No es habitual que vengan a España ponentes internacionales a los foros de debate económico y político enfocados en la realidad local. Nuestro país se encerró en sí mismo durante décadas y en la cultura social española todavía es, incluso más, excepcional impulsar iniciativas en las que confluyan la visión nacional e internacional. Se renuncia con ello a que España participe con toda su ambición de los grandes retos globales, a influir y dejarse influir en las corrientes de fondo. Los medios de comunicación, además, separan con claridad las secciones de política nacional e internacional, obviando que, cada vez más, lo global es local y viceversa, y que España debe desarrollar y visibilizar su visión del mundo.
Así lo entendemos en Agenda Pública y ese fue el espíritu general del
I Foro Económico y Social del Mediterráneo, celebrado en Valencia esta semana y organizado por Prensa Ibérica y la Fundación "la Caixa". En él se juntaron más de 500 representantes de las principales empresas e instituciones del Mediterráneo español y referentes del pensamiento y la política internacional. Nuestro director, Marc López Plana, fue invitado y nuestro equipo estuvo allí de la mano de Rodrigo Pinedo, consejero de Agenda Pública, y nuestro analista
Jordi Xuclà.
El consejero de Agenda Pública y consejero delegado de BEKANE Media, Rodrigo Pinedo, en el foro.
Un espacio en el que "no tirarse los platos a la cabeza"
Sergi Loughney, director de Relaciones Institucionales del Grupo Fundación “la Caixa” fue claro en el inicio de las jornadas: "Este foro no va de surfear el Mediterráneo, no es algo superficial, sino que va de sumergirse, de sentir el Mediterráneo. Esto va de dialogar, concretar, innovar y consensuar, no de hacer ruido ni tirarse los platos a la cabeza".
Javier Moll, presidente de Prensa Ibérica, ahondó en el espíritu del encuentro reivindicando la necesidad de tener espacios para generar consensos sin "maximalismos ideológicos". La ambición del foro pasa por haber creado un espacio en el que tratar los retos para las próximas décadas, sumando la fuerza de todas las comunidades autónomas del Mediterráneo español y sus empresas, que representan casi la mitad del PIB español. No todo ocurre ni en Madrid ni en Barcelona. De hecho, la mayoría de las cosas pasan en el resto de España y el Foro del Mediterráneo aspira también a visibilizarlo. Una visión compartida con Agenda Pública.
Sergi Loughney, director de Relaciones Institucionales de la Fundación "la Caixa".
Una región con espíritu comercial y migraciones
"En el Mediterráneo hay espíritu comercial, hay inquietud emprendedora… Lo que nos falta es apuntar en una misma dirección el conjunto de la sociedad. Si apuntamos en la misma dirección, nuestro potencial aumentará de una manera exponencial". Así lo aseguró el consejero delegado de Criteria, Ángel Simón, quien fue uno de los principales protagonistas del foro y reivindicó la necesidad de que el Mediterráneo asuma más su papel como región.
El analista geopolítico y escritor Robert Kaplan afirmó que con la Guerra Fría hubo "una división artificial de la Historia" y Europa pudo "ignorar al norte de África porque este estaba encerrado", con "dictadores que no dejaban salir a nadie de sus países". Sin embargo, en los últimos años y especialmente tras la Primavera Árabe, ha "recomenzado la edad de las migraciones" y eso es algo "normal en la Historia".
A juicio del también periodista, es momento de "pensar en el Mediterráneo como un conector, no como un divisor". "El Mediterráneo ha vuelto a ser lo que histórica y geográficamente se suponía que era: una zona unificada entre el sur de Europa y el norte de África. Y esta tendencia continuará con el tiempo y no se diluirá aunque haya regímenes exitosos en el norte de África, más democráticos, económicamente más exitosos… porque, a medida que la gente se vuelve de clase media en estos países en desarrollo, quiere mudarse".
El analista geopolítico Robert Kaplan pidió ver el Mediterráneo como un "conector".
Por la "creación colectiva de valor"
Una de las invitadas principales del Foro del Mediterráneo fue Mariana Mazzucato, catedrática en Economía de Innovación y de Valor Público en la University College London, quien no cree "que tengamos una estrategia mediterránea": "¿Tenemos una estrategia industrial para el Mediterráneo? ¿Tenemos un banco público, por ejemplo, como los bancos públicos regionales que tenemos en América Latina y África?". Además, pidió afrontar el cambio climático o el acceso a la sanidad "no solo como retos", sino también como "oportunidades para la innovación y la creación colectiva de valor".
