Martes, 28 de julio de 2026

El trabajo del hogar y las implicaciones de género

Natalia Caicedo Natalia Caicedo 20 de marzo de 2015
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Fred Ramos
Fred Ramos
La feminización del servicio domestico continúa siendo abrumadora. La participación del hombre en el sector laboral del cuidado es prácticamente testimonial y son las mujeres, buena parte de ellas migrantes, quienes asumen estas labores en un marco laboral precarizado, con bajos salarios y en la mayoría de casos sin ningún tipo de protección laboral. El trabajo doméstico asalariado realizado por las mujeres continúa ubicándose en la escala mas baja de la valoración socio-laboral.
 
Gráfico.- Ocupados en el sector doméstico, por sexo y origen (2000-2012)
Fuente: elaboración propia a partir de la Encuesta de Población Activa y de la Seguridad Social.

Si bien en 2012 se incorporó el trabajo doméstico al régimen de general de Seguridad Social, la legislación laboral lo hizo bajo un régimen especial. La especialidad o excepcionalidad supone, entre otros, el no reconocimiento del derecho a la prestación por desempleo, la exclusión del trabajo doméstico del Fondo de Garantía Salarial, unas posibilidades muy limitadas de inspecciones laborales y el derecho de la empleadora a desistir del contrato laboral sin ninguna causa que lo justifique.

Otro dato que llama la atención es el significativo número de mujeres migrantes. Si bien en algunos casos los procesos migratorios facilitan la superación de los esquemas de opresión y dominación hacia las mujeres, la otra cara de la moneda también nos dice que la incorporación de la mujer al mercado laboral internacional ha contribuido a reforzar las estructuras del patriarcado y los estereotipos de género. La desproporcionada presencia de mujeres migrantes en sectores infravalorados socialmente o desprovistos de protección, como son los servicios del hogar, demuestra que bajo los movimientos migratorios se ha globalizado el papel de la mujer vinculado al cuidado y la reproducción. En muy pocos casos, la migración ha sido un instrumento de empoderamiento para las mujeres: al contrario, la realidad nos indica que son las migrantes quienes han venido a ocupar los espacios de cuidado que han quedado sin cubrir tras la incorporación de la mujer española, y en general occidental, al mercado laboral. Esta ecuación incorpora una lógica de reemplazo entre mujeres de las labores de cuidado que no altera las bases del patriarcado y perpetúa a la mujer como la responsable de esta función.  
Natalia Caicedo
Natalia Caicedo
Profesora agregada de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona (UA, España)
Doctora en Derecho con mención europea por la UA (2012). Ha realizado estancias de investigación en la Universidad de Toronto (Ethnic, Immigration, and Pluralism Studies), de Oxford (Center of Migration, Policy and Society, Compas) y en la Scoula Superiore San’Anna (Italia). Desde 2006, es miembro del Instituto de Derecho Público, y desde 2018 coordinadora del 'Informe Comunidades Autónomas'. Sus áreas de investigación son la inmigración, los derechos sociales y el Derecho autonómico.
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