Entre Bruselas y Génova, 13 no solo median los más de 1.300 kilómetros que separan a Madrid de la capital europea. Esta semana ha estado marcada por el desenlace del controvertido episodio que rodeó la confirmación de Teresa Ribera como vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea. Mientras Feijóo ha llevado al PP español a un aislamiento inédito, Ursula von der Leyen asegura el inicio de su mandato en la fecha prevista. Ribera, por su parte, se convierte en la figura con mayor poder en la historia de la Comisión que no ejerce el puesto de presidenta.