La economista, que desde hace años impulsa una reforma constructiva del capitalismo, abogó por "cambiar el paradigma" y pasar de "arreglar el mercado", poniendo simples "tiritas", a "dar forma al mercado". Y recordando la misión de llegar a la Luna, valoró que se quiso afrontar porque "era difícil" y que se puso en marcha un "acuerdo público-privado con un propósito común". Este tipo de "misiones" —desgranó— tienen que ser "atrevidas"; deben tener "una dirección clara" y ser "ambiciosas a la vez que realistas"; han de ser "interdisciplinarias" y, por último, buscar "soluciones de arriba abajo".
La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, se sumó a esta postura sobre la colaboración público-privada al señalar que "escuchar" a la sociedad es muy "rentable" y que cualquier iniciativa empresarial debe hacerse "escuchando al territorio".
Una visión de la empresa como agente social reivindicada también por Simón al recordar que la Fundación "la Caixa", "la primera de España, la segunda de Europa por activos y la séptima del mundo", tiene en su
holding inversor Criteria a su mejor aliado y un "propósito muy claro: preservar e incrementar el patrimonio de la fundación" para seguir dándole dividendos y permitir así que realice sus fines.
En una conversación con Albert Sáez —director general de Contenidos de Prensa Ibérica—, el consejero delegado de Criteria reconoció también que "no podemos invertir en cualquier tipo de empresas", sino que "estas empresas tienen que cumplir los principios ESG", ser "transformadoras" y tener "un compromiso con sus
stakeholders". Dos ejemplos prácticos de que la teoría económica mazzucatiana ha llegado para quedarse.
La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, en una de las mesas del I Foro Económico y Social del Mediterráneo.
"Puente de culturas"
En representación del Gobierno, la ministra de Inclusión, Migraciones y Seguridad Social, Elma Saiz, reseñó la condición "europea, iberoamericana y mediterránea" de España y mostró su deseo de que la región sea un "referente mundial en desarrollo y en proyección de futuro".
Para el presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, es una buena noticia que la primera edición del foro fuera en la capital del Turia porque "nos sentimos cómodos siendo punto de encuentro". "Somos nexo de unión en un mar que es puente entre culturas, puente de puentes… Aportamos estabilidad y coherencia a esa configuración amplia, solidaria y en pie de igualdad que consolida cada día el futuro de la Comunidad Valenciana, Andalucía, Murcia, Baleares y Cataluña con la mirada puesta en el futuro de toda España".
En términos parecidos, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, remarcó que "queremos seguir liderando y tirando del carro de este país". "Queremos que España siga avanzando. Creemos en nuestro país y queremos seguir construyendo una España con las mayores oportunidades", añadió.
Martí Saballs, Robert Kaplan y Maurici Lucena en la mesa sobre 'El peso de la geografía'.
El país de las renovables
En el resto de las jornadas también hubo varios momentos para hablar de energía. El consejero delegado de Naturgy, Francisco Reynés, puso sobre la mesa la necesidad de inversiones y estabilidad regulatoria para encarar el "trilema" de tener "energía cada vez más descarbonizada, garantizando el suministro eléctrico y con unos precios asequibles".
Por su parte, la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, insistió en que "la industria y la energía deben ir de la mano" y apostó por las energías renovables como una pieza clave para España. "Tenemos un potencial gigantesco para abastecernos de energía renovable y limpia", sostuvo.
La presidenta del BEI, Nadia Calviño, en el Palau de Les Arts.
Apoyando esta idea, la presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), la anteriormente vicepresidenta de España Nadia Calviño, destacó que la institución que ahora lidera se ha convertido en el "banco de la inversión del clima" y que está intentando "consolidar a España como el país de las renovables".
Por el escenario del Palau de Les Arts de Valencia pasaron otros dirigentes como el presidente de la Región de Murcia, Fernando López-Miras; las presidenta de las Illes Balears, Marga Prohens, o el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. También estuvieron referentes económicos y sociales como el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi; el presidente y consejero delegado de AENA, Maurici Lucena; el consejero delegado de Endesa, José Bogas; el presidente de Boluda Corporación Marítima, Vicente Boluda; el fundador de Open Arms, Òscar Camps, o el historiador, político y diplomático Shlomo Ben Ami, con el que Agenda Pública mantuvo una extensa conversación que se publicará próximamente.
Jordi Xuclà conversa con el ex ministro de Exteriores de Israel Shlomo Ben Ami.
Este I Foro Económico y Social del Mediterráneo ha permitido impulsar un debate público de más calidad sobre el presente y el futuro de la región, implicando a Administración, empresas y otras instituciones. De esta forma, ha contribuido a la construcción de una España, consciente de su pluralidad y de la transversalidad de sus distintos centros de poder económicos y sociales. Se ha generado una oportunidad adicional de que las empresas y las instituciones desarrollen su propia visión y la de nuestro país en el mundo. Agenda Pública ha querido sumarse a ello, al visibilizar algunas de sus principales conclusiones.