Martes, 28 de julio de 2026
ANÁLISIS

Europa y Latinoamérica sostienen la democracia mientras EE. UU. cae y China sigue ausente

Mientras Europa se mantiene como epicentro democrático y en Latinoamérica cuatro bastiones resisten, Estados Unidos enfronta una deriva autoritaria y China consolida su modelo autocrático. El sociólogo Jesús de Miguel analiza el último informe del V-Dem Institute sobre el estado de la democracia global, donde España destaca por ser una democracia completa.

Jesús M. De Miguel Jesús M. De Miguel 18 de marzo de 2025
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El nuevo informe sobre la democracia de V-Dem certifica el retroceso de la democracia a nivel global. | Jan Scheunert / Zuma Press / ContactoPhoto
El nuevo informe sobre la democracia de V-Dem certifica el retroceso de la democracia a nivel global. | Jan Scheunert / Zuma Press / ContactoPhoto

Acaba de publicarse —el 13 de marzo 2025— el mejor informe mundial sobre la evolución de la democracia en el mundo. El V-Dem es la mejor fuente sobre la situación democrática del mundo, la más fiable y académica. Es la mejor para entender la evolución de los regímenes democráticos y autoritarios en el mundo. Su publicación es un acontecimiento mundial. La situación de España aparece como muy buena; está entre los países más democráticos del mundo. Pero las noticias mundiales no son buenas: la democracia se está deteriorando, se retrae; y al mismo tiempo los regímenes autocráticos son cada vez más autoritarios.
 


V-Dem significa Varieties of Democracy ("Variedades de democracia"). El informe se puede ver en la red: V-Dem Institute, Democracy Report 2025: 25 Years of Autocratization — Democracy Trumped? (Gotemburgo, Suecia: University of Gothenburg, Department of Political Science, 13 marzo 2025), en inglés, 64 pp. Estos informes suponen manejar 31 millones de datos, sobre un total de 202 países. La codificación está realizada por unos 4.200 expertos/as, de 185 países diferentes. El 76% de estos expertos/as con un PhD. Yo soy uno de esos que evalúan la situación actual. El informe del V-Dem Institute es sobre el año 2025.

 

"El mundo está cambiando. En la mayoría de los países del mundo la situación democrática es cada vez peor. Son unos años realmente malos para la democracia"
El mundo está cambiando. En la mayoría de los países del mundo la situación democrática es cada vez peor. Son unos años realmente malos para la democracia. Experimentamos lo que se denomina "la tercera ola de autocratización mundial"; una tendencia que empezó hace unos cuarenta años. Las predicciones sobre la decadencia y los problemas de autocratización de las democracias contemporáneas se están cumpliendo. Es una tendencia mundial, que se acelera recientemente con la evolución autoritaria de la presidencia de los Estados Unidos. Todo indica que la tercera ola de autocratización continúa, y no decrece (realmente se está incrementando). A eso contribuye además el hundimiento de la democracia en Estados Unidos a manos del presidente Trump. Incluso Europa occidental no es inmune a esta regresión democrática. La situación actual del mundo es la peor en los últimos 25 años. La autocratización es cada vez mayor, y se extiende a más países. Además, en varios países democráticos (de democracia liberal) la democracia se está debilitando. Los continentes africano y asiático son fundamentalmente de regímenes autocráticos (hay excepciones como el sur de África, y Japón).

La democracia está en decadencia. El nivel democrático del mundo se ha revertido a la situación mundial del año 1985. La tendencia hacia la autocratización es clara. Es más pronunciada en la Europa oriental, y en Asia central y meridional. Actualmente, el número de países democráticos (88), de democracia liberal y democracia electoral, es menor que el número de las autocracias (91 países). El número de "democracias liberales" —que en otros informes se denominan "democracias totales"— se ha reducido a veintinueve países. Al final del artículo incluyo la lista. El 72% de la población mundial vive actualmente bajo un régimen autocrático (autoritario o totalitario). Para entender bien esta regresión, hace dos décadas eran solamente el 49% de la población mundial. El empeoramiento es evidente. Este porcentaje del 72% es el más elevado desde 1978.

