Miércoles, 5 de agosto de 2026
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Regularizar la inmigración: claves económicas y sociales de la propuesta de Sánchez

Frente a la marea global de nativismo y cierre de fronteras, España lanza una apuesta contracíclica: la regularización masiva de migrantes como imperativo económico. La periodista económica Belén Carreño analiza los datos, argumentando que, si bien la integración laboral es el salvavidas del sistema de pensiones y la productividad, el verdadero desafío para la democracia española no es el "efecto llamada", sino gestionar la fricción social y la crisis del coste de la vida que alimentan a los extremos.

Belén Carreño Bravo Belén Carreño Bravo 2 de febrero de 2026
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La ministra de Inclusión Seguridad Social y Migracioneas y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, durante la rueda posterior al Consejo de Ministros en el Palacio de la Moncloa. | Alejandro Martínez Vélez / Europa Press / ContactoPhoto
La ministra de Inclusión Seguridad Social y Migracioneas y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, durante la rueda posterior al Consejo de Ministros en el Palacio de la Moncloa. | Alejandro Martínez Vélez / Europa Press / ContactoPhoto
"La humanidad no puede esperar", le dijo esta semana el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez al magnate estadounidense Elon Musk en la red social de este último. La contestación surgía al hilo de la noticia de que España hará una regularización extraordinaria de migrantes, que ha dado la vuelta al mundo por estar a la contra ideológica del pensamiento más extendido de forma global.

Quienes no pueden esperar para mejorar sus condiciones de vida son las 840.000 personas que, según los cálculos del think tank Funcas, viven en España sin tener los documentos que les permitan acceder a un trabajo. Cabe recordar que estas personas ya utilizan los servicios públicos esenciales, gracias a la universalidad de la sanidad y la educación, a la que para acceder solo hace falta acreditar el empadronamiento. (De hecho, lo ilegal sería que un menor de 16 años estuviese sin escolarizar, independientemente de la situación de sus padres).

La principal diferencia es que ahora, además, estas personas contribuirán al sistema (estudios de la regularización de 2005 lo cifran en alrededor de 4.000 euros en ganancias para las finanzas públicas por trabajador), y sufrirán menos abusos. El trabajar sin papeles puede generar una situación, indeseada, de competencia desleal como la de un nativo español que acepta trabajar en negro. Cuando la situación legal es alta, la posibilidad de competir a la baja en salarios se disipa. (De hecho, cabe recordar que al igual que lo hacen los nativos españoles, un colectivo puede que eche cuentas y decida que prefiera seguir en su situación actual de irregularidad porque ingresa más dinero).

"La regularización mejorará la posición negociadora de muchos trabajadores y por tanto sus condiciones laborales, reduciendo el riesgo de salarios por debajo de convenio o jornadas abusivas"
Nacho Álvarez - Profesor en la Universidad Autónoma de Madrid y ex secretario de Estado de Derechos Sociales
"Esta regularización no supone incorporar de golpe a medio millón de irregulares a nuestro mercado laboral, sino formalizar su situación laboral: la mayoría ya están activos, pero muchos en la economía sumergida. Crecerá el número de afiliados, y aumentará la recaudación por cotizaciones y por el IRPF. Además, la regularización mejorará la posición negociadora de muchos trabajadores y por tanto sus condiciones laborales, reduciendo el riesgo de salarios por debajo de convenio o jornadas abusivas, y ayudará a cubrir vacantes en sectores con necesidad de mano de obra donde no es fácil encontrarla ahora", resume el economista Nacho Álvarez, profesor en la Universidad Autónoma de Madrid y ex secretario de Estado de Derechos Sociales.


Estos días hay quien ha asegurado que es mucho más lo que reciben los inmigrantes que lo que aportan a la economía, algo que, como recuerda el economista Ignacio Conde Ruiz, sucede al 70% de la población con rentas bajas (independientemente del origen) y que es fruto del efecto redistributivo del sistema. (Y eso que el español no es especialmente eficiente). También se ha criticado que una gran parte de la inmigración esté poco cualificada, por lo que aportaría menos valor añadido al conjunto de la economía. algo que tampoco se ajusta a esta segunda oleada de migración que se inició en 2017.

Para Raymond Torres, economista jefe de Funcas, "la percepción de una inmigración masivamente poco cualificada no se corresponde con la realidad. El 28% de los activos extranjeros o con doble nacionalidad tienen una educación superior. De manera similar, en los últimos tres años, el número de activos extranjeros con una titulación superior se ha incrementado en 426.000 personas, aportando el 43% del total de nuevos activos con esa titulación (el 57% restante son españoles)".

"Acceder a mano de obra abundante, aunque sea de baja cualificación, tiene otros efectos en la economía como hacerla más eficiente"
Ignacio Conde Ruiz - Economista y subdirector de Fedea
En cualquier caso, el impacto económico no se puede medir solo por la contribución en cotizaciones o en IRPF. Conde Ruiz recuerda que acceder a mano de obra abundante, aunque sea de baja cualificación, tiene otros efectos en la economía como hacerla más eficiente. "Si un empresario emprende un negocio gracias a que encuentra trabajadores extranjeros, en ausencia de nativos, los beneficios también son atribuibles a los inmigrantes". El que los trabajadores poco cualificados puedan encargarse de tareas que los cualificados pueden dejar de hacer, genera eficiencia en el sistema. Unas ganancias que son más difíciles de ver pero que son cruciales para engrasar una economía compleja y desarrollada.


