Martes, 28 de julio de 2026
PUNTO Y APARTE: LA ESPAÑA DE 2025

El exministro francés que lideró la lucha anticorrupción: "España necesita autoridades anticorrupción independientes"

Michel Sapin, arquitecto de las dos leyes Sapin que transformaron la lucha anticorrupción en su país, analiza las claves del modelo galo tras el anuncio de Pedro Sánchez de un plan estatal contra la corrupción. En esta entrevista exclusiva en 'Agenda Pública' defiende una lucha europea contra la corrupción basada en la prevención y en las herramientas eficaces.

Agenda Pública Agenda Pública 10 de julio de 2025
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Sánchez comparece en el Congreso para dar explicaciones por el 'caso Cerdán' y anunciar medidas anticorrupción. | Eduardo Parra / Europa Press / ContactoPhoto
Sánchez comparece en el Congreso para dar explicaciones por el 'caso Cerdán' y anunciar medidas anticorrupción. | Eduardo Parra / Europa Press / ContactoPhoto
El caso Cerdán ha vuelto a poner la corrupción política en el centro del debate público español. Tras conocerse el auto judicial que implicaba a su secretario de Organización, Pedro Sánchez anunció el 9 de julio un Plan Estatal de Lucha contra la Corrupción con "quince medidas de importante calado", diseñado conjuntamente con la OCDE. El presidente aseguró que esta estrategia "supondrá el mayor impulso a la prevención y reparación" de la corrupción y situará a España "a la vanguardia del continente europeo", incluyendo la creación de una Agencia de Integridad Pública. En este contexto, Agenda Pública ha querido conocer la experiencia del hombre que convirtió a Francia en referente mundial: Michel Sapin.

El exministro francés de Economía y Finanzas conoce bien el camino desde la impunidad hasta el control eficaz de la corrupción. Cuando asumió el cargo en 2014, Francia padecía grandes dificultades en materia anticorrupción: "Ninguna empresa francesa había sido condenada" en su propio país, mientras Estados Unidos ya había sancionado a trece gigantes galos, entre ellos Total, Alstom, Technip, BNP y Société Générale. Esta paradoja, denunciada en un informe "extremadamente crítico" de la OCDE, impulsó la creación de la Loi Sapin II, que hoy se cita internacionalmente como uno de los tres pilares de la lucha contra la anticorrupción.

En esta entrevista exclusiva, realizada el día del anuncio del presidente Sánchez, Sapin desgrana con precisión quirúrgica los instrumentos que permitieron a Francia pasar del fracaso a resolver "los principales problemas de corrupción". Su mensaje para España es claro: no basta con leyes, hacen falta instituciones verdaderamente independientes. "Deseo una directiva europea de prevención y lucha contra la corrupción para todo el espacio común", insiste el hombre, que también fue artífice de la Loi Sapin I en 1993, cuando "todos los grandes partidos políticos franceses fueron perseguidos y condenados" por financiación irregular.
 

Michel Sapin fue ministro de Economía y Finanzas en Francia de 1992 a 1993 y, de nuevo, de 2014 a 2017. Durante sus mandatos impulsó importantes medidas contra la corrupción. Foto: Flickr / European Council

 
¿Podría explicar qué fue la Loi Sapin II?
 
La Loi Sapin II se ha convertido en un elemento de referencia internacional. Hoy hay tres grandes textos que siempre se citan a nivel internacional, no solo en coloquios sino también en los contratos de las empresas: el Foreign Corrupt Practices Act (FCPA) estadounidense, el Bribery Act británico y la Loi Sapin II.

En el origen de esta ley está el hecho de que la OCDE, que como saben también incluye a España, puso en marcha una convención internacional de lucha contra la corrupción en 1997. La OCDE no solo establece convenciones y verifica que se firmen y que los textos de aplicación se implementen, sino que también verifica la efectividad y eficacia de los dispositivos de cada país.

En 2014, cuando fui nombrado ministro, la OCDE hizo un informe extremadamente crítico sobre Francia: ninguna empresa francesa había sido condenada, mientras que Estados Unidos había sancionado a trece empresas francesas, entre ellas Total, Alstom, Technip, BNP y Société Générale.

"Lo que quisimos en 2014 no era crear una ley anticorrupción —los textos ya existían— sino tener instrumentos eficaces en la lucha contra la corrupción"
Lo que quisimos en 2014 no era crear una ley anticorrupción —los textos ya existían— sino tener instrumentos eficaces en la lucha contra la corrupción. La corrupción tiene como característica ser, por definición, un delito o crimen oculto. Basta con que las dos partes, el que da y el que recibe, se callen para que sea muy difícil probar la corrupción. No hay cadáver. Cuando hay un cadáver, sabemos que hubo un crimen y buscamos al autor. Pero encontrar la corrupción, que debe ser un intercambio probado, es muy difícil.