La libertad de expresión ha empeorado en cuarenta y cuatro países; hace veinte años eso solo ocurría en siete países. Actualmente, cuarenta y cinco países están autocratizándose, es decir, tendiendo a regímenes autoritarios o totalitarios. Hace veinte años eran solamente doce. Lo malo es que veintisiete de esos países en su origen eran democracias. Actualmente, solo hay diecinueve países que se están democratizando. En total, y es el dato más importante, solamente un 28% de la población mundial vive en democracias, cuando hace dos décadas era el 51%. Es un decremento muy sustancial que no se puede ignorar ni justificar de ninguna manera.

"Los países más grandes —como India, Indonesia, y Pakistán— no son democráticos"
Se ha producido un deterioro de los regímenes democráticos en el mundo. Este declive no se está parando. Un problema considerable es la decadencia de la India (que tiene 1.400 millones de habitantes), por ser una población muy numerosa. Los países más grandes —como India, Indonesia, y Pakistán— no son democráticos. El siguiente, que es Estados Unidos, parece que está cambiando hacia un régimen autoritario. Por alguna razón, la autocratización ha atacado más a los países grandes. Algunos países grandes (como China) han tenido un desarrollo económico elevado, pero sin cambiar su régimen autocrático. Se demuestra así que el desarrollo económico no favorece, necesariamente, la democratización. Igualmente, son países poderosos que influencian mucho a sus vecinos. Por ejemplo, el declive autocrático de Rusia es manifiesto y creciente. Los niveles más bajos de democracia se encuentran en MENA (The Middle East and North Africa). El retroceso democrático en el África subsahariana es también elevado. Algunos países son importantes, pero hay que tener en cuenta la población que vive en esos países, para entender mejor la evolución de las democracias en el mundo.

El cambio clave es que actualmente hay en el mundo más autocracias (noventa y un países) que democracias (ochenta y ocho). Esto supone que el 72% de la población mundial vive bajo regímenes autocráticos: ¡nada menos que 5.800 millones de habitantes! El declive democrático es evidente. Por otra parte, los países autoritarios han incrementado su nivel de autocratización. Hay entre ellos unos treinta y cinco países totalitarios. Bielorrusia es el país más totalitario en Europa. A su vez, los países democráticos están tendiendo a ser menos democráticos. Antiguos países que eran democracias liberales pasan a veces a ser simplemente democracias electorales (como Grecia, Israel, o Eslovenia). Parece que la ola de autocratización está influenciando no solo los regímenes autoritarios, sino también a las propias democracias (bien las liberales o las electorales). Los regímenes totalitarios son muy abundantes en Asia, debido a la importancia numérica de China. La región más democrática es Europa occidental y Norteamérica, con un 82% de la población viviendo en democracias liberales. España es, lógicamente, uno de esos países, con una democracia completa que en el escalafón mundial aparece en el lugar 25.º.

Lo preocupante es que los aspectos de la democracia que empeoran lo hacen más que los que mejoran. Lo más llamativo es la pérdida de la libertad de expresión. El informe señala que la pérdida de la libertad de expresión es realmente alarmante, deteriorándose en una cuarta parte de los países del mundo. Un sistema eficaz es la represión de los medios de comunicación ejercitada por esos Gobiernos no democráticos mediante la censura, e incluso actos violentos contra periodistas.

