Jueves, 6 de agosto de 2026
ANÁLISIS

DANA y la batalla del lodo desinformativo

"Desde que se conoció la magnitud de la catástrofe que ha causado más de 200 muertos, las diferentes fuerzas de la derecha española no han escatimado energías compitiendo entre sí en culpar al Gobierno Central del desastre natural". Paolo Gerbaudo, investigador sénior en Ciencias Sociales de la Universidad Complutense de Madrid, ofrece una perspectiva internacional sobre la batalla por la desinformación en España tras la tragedia de la DANA. "La ola propagandística de la derecha parece haber logrado hasta cierto punto dar la vuelta a la narración de los hechos".

Paolo Gerbaudo Paolo Gerbaudo 12 de noviembre de 2024
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Una bandera de la Comunitat de Valencia sumergida en agua y lodo de la DANA. | Axel Miranda / Zuma Press / ContactoPhoto
Una bandera de la Comunitat de Valencia sumergida en agua y lodo de la DANA. | Axel Miranda / Zuma Press / ContactoPhoto
Un ciudadano ingenuo que no haya seguido de cerca la política en los últimos años puede pensar que la emergencia de la DANA en la Comunitat Valenciana y otras localidades de la costa mediterránea española es una oportunidad ideal para suspender momentáneamente las divisiones partidistas. Nada más lejos de la realidad. Siguiendo un patrón ya familiar de la experiencia de emergencias recientes, en particular desde la pandemia del COVID-19, se ha convertido exactamente en lo contrario: un momento no solo literal (como en Paiporta) sino también de lanzamiento mediático de barro, en el que en lugar de centrarse en remediar la emergencia, las distintas fuerzas se centran en atribuirse la culpa.

"Desde que se conoció la magnitud de la catástrofe que ha causado más de 200 muertos, las diferentes fuerzas de la derecha española no han escatimado energías compitiendo entre sí en culpar al Gobierno Central del desastre natural"
Desde que se conoció la magnitud de la catástrofe que ha causado más de 200 muertos, las diferentes fuerzas de la derecha española no han escatimado energías compitiendo entre sí en culpar al Gobierno Central del desastre natural. Más de un año después de la investidura de Sánchez, en las que no ha abandonado el sueño de derribar su Gobierno al que considera ilegítimo. La emergencia de la DANA y la ola emocional de rabia, indignación y desesperación que ha desatado son vistas como una excelente oportunidad para renovar la movilización antigubernamental y forzar finalmente la dimisión del Gobierno.  

Las redes sociales, en las que estas fuerzas se desenvuelven de manera orgánica, se han convertido en el canal central para difundir desinformación y teorías conspirativas para lograr este fin, con todo tipo de informes tendenciosos y totalmente falsos que se difunden en los medios sociales. A continuación, algunos ejemplos notables de las narrativas de desinformación impulsadas por la derecha. Una rueda de prensa de Pedro Sánchez al día siguiente de la catástrofe, en la que tranquilizaba al Gobierno valenciano sobre el hecho de que el Gobierno nacional no habría escatimado esfuerzos, ha sido enmarcada para presentar al presidente como cínico e insensible, destacando la frase "Si necesita más recursos, que los pida", de una respuesta que el presidente dio a los periodistas. 

Además, los medios de comunicación de derechas han acusado al Gobierno de no haber advertido suficientemente a los habitantes de la región de València de la catástrofe que se avecinaba. Y ello a pesar de que la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología), la agencia gubernamental encargada de tal función, había publicado una alerta roja en la mañana del 29 de octubre. En el sistema de Gobierno español, altamente descentralizado (quizás excesivamente descentralizado), son las comunidades autónomas las encargadas normalmente de tomar las decisiones relativas a la activación de los planes de protección civil. 

