Viernes, 31 de julio de 2026

Podemos y la regeneración democrática

Victòria Alsina Burgués Victòria Alsina Burgués 30 de junio de 2016
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El fenómeno Podemos, como a muchos profesores e investigadores que nos encontramos trabajando fuera de nuestro país, me pilló un tanto por sorpresa. Durante su génesis y crecimiento inicial yo estaba donde aún estoy: en Harvard. El interés fue creciendo y colegas del MIT, en el contexto de un curso puntero sobre cómo las nuevas tecnologías pueden transformar la política, me animaron a estudiar a Podemos. En Harvard, colegas vinculados al ámbito de la Ciencia Política me pidieron que explicara el fenómeno en sus seminarios. Y un día, el mejor estudiante de su promoción, que había obtenido la prestigiosa beca Frederick Sheldon Traveling Fellow de Harvard, para dedicarse un año a investigar sobre el tema que quisiera en el lugar del mundo que quisiera, me pidió que le dirigiera su investigación sobre Podemos.

A partir de ahí actué como normalmente se actúa por estos lares. En primer lugar, elegí el aspecto que me parecía más relevante dentro de mi ámbito de interés sobre Podemos: el modelo de participación ciudadana y sus efectos sobre la regeneración democrática. En segundo lugar,  contacté con la que considero la mayor experta mundial en esta materia, Beth Noveck, Directora del  prestigioso Governance Lab de la NYU e impulsora de la Open Government Initiative en la Casa Blanca. En tercer lugar, contacté con quienes podían facilitarnos la información relevante para nuestro objeto de estudio, a saber: los propios dirigentes de Podemos. Hasta ese momento yo no conocía ni a Beth Noveck ni a Pablo Iglesias. A día de hoy, los dos forman parte de un proyecto en el que ya llevamos trabajando más de un año. En él, Podemos abre sus entrañas organizativas a los académicos que, más allá de estudiarles, les aportamos nuestro conocimiento experto en base a recomendaciones que ellos implementan con una clara voluntad de mejora.

Dicho proyecto, por su naturaleza académica, se concibió y se desarrolla ajeno a las filias y fobias de la coyuntura política española. Cuando desde Agenda Pública se pusieron en contacto hace unos días y me pidieron que escribiera un artículo sobre este asunto, me pareció interesante compartir con los lectores algunas reflexiones sobre el modelo de participación ciudadana de Podemos y sus efectos sobre la desafección política y la regeneración democrática.

Primera reflexión: Podemos ha decidido apostar por el uso generalizado de las nuevas tecnologías y eso le permite superar las limitaciones tradicionales de la democracia directa en una sociedad contemporánea como la nuestra, aunque no sus riesgos, fomentando un modelo de participación más intensivo y extensivo.

Segunda reflexión: Podemos eleva el concepto de participación ciudadana de la deliberación a la acción. En un primer nivel participar es sinónimo de opinar, debatir y votar pero, en un segundo nivel, también es sinónimo de diseñar e implementar acciones, proyectos o iniciativas. En el primer caso no es necesario levantarse del sofá pero, en el segundo, sí. Podemos, a diferencia del resto de partidos, promueve un modelo de participación que se mueve en ambos planos.

Tercera reflexión: Podemos, a través de iniciativas como Impulsa, ha decidido no esperar a gobernar para predicar con el ejemplo apoyando económica y logísticamente iniciativas emprendedoras ciudadanas que busquen construir una sociedad más justa, igualitaria y democrática.

Cuarta reflexión: Podemos, a través de iniciativas como el Banco de Talentos, ha sido capaz de generar espacios de participación multimotivación que pueden interesar al ciudadano tanto en el plano personal como en el plano profesional y que favorecen una implicación más efectiva y sostenible de los mismos en el tiempo.

En definitiva, el modelo de participación ciudadana de Podemos ayuda a reducir la desafección política y favorece la regeneración democrática. Y lo hace porque el uso generalizado de las nuevas tecnologías permite fomentar una participación multimotivación más intensa y sostenible en el tiempo que conlleva tener que levantarse del sofá y que no pone como excusa no estar en el gobierno.

La radicalidad democrática no se improvisa. En Podemos creen de verdad en la fuerza del conocimiento colectivo (que ahora está de moda llamarlo crowdsourcing) y en que 1000 personas piensan mejor que 5. Pero lo que tampoco se improvisa es la gestión de esta radicalidad democrática y, en este sentido, el mayor reto que tiene Podemos sobre la mesa es diseñar un sistema que les permita procesar, de manera sistemática, el gran volumen de información que genera un modelo de participación tan exigente.

Para mejorar nuestra democracia hay que creer en la fuerza y sabiduría colectiva, pero también hay que tener la modestia y el coraje de aprender a promoverla, escucharla y respetarla. Y esto último no se aprende en las aulas.   

Victòria Alsina Burgués
Victòria Alsina Burgués
Fellow en el Mossavar-Rahmani Center for Business and Government de la Harvard Kennedy School y Profesora Asociada del Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universitat Pompeu Fabra
Investigadora, profesora y consultora especialista en colaboración público-privada. Su actividad investigadora y docente se centra en la búsqueda de soluciones innovadoras para resolver algunos de los problemas que se producen en la crítica intersección entre el sector público y el sector privado y que representan uno de los principales desafíos del sector publico contemporáneo. Victòria también tiene una amplia experiencia como consultora en instituciones públicas y privadas; siendo sus clientes más relevantes organizaciones internacionales como la OCDE, la Unión Europea o el Banco Interamericano de Desarrollo. Victòria es licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración por la Universitat Pompeu Fabra y tiene un Máster en Administración Pública por la Universitat Autònoma de Barcelona, un Máster en Dirección Pública por ESADE Business School y un Doctorado en Ciencias Políticas y Sociales por la Universitat Pompeu Fabra. Áreas de especialización: Reforma del sector público; Colaboración público-privada; Gobernanza colaborativa; Transformación urbana; Innovación democrática.
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