"La ola de autocratización se expande ya durante unos veinticinco años, y no parece decrecer. Alrededor del 38% de la población mundial vive en países que están autocratizándose, mientras que solamente el 6% de población mundial vive en países que se están democratizando"
La ola de autocratización se expande ya durante unos veinticinco años, y no parece decrecer. Alrededor del 38% de la población mundial vive en países que están autocratizándose, mientras que solamente el 6% de población mundial vive en países que se están democratizando (como Brasil, Polonia, o Tailandia). Todo esto supone que alrededor del 40% de la población mundial sufre regímenes políticos que están autocratizándose. Es, pues, cada vez una proporción más elevada de la población mundial, que lógicamente sufre muchos problemas. En cambio, solamente un 6% de la población mundial vive en países que se están democratizando. El desequilibrio es patente.

El informe de V-Dem llama la atención sobre que "la mitad de los Gobiernos que se están autocratizando utilizan la desinformación. La polarización está incrementándose en una cuarta parte de todo los países, a menudo hasta niveles tóxicos. Ambos factores se refuerzan, alimentando la autocratización" (p. 38). La desinformación, la polarización, y la autocratización suelen ir juntas. Resultan un peligro para la democracia. Un caso claro que se cita es el de Rusia. La polarización política se produce también en democracias. Ejemplos son Francia y Estados Unidos, donde la polarización alcanza nivel tóxicos. Hungría es otro caso claro. España es un país con abundante polarización política. También se utiliza el discurso del odio en esos casos.

El año pasado —2024— fue un año de elecciones en muchos países del mundo. Alrededor de sesenta y uno países (nada menos que 3.800 millones de habitantes) fueron a las urnas, bastantes de ellos en países no democráticos. Pero esas numerosas elecciones, ya terminadas, no han cambiado apenas el panorama democrático (o autoritario) en el mundo. Solamente tuvo alguna influencia en el 18% de esos países. De los países que tuvieron incidencia, esta fue negativa en el 64% de los casos. Hubo un incremento de la violencia política. Así, el año de elecciones (2024) solo significó "más de lo mismo". La tercera ola de autocratización continuó ese año. Los líderes autoritarios incrementaron la represión para permanecer en el poder. En Rusia se notaron signos evidentes de deterioro. Hay que tener en cuenta que Rusia ocupa un lugar muy bajo en la clasificación de democracias (en el puesto 159.º de 179 países). Putin ha censurado alrededor de 247.000 lugares de la web. Se ha criminalizado además cualquier opinión sobre la guerra de Ucrania.

La situación de Europa occidental es comparativamente la mejor. Dentro de la Unión Europea destaca la excelente salud democrática de España. En el total de 179 países mundiales, España ocupa en el ránking del índice de democracia liberal el puesto 25.º, con una nota del 74%, teniendo en cuenta que el máximo de democracia que tiene Dinamarca es el 88%. El mínimo de las democracias liberales es Brasil, que tiene un índice del 71%. Italia está en el puesto 30.º, ya de democracias electorales, con un índice del 70%. Justo al lado está Taiwán, en el puesto 31.º, en Asia, y con un Gobierno progresista. En Europa, algunos países aparecen más retrasados, como Grecia en el puesto 49.º o Hungría en el puesto 95.º. Nuestro vecino Marruecos ocupa el puesto 109.º con un índice de democracia liberal ya bastante limitado del 25%. Rusia está en el puesto 159.º, con un 6% del índice de democracia. China está aún más abajo en el puesto 173.º (de 179 países) con un 4% del índice. Los dos países menos democráticos del planeta son Corea del Norte y Eritrea.

"España es una democracia liberal desde el año 1982. Y además una de las mejores democracias en el mundo"
España es una democracia liberal desde el año 1982. Y además una de las mejores democracias en el mundo. Su situación apenas ha cambiado en los últimos años, contradiciendo algunos cantos de sirena que provienen de la polarización política de los partidos de derecha (PP) y de extrema derecha (Vox). Adicionalmente, hay que tener en cuenta que el Gobierno actual es progresista, lo que supone una combinación excelente para la población (país democrático y progresista). Es mejorable —como demuestra el informe del V-Dem— en el componente igualitario, y en el componente deliberativo (p. 62).