Para eludir esta realidad —vergonzosa para el Gobierno autonómico—, Feijóo y el Partido Popular han argumentado que el Gobierno autonómico se confundió con la información que recibió del Gobierno nacional. Además, Feijóo ha intentado presentar al Gobierno central como reacio e indeciso por no haber declarado la emergencia nacional, a pesar de que el Gobierno declara que lo hizo precisamente por respeto a las prerrogativas de la comunidad autónoma y respondiendo a las peticiones procedentes del Gobierno de la Comunitat Valenciana, que el mismo PP gobierna. Mientras tanto, grupos de ultraderecha en Telegram han acusado a las autoridades de inacción, de movilizar un número insuficiente de personal de emergencia y de impedir que los ciudadanos de a pie se reúnan y entreguen ayuda a las comunidades afectadas. Al mismo tiempo, han denunciado que el "Estado está ausente", incluso a pesar de que el Gobierno ha movilizado masivamente al Ejército para ayudar en las labores de rescate, en una actuación sin precedentes. 

"La ola propagandística de la derecha parece haber logrado hasta cierto punto dar la vuelta a la narración de los hechos"
Este aluvión de acusaciones ha desempeñado un papel importante a la hora de encender la ira pública contra las autoridades, que se hizo patente el domingo 3 de noviembre en el barrio valenciano de Paiporta. Los habitantes de la zona —y, según se supo más tarde, activistas de extrema derecha que habían preparado la visita— arrojaron barro, huevos y otros objetos contra el rey, la reina, el presidente Sánchez y president Mazón, que visitaban el barrio. El incidente fue acompañado del grito de "asesinos", considerándoles claramente responsables de la tragedia ocurrida, por no haber avisado con suficiente antelación. 

La ola propagandística de la derecha parece haber logrado hasta cierto punto dar la vuelta a la narración de los hechos. Inmediatamente después de la catástrofe, fue de hecho Carlos Mazón quien se vio sometido a fuertes presiones y a un gran desconcierto. Durante una rueda de prensa, pocas horas antes de que se inundaran las calles, Mazón había utilizado lo que parecían palabras tranquilizadoras, afirmando que el clima extremo se alejaba de la costa y se dirigía hacia las montañas, en un vídeo que seguirá siendo políticamente condenatorio para él. 

Otra circunstancia embarazosa para Mazón fue el hecho de que el Gobierno local que él dirigía, con la participación de PP y Vox, había eliminado la Unitat Valenciana d'Emergències que había creado el Gobierno anterior, argumentando que no servía para nada, y que no prestaba mejores servicios, una decisión que, con la sabiduría de la retrospectiva, parece irresponsable. En términos más generales, el PP, y más aún Vox, se han mostrado escépticos, cuando no totalmente negadores, del cambio climático, que muchos analistas consideran un factor importante en fenómenos meteorológicos extremos como el desastre de la DANA en València. 

"En estos tiempos de radicalización de la derecha, ya no se puede esperar que incluso en momentos de emergencia suspenda su partidismo y evite utilizar noticias falsas y desinformación en nombre del interés general del público"
La oleada de desinformación procedente de la derecha en estas circunstancias es moralmente despreciable en su intento de explotar la comprensible ira popular ante un acontecimiento nacional, suspendiendo así cualquier sentido de unidad popular incluso ante las mayores tragedias. Sin embargo, el Gobierno y los partidos de centro-izquierda que lo apoyan, quizás deberían en este punto tomar nota. 

En estos tiempos de radicalización de la derecha, ya no se puede esperar que incluso en momentos de emergencia suspenda su partidismo y evite utilizar noticias falsas y desinformación en nombre del interés general del público. Tampoco que corresponda al enfoque de responsabilidad institucional que mostraron personas como Sánchez cuando estaban en la oposición. Más bien, debería asumirse siempre que, incluso en el caso de emergencias extremas como la DANA, la verdad debe ser explícitamente presentada, repetida y defendida desde el primer momento, en lugar de ser asumida como una realidad compartida con los adversarios políticos.
Paolo Gerbaudo
Paolo Gerbaudo
Profesor de Cultura y Sociedad Digital en el Departamento de Humanidades Digitales del King's College de Londres
Anteriormente, fue profesor asociado de Periodismo y Comunicació, en el Departamento de Medios de Comunicación de la Universidad de Middlesex (Reino Unido) y profesor adjunto de Sociología en la Universidad Americana de El Cairo (AUC, Egipto). Tiene un doctorado en Medios y Comunicación por el Goldsmiths College (Reino Unido). Sus líneas de investigación se centran en los medios sociales en el activismo contemporáneo, la transformación de los partidos políticos, el populismo, la comunicación política y las sub-culturas juveniles
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