Miércoles, 29 de julio de 2026
ANÁLISIS

La advertencia de un exministro de Brasil: la victoria de Trump aviva a la extrema derecha

La cumbre del G-20 en Río de Janeiro que empieza hoy, será clave para evaluar un posible segundo mandato de Trump. Thomas Traumann, exministro de la presidenta Dilma Rousseff, alerta que su reelección podría fortalecer a la extrema derecha brasileña, que intentó derrocar a Lula en 2023. También teme que figuras como Marco Rubio y Elon Musk compliquen las relaciones con EE. UU.

Thomas Traumann Thomas Traumann 18 de noviembre de 2024
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Donald Trump y Jair Bolsonaro se reunen en Mar-a-Lago, resort propiedad del magnate estadounidense en Florida. | Allen Eyestone / Zuma Press / ContactoPhoto
Donald Trump y Jair Bolsonaro se reunen en Mar-a-Lago, resort propiedad del magnate estadounidense en Florida. | Allen Eyestone / Zuma Press / ContactoPhoto
Donald Trump es el fantasma que ronda el nuevo encuentro del G-20, la cumbre de los países más ricos del mundo que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva organiza a partir de este lunes en Río de Janeiro. Con la presencia del actual presidente estadounidense Joe Biden y del mandatario chino Xi Jinping, el G-20 se presentaba como la oportunidad que Lula imaginaba para asumir un papel de protagonismo global. Sin embargo, la reunión en Río servirá más como una terapia grupal para que los líderes mundiales intercambien ideas sobre cómo podría ser un segundo mandato de Trump que, como pretendía Lula, un foro centrado en combatir el hambre, los desastres climáticos y debatir la tributación de los ultrarricos.

"El G-20 de Río servirá más como una terapia grupal para que los líderes mundiales intercambien ideas sobre cómo podría ser un segundo mandato de Trump"
El vaciamiento de los debates del G-20 es solo el primero de varios impactos que el futuro presidente de Estados Unidos tendrá sobre el Gobierno de Lula. A sus 79 años y en su tercer mandato, Lula ha fracasado en su intento de mediar en las guerras de Ucrania y Gaza, así como en una transición democrática en Venezuela. Como anfitrión del G-20 este año y de la COP30, el próximo, la conferencia climática de la ONU, Lula aspiraba a liderar el debate sobre la transición energética y la preservación de los bosques. Con el regreso de Trump, Estados Unidos se ausentará de cualquier discusión sobre normas ambientales, lo que vacía de contenido cualquier acuerdo global.

La designación de Marco Rubio como nuevo secretario de Estado de EE. UU. es un mal augurio para las relaciones entre las dos mayores economías del continente. Como senador por Florida, Rubio tiene un historial de ataques a Lula, a quien calificó de "líder de extrema izquierda que encubre la naturaleza criminal del narco régimen de Maduro" (Lula y Nicolás Maduro están distanciados desde los fraudes electorales en Venezuela en julio).

"La designación de Marco Rubio como nuevo secretario de Estado de EE. UU. es un mal augurio para las relaciones entre las dos mayores economías del continente"
Con cautela ante los posibles roces con el futuro Gobierno estadounidense, Brasil decidió adoptar un perfil más discreto en la visita de Estado que Xi Jinping realizará a Brasilia el miércoles 20, justo después de la clausura del G-20. Brasil ha rechazado unirse a la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda, pero uno de los acuerdos propuestos por el Gobierno chino tiene el potencial de generar conflictos con la figura destacada de la campaña de Trump, el multimillonario Elon Musk. China busca utilizar bases brasileñas para lanzar satélites de SpaceSail, competidor de Starlink en el mercado de internet para regiones remotas. La red social X, propiedad de Musk, fue bloqueada en Brasil durante 40 días por orden judicial debido a la difusión de propaganda extremista.

Es en el frente interno donde un eventual Gobierno de Trump podría tener mayores consecuencias para Lula. Poco después de la elección del republicano, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro celebró afirmando que "esta victoria inspire a Brasil". Autodenominado "el Trump de los Trópicos", Bolsonaro perdió sus derechos políticos hasta 2030 por decisión de la Justicia Electoral brasileña debido a interferencias en los comicios de 2022.

Bolsonaro cree que un nuevo Gobierno de Trump podría presionar al Congreso para aprobar una amnistía para los criminales que atacaron las instituciones brasileñas el 8 de enero de 2023. Indirectamente, esto podría permitirle presentarse como candidato en las elecciones de 2026.

"Otro síntoma del radicalismo estadounidense que ha impactado en Brasil: los atentados de la extrema derecha"
Sin embargo, esta posibilidad parece poco probable tras otro síntoma del radicalismo estadounidense que ha impactado en Brasil: los atentados de la extrema derecha. El miércoles pasado, un seguidor de Bolsonaro lanzó dos bombas caseras contra la sede del Supremo Tribunal Federal en Brasilia y luego se suicidó en protesta por la prisión de los responsables de los ataques de 2023. Tras las explosiones, los jueces del Supremo dejaron claro que está descartada cualquier posibilidad de amnistía. Incluso políticos cercanos a Bolsonaro reconocen que este atentado reduce sus posibilidades de volver a la política.

Con o sin el regreso de Bolsonaro, lo cierto es que el retorno de Trump alimenta el radicalismo en Brasil, un desafío con el que Lula aún debe aprender a lidiar. En 2022, bajo el Gobierno de Biden, generales estadounidenses alertaron al alto mando militar brasileño sobre la condena global que habría ante un posible golpe de Estado para mantener a Bolsonaro en el poder. Esa advertencia fue clave para que el Ejército respetara el resultado electoral y la victoria de Lula. Bajo Trump, es probable que ese tipo de respaldo a la legalidad no se dé.
Thomas Traumann
Thomas Traumann
Periodista y consultor independiente
Fue portavoz presidencial y ministro de Comunicación Social del primer gobierno de Dilma Rousseff. Mantiene una columna política semanal en el periódico digital Poder360 y un podcast en la web de la revista Veja. Es investigador asociado del Departamento de Análisis de Políticas Públicas de la Fundación Getúlio Vargas (DAPP-FGV) en Río de Janeiro.
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