El informe termina con un análisis sobre USA — A Democratic Breakdown in the Making? (pp. 46-47). La tendencia de Estados Unidos hacia un régimen autoritario tiñe toda la evolución internacional hacia la autocratización de los regímenes políticos actuales. El modelo USA se define como un proceso muy rápido hacia un régimen autoritario. Diferencia entre Trump 1.0 (2017) y Trump 2.0 (2025). Este último período se perfila como un ataque casi total a las instituciones estadounidenses. Supone una expansión sin precedentes del poder ejecutivo. Enumera las acciones recientes de Trump hacia políticas autoritarias. Comenzando por el perdón a unos 1.500 criminales convictos por el asalto al Capitolio (el 6 de enero). Actualmente, Trump tiene ya más de 70 demandas por saltarse la Ley y la Constitución. Trump contradice la división de poderes entre el Ejecutivo y el Congreso, de acuerdo con la Constitución. También, ha realizado una purga de funcionarios y de militares. El Department of Government Efficiency (DOGE) —en manos de Elon Musk— no es controlado por nadie (excepto por el propio Trump). Es grave además la eliminación de USAID, la United States Agency for Internatinal Development. El informe sueco termina sugiriendo que hay un hundimiento del régimen democrático estadounidense, que camina hacia un régimen autoritario.

El informe sobre democracias sueco elabora un índice de democracias liberales (liberal democracy index, o LDI) que mide y ordena los regímenes de todo el mundo. Los veintinueve primeros países son considerados como democracias plenamente liberales. El total de países (y territorios) excluyendo los micro-Estados es 179. Cubren a casi la totalidad de la población mundial en 2025. Las democracias liberales (full democracies) se producen en veintinueve países, lo que supone menos del 12% de la población mundial, alrededor de 900 millones de habitantes. Son las cantidades más bajas en cincuenta años. Además, la población que vive bajo regímenes totalitarios supone el 26% de la población mundial, es decir, alrededor de 2.100 millones de personas. Las democracias completas en el mundo son las siguientes:

"Más de las dos terceras partes de los países que son democrático en el mundo están en Europa (el 69%)"
Más de las dos terceras partes de los países que son democrático en el mundo están en Europa (el 69%). Las excepciones son Norteamérica (es decir, Estados Unidos y Canadá), Oceanía (Nueva Zelanda y Australia), cuatro países latinoamericanos (Costa Rica, Chile, Uruguay y Brasil), y solamente uno en la lista de Asia (Japón aunque Taiwán está en el puesto 31.º). La mayoría de los países democráticos mantienen sus puestos, aunque se notan algunas tendencias autoritarias en algunos de ellos, sobre todo actualmente en los Estados Unidos de Trump. Los regímenes democráticos deben estar ojo avizor a tres factores desestabilizadores: desinformación (interna y externa), polarización política, y autocratización.

En conclusión. Las dos grandes potencias del mundo no están entre las mejores democracias. Al contrario, Rusia con un 6% del índice de democracia liberal, y China con un 4%. Además, son países con muchos habitantes y extensos territorios. En cambio, los países europeos —y algunos latinoamericanos— sí son democráticos (y pequeños). Es importante lo que vaya a pasar con Estados Unidos en 2025, pues parece tender hacia el autoritarismo. Asimismo, va a intentar anexionarse Groenlandia, además de intentar anexionarse. La situación mundial es, pues, desequilibrada y con un futuro incierto. España puede resistir como democracia (con un excelente 74% del índice), pero dentro de un nuevo orden mundial inestable y quizás poco democrático. Pero como decía Séneca, "más vale saber que no saber, aunque por saber seamos perseguidos".

Jesús M. De Miguel
Jesús M. De Miguel
Doctor en Sociología y Ciencias Políticas
Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense y en Sociología por la Yale University. Ha ocupado la Cátedra de Estudios Españoles Príncipe de Asturias en la Georgetown University, Washington D. C.
Participación