28 de mayo de 2026
Según un reciente informe del 'think tank' Center for European Reform, la parálisis económica de Alemania no es un bache pasajero, es una crisis estructural frente a la apisonadora comercial china. Mientras Berlín yerra en el diagnóstico, obsesionado con los precios de la energía y la burocracia, el 'shock 2.0' de China destruye su competitividad exterior. El vacío que deja el motor europeo obliga a España a reescribir sus alianzas, corriendo el riesgo de cambiar su histórica dependencia de Alemania por una nueva subordinación tecnológica con China.