mejores políticas públicas que promuevan la realización de actividad física, así como incorporar la receta deportiva en el tratamiento de las ENT para materializar un mejor envejecimiento saludable. 

"Los programas (bien diseñados) que canalicen la mejora de la salud a través del deporte contarán con una aceptación social mayoritaria, lo cual es clave para el éxito de cualquier política pública"
.El primer aspecto que destacar es la oportunidad: el momento es ahora. El informe Tackling the Burden of Insufficient Physical Activity in Europe de la OCDE y la OMS-Europa señala que los sistemas sanitarios podrían ahorrarse "miles de millones de euros" en el tratamiento de enfermedades a través de la actividad física. Por otro lado, la encuesta del CIS anteriormente mencionada indica que, mayoritariamente, los españoles asocian el deporte a mantener y mejorar la salud. Por lo tanto, la promoción de la actividad deportiva ayudaría a la propia sostenibilidad económica del sistema sanitario y a mejorar la salud de las personas, y los programas (bien diseñados) que canalicen la mejora de la salud a través del deporte contarán con una aceptación social mayoritaria (por el estudio señalado del CIS), lo cual es clave para el éxito de cualquier política pública. 

El segundo aspecto que abordar es el principal problema que manifiestan los españoles para realizar actividad deportiva: la falta de tiempo. Los estudios del CIS e Ipsos antes señalados indican que este es el principal obstáculo para una mayor realización de actividad deportiva. Para ello, desde una perspectiva de salud en todas las políticas (OMS), se pueden desarrollar distintas políticas públicas, más allá de las estrictamente sanitarias, para ello. A continuación, propondré algunas de ellas:

Incentivar horarios laborales flexibles y promover la actividad física en ellos  

Para nadie es un secreto que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en nuestro entorno de trabajo. Y dada esta particularidad, es indispensable repensar nuestros horarios y espacios de trabajo para que promuevan una mayor realización de actividad física en ellos. El informe Working Time and Work-Life Balance Around the World de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) recoge suficiente evidencia de los beneficios en salud física y mental a partir de horarios flexibles. 

Pero flexibilizar los horarios no sería suficiente, también, se debe promover la actividad física en los propios lugares de trabajo. La OMS (aquí y aquí) y la OIT (aquí) resaltan que los programas de ejercicio en el lugar de trabajo son oportunidades para aumentar la actividad física durante la jornada laboral, lo que puede contribuir a una mayor productividad, a la reducción de lesiones, absentismo y la creación de un ambiente laboral más saludable y positivo, mejorando las relaciones interpersonales y la moral del equipo. En Japón, muchas empresas implementan ejercicios matutinos para sus empleados, conocidos como Rajio Taiso, los cuales consisten en estiramientos suaves, flexiones, saltos ligeros y movimientos rítmicos diseñados para activar el cuerpo, promoviendo la salud y la cohesión del equipo.

Centros educativos y espacios abiertos para la actividad física

Otro aspecto directamente relacionado con la falta de tiempo es la falta de espacios adecuados y programas para la realización de actividad física. El informe Ocho inversiones para mejorar la actividad física del International Society for Physical Activity and Health recomienda utilizar las instalaciones escolares fuera del horario lectivo para actividades deportivas, promoviendo así la actividad física en la población general. También, se pueden aprovechar los espacios abiertos para ello. Pero así como es fundamental tener lugares donde realizar actividad física, también lo es contar con una programación que oriente su realización. Para ello, ejemplos como el Cubo Gym del Ayuntamiento de Madrid son buenas prácticas que tener en cuenta: es un programa de actividad física al aire libre destinado a personas mayores de quince años con sesiones de una hora, disponibles todos los días de la semana, e incluye sesiones de Cross Training y de entrenamiento funcional, así como uso libre supervisado. 

Integrar la actividad física en los servicios sanitarios

La actividad física no solo es buena para prevenir enfermedades, también lo es para tratarlas. La Estrategia de promoción de la salud y prevención en el SNS incluye la actividad física como eje clave, fomentando su integración en la Atención Primaria. También, una revisión sistemática, publicada en Scandinavian Journal of Medicine & Science in Sports, analizó la evidencia sobre el papel del ejercicio físico en la prevención y tratamiento de más de treinta enfermedades crónicas, incluyendo diabetes tipo 2, hipertensión y cáncer.​ 

"La prescripción de actividad física para tratar enfermedades es una práctica que avanza en distintas comunidades autónomas en España, pero a velocidades diferentes"
La prescripción de actividad física para tratar enfermedades es una práctica que avanza en distintas comunidades autónomas en España, pero a velocidades diferentes. Además del ejemplo del Ayuntamiento de Madrid antes mencionado, existen otras iniciativas interesantes como el Plan de Actividad Física, Deporte y Salud de Cataluña o el Pasaporte Saludable de Pamplona. Sin embargo, aún existen importantes retos para una implementación eficaz de la receta deportiva, entre ellas: mayor formación específica en ejercicio físico para los profesionales sanitarios, mayor coordinación entre los servicios sanitarios autonómicos y los servicios deportivos locales, así como un programa nacional plenamente estructurado que establezca las líneas de actuación para la implementación de este tipo de políticas

Para finalizar, se puede destacar que recientemente el Gobierno de España anunció la Estrategia Nacional de Fomento del Deporte contra el Sedentarismo y la Inactividad Física 2025-2030, la cual, aunque insuficiente en su financiación (87 millones de euros), plantea líneas de actuación similares a las antes descritas como la implementación de programas específicos en centros educativos para aumentar el ejercicio y reducir las horas de inactividad en la infancia; la mejora de las infraestructuras públicas, la colaboración con empresas para promover programas que incentiven a los trabajadores a mantenerse activos incluso en ambientes de oficina, entre otras. 

La actividad física puede ser un aliado clave para promover un mejor envejecimiento saludable, permitiendo que la sociedad tenga mejor salud (tanto física como mental), sea más productiva y se alivie la sobrecarga del sistema sanitario frente a una creciente cronicidad de ENT. España cuenta con todos los elementos para aprovechar esta oportunidad, pero desde las instituciones se deben abordar, decididamente, los retos que lo impiden.  

Gabriel San Miguel
Gabriel San Miguel
Director de Ciencia y Bienestar de beBartlet
Exdirector de Gabinete de la Concejalía de Políticas Sociales en el Ayuntamiento de Madrid. Experto en gobernanza del sector público (ESADE).
Participación