Han pasado casi diez años desde que se aprobó la ley. ¿Cuáles son los principales efectos prácticos que vemos de esta ley en Francia?

Esta ley tiene cuatro herramientas principales. Las dos menos decisivas, pero importantes, son: primero, el estatuto de los lanceurs d'alerte [denunciantes]. He visto que el presidente Sánchez anunció el 9 de julio la implementación de un mecanismo de protección de denunciantes en el ámbito de la corrupción. En Francia establecimos un estatuto completo, que ahora también se aplica a través de una directiva europea que incluye a España.

"Las dos herramientas principales son la Convention Judiciaire d'Intérêt Public (CJIP) y el sistema de prevención de la corrupción a través de la Agence Française Anticorruption (AFA)"
Segundo, la transparencia del lobbying. Cuando se actúa ante parlamentarios, ya sea en el Parlamento Europeo o en parlamentos nacionales, ante la administración o ministros, se debe ser transparente y declarado. Así, hacer conocer los propios intereses se considera legítimo, pero utilizar otros argumentos que no sean simplemente la palabra para defender esos intereses se combate inmediatamente como una forma de corrupción.

Las dos herramientas principales son la Convention Judiciaire d'Intérêt Public (CJIP) y el sistema de prevención de la corrupción a través de la Agence Française Anticorruption (AFA).

¿Podría explicar cómo funciona la CJIP?

La Convention Judiciaire d'Intérêt Public es la posibilidad para una empresa de ir ella misma ante la justicia y decir: "Tengo un problema, ¿cómo puedo resolverlo de la mejor manera?". A veces es la justicia la que contacta a la empresa diciendo: "Quizás no valga la pena que esto dure demasiado tiempo. Si cooperamos, podremos ver la realidad de esta corrupción y calcular las sanciones necesarias".

Esta convención es un gran éxito. Hemos tenido veinticinco CJIP que han permitido resolver los principales problemas de corrupción en el extranjero. La convención con Airbus resultó en más de 4.000 millones de euros en multas. Y fue hecha en cooperación con las autoridades estadounidenses en ciertos aspectos, pero nunca bajo su dirección, lo que permitió preservar secretos comerciales fundamentales y proteger una industria europea que también trabaja en España.

Ya ninguna empresa francesa es perseguida en Estados Unidos. Los americanos que antes decían "You don't do the job" ahora dicen "You do".

¿Y el sistema de prevención?

No esperamos a ver hechos de corrupción. Obligamos a las empresas a implementar instrumentos para evitar y prevenir la corrupción. Es la obligación de establecer sistemas internos de transparencia y conocimiento. Es comparable a lo que ocurre en los bancos, incluidos los españoles, donde hay obligaciones internacionales. Debes saber quién es tu cliente, tu intermediario, tu proveedor, para verificar que no haya corrupción para obtener contratos.

La Agence Française Anticorruption (AFA) es una autoridad independiente que no persigue hechos de corrupción —eso lo hace la justicia— sino que verifica que las empresas hayan implementado el instrumento preventivo anticorrupción. Tiene capacidades de control y sanción. Las empresas afectadas en Francia son las de más de 500 empleados a nivel internacional y más de 100 millones de euros de facturación.

¿Cómo cree que el Gobierno español debe actuar con estos casos de corrupción y los nuevos planes anunciados?

No me corresponde decir a otro país qué debe hacer. Puedo decir qué funcionó en Francia. Lo importante es que las autoridades sean independientes, separadas del Gobierno y del Parlamento. También, que estén vinculadas con la justicia porque deben notificarla si conocen hechos de corrupción, pero deben tener verdadera autoridad, especialmente ante las empresas, para que los mecanismos de transparencia puedan implementarse eficazmente.

Si tuviera que dar una referencia, lo que funcionó bien en Francia son dos autoridades: la AFA para controlar a las empresas, y la Haute Autorité pour la Transparence de la Vie Publique, que supervisa a los responsables políticos y administrativos con obligaciones de declaración patrimonial al inicio y fin del mandato, y declaración de intereses para evitar conflictos.

¿Qué se puede hacer con la corrupción en los partidos políticos?

En la corrupción siempre hay un corrupto y un corruptor. El corruptor suele ser una empresa porque encuentra un interés: obtener un mercado, una decisión favorable o evitar una desfavorable. Es muy importante siempre mirar lo que ocurre del lado de las empresas para hacer muy difíciles los mecanismos de corrupción.

"En los años noventa, todos los grandes partidos políticos franceses fueron perseguidos y condenados porque se financiaban irregularmente mediante mecanismos que deberíamos calificar como corruptos, incluso si no hubo enriquecimiento personal"
En Francia, la Loi Sapin I de 1993 surgió tras escándalos político-financieros porque no había previsiones legales para la financiación de partidos y campañas. Como costaban cada vez más, la solución era pedir a las empresas que financiaran, y estas pedían contrapartidas, generalmente la obtención de contratos que no habrían conseguido de otra manera.

