Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, Keir Starmer, primer ministro británico y António Costa, presidente del Consejo, antes de la reunión de alto nivel. | Simon Dawson/No. 10 Downing Street / Xinhua News / ContactoPhoto
Los recientes pactos en defensa y cooperación entre el Reino Unido de Keir Starmer y la UE no suponen una vuelta atrás, pero sí un giro significativo: Londres empieza a dejar atrás el espejismo de la 'Global Britain'. Para Unai Gómez-Hernández, investigador en la Universidad de Edimburgo, estos acuerdos revelan un laborismo pragmático que, ante desafíos compartidos en seguridad, economía y migraciones, acepta incluso cesiones delicadas —como en pesca— y asume, 'de facto', la interdependencia con Bruselas.