Europa, en su intento de reducir su dependencia de China, corre el riesgo de financiar proyectos de tierras raras que acaben abasteciendo a terceros países. Jakob Hensing, 'research fellow' en el Global Public Policy Institute, y Ricardo Soares de Oliveira, catedrático de Ciencia Política en CERI Sciences Po, sostienen que la UE debe dejar claro a sus socios que esos proyectos "son una cuestión de interés vital" para el continente, sin llegar a adoptar "el enfoque despiadado de la Administración Trump".