En los años noventa, todos los grandes partidos políticos franceses fueron perseguidos y condenados porque se financiaban irregularmente mediante mecanismos que deberíamos calificar como corruptos, incluso si no hubo enriquecimiento personal.

¿Qué hicimos? Establecimos un sistema de financiación público. Los partidos políticos reciben cada año una dotación pública calculada según el número de parlamentarios electos y votos obtenidos en las últimas elecciones legislativas. También establecimos un tope para los gastos de campañas electorales. Hoy ya no conozco mecanismos de corrupción en sentido estricto que beneficien a partidos políticos.

¿Podría explicar la condena contra Marine Le Pen y cómo las leyes que usted ha explicado han afectado a este caso?

A nivel europeo, según el número de diputados electos, tienes derecho a una dotación presupuestaria que permite pagar asistentes. Estos asistentes están ayudar y asesoran al parlamentario europeo en su tarea y únicamente en esa tarea, ya sea en el Parlamento, trabajando en textos o en el país donde fue electo para hacer valer su acción parlamentaria.

"La condena de Marine Le Pen incluye penas de prisión, multas y una pena de inelegibilidad con ejecución provisional, lo que significa que es aplicable inmediatamente y podría afectar las próximas elecciones presidenciales"
Varios partidos consideraron que las personas pagadas por Europa podían trabajar para el partido en Francia, no para los parlamentarios europeos del partido, sino para el partido mismo. Esto fue considerado, con razón desde mi punto de vista, por el Parlamento Europeo y la justicia francesa como malversación de fondos públicos.

La condena de Marine Le Pen incluye penas de prisión, multas y una pena de inelegibilidad con ejecución provisional, lo que significa que es aplicable inmediatamente, incluso si se apela la decisión, y podría afectar las próximas elecciones presidenciales.

¿Sería mejor luchar contra la corrupción a nivel europeo o es una cuestión que debe permanecer siendo doméstica?

Mi respuesta es muy clara: sí, sería mejor que hubiera una directiva europea que exija a cada país miembro implementar las herramientas necesarias para prevenir y luchar contra la corrupción.

¿Por qué sería mejor? Primero, porque es más legible. No es cada país haciendo lo que quiere en su rincón. Segundo, para las empresas mismas, en este espacio europeo de libre circulación, simplifica las cosas que las reglas sean las mismas en todas partes.

Deseo una directiva en el ámbito de la Unión Europea de prevención y lucha contra la corrupción, ya sea en nuestros territorios o fuera de Europa.

"Deseo una directiva en el ámbito de la Unión Europea de prevención y lucha contra la corrupción, ya sea en nuestros territorios o fuera de Europa"
Lo que debe permanecer a nivel nacional son las herramientas mismas de lucha contra la corrupción. La organización judicial no es la misma en España que en Francia, Alemania o Italia. Hay competencias y organizaciones judiciales diferentes. Pero los objetivos deberían ser los mismos: planes de prevención obligatorios en todas las empresas y una herramienta de transacción que permita ser eficaz en la resolución de problemas de corrupción.

Algunos expertos describen un sistema donde el norte de Europa tiene un tipo de corrupción más avanzada e industrial, mientras que el sur tiene una corrupción más simple. ¿Cree que realmente hay una diferencia entre la corrupción en el norte y el sur de Europa?

Nuestras sociedades no son exactamente iguales. En los países del extremo norte de Europa —Suecia, Noruega, Dinamarca— las cuestiones de corrupción pública son consideradas abominables. Hay una exigencia ética considerable. Recuerdo una primera ministra sueca que se equivocó de tarjeta y compró lencería con la tarjeta oficial: tuvo que dimitir en tres días cuando habría bastado con regularizar la situación.

"Puede haber organizaciones sociales o económicas que faciliten la corrupción. Es ahí donde hacen falta leyes, reglas e instituciones que las apliquen eficazmente. Pero la corrupción es inaceptable en todas partes"
Quizás el sur de Europa tenga una sociedad menos exigente en este aspecto, pero no creo en absoluto que se trate de que existan culturas o sociedades donde la corrupción sea mejor aceptada que en otras. Podíamos hablar de Europa del sur y del norte hace veinte o treinta años, pero hoy ya no. Ningún pueblo acepta que se diga que algo posible en el norte no lo es en el sur o viceversa.

Puede haber organizaciones sociales o económicas que faciliten la corrupción. Es ahí donde hacen falta leyes, reglas e instituciones que las apliquen eficazmente. La corrupción es inaceptable en todas partes.
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