El Banco de España calculó el impacto de la migración en la economía entre 2022 y 2024. El ritmo medio de avance anual del PIB per cápita en España fue del 2,9% en ese periodo y la aportación media directa de la población extranjera fue de entre 0,4 y 0,7 puntos porcentuales. La contribución es similar a la de oleadas anteriores y está condicionada por dos factores: el avance en el proceso de asimilación de los inmigrantes que llegaron a principios de este siglo y las mejoras observadas en el nivel educativo y en la distribución de los llegados a España en esta oleada.

Además, en esta segunda oleada, los migrantes que han llegado a España lo han hecho de forma mucho más transversal a lo largo del territorio que antes de 2005, cuando se había concentrado en las principales ciudades. Los migrantes están sustituyendo a jubilados en las regiones con más envejecimiento, como puede ser Asturias, según explica el investigador de Fedea, el think tank de los bancos, Florentino Felgueroso. En un trabajo reciente de Felgueroso con Sergi Jimenez en el que se comparan ambas olas, se observa cómo los migrantes que llegan tienen un perfil de cualificación más similar a los nativos que se jubilan. En contraposición al perfil de los nativos jóvenes, cuya formación tiene poco que ver con la de los mayores que van abandonando el mercado laboral. Pero la estructura económica española no ha cambiado tanto, y aún son necesarios esos puestos de trabajo, como en la hostelería, sin ir más lejos.

En un trabajo presentado también de forma muy reciente, el economista especializado en inmigración, Jesús Fernández-Huertas, recoge varios elementos que han marcado la abundante llegada de migrantes de este siglo. Y una de las conclusiones a las que llega es que la regularización de 2005 y anteriores no tuvieron ningún tipo de efecto llamada. "Si el futuro es como el pasado, no podemos esperar efecto llamada", dice el profesor de la Universidad Carlos III.

En el trabajo de Fernández-Huertas se observa que los impactos en salarios son mínimos y que en el caso de trabajos complementarios las ganancias para los nativos son claras, y en el caso de trabajos iguales, las pérdidas son muy pequeñas. Además, destaca que en términos generales no se ha dado segregación residencial, y hay una convivencia de los trabajadores migrantes y nativos (con datos hasta 2020). Pero Fernández-Huertas también subraya algo evidente: el principal beneficio de una regularización extraordinaria es para las personas que se acogen a ella.

"Si el futuro es como el pasado, no podemos esperar efecto llamada"
Jesús Fernández-Huertas - Profesor Economía de la Universidad Carlos III
Pero una vez analizadas las ventajas económicas, que son claras, y también las de derechos humanos, hay que ampliar la mirada a las posibles implicaciones sociales y políticas de una política migratoria como la que sigue el Gobierno español.


En la presentación de su estudio preliminar, Felgueroso y Jiménez alertaban de la necesidad de vigilar la posible formación de bolsillos de vulnerabilidad, causados en parte por la falta de integración de las segundas generacionesLos incidentes de 2025 en Torre Pacheco mostraron una narrativa menos amable del fenómeno de la inmigración. En un sistema de acogida tan generoso como el español, es imperioso que los servicios sociales de primera línea, en general los municipales, estén atentos a desequilibrios sociales que pueden generar tensiones posteriores. Uno de los indicadores tempranos más necesarios de vigilar son los índices de fracaso escolar, muy llamativos en Torre Pacheco, y que ya dan un síntoma de mala integración de la segunda generación.

Felgueroso y Jiménez también llamaban a afinar la discrepancia entre la cualificación que traen los migrantes y los puestos de trabajo que ocupan, que también puede generar fricciones no deseadas. Tanto ellos como los otros economistas consultados urgen a liberar el cuello de botella de las homologaciones de títulos en España que junto aquellos no mantienen a muchos trabajadores lejos de sus capacidades y también de sus aspiraciones vitales. 

La escasez de vivienda es otro elemento que se suele mencionar como un problema de la llegada de migrantes, pero cabe recordar que los que se regularizan ya están viviendo en España y el reparto por regiones con altas tasas de envejecimiento hace pensar que se distribuyen mejor por el territorio. Recordemos que estos migrantes van donde hay oportunidades laborales, no donde hay playa o cafeterías gentrificadas.

Pero volviendo al inicio, ¿qué supone el gesto del Gobierno de España en un contexto de creciente recelo a los migrantes?

Para Álvarez, al otro lado del Atlántico se configura "un modelo social cruel que aspira a la pureza étnica y al supremacismo blanco, Europa debe reafirmar sus valores democráticos. La socialdemocracia, y el conjunto de las izquierdas, deben liderar la apuesta por una sociedad tolerante que garantice los derechos humanos". Pero no toda la socialdemocracia camina unida, con Dinamarca liderando un movimiento de cierre de fronteras y duras restricciones a la inmigración.

"Los votantes de Estados Unidos y Europa han dejado claro en repetidas ocasiones que quieren menos inmigración que la que hemos tenido en los últimos treinta años. No es que no quieran inmigración, sino que quieren menos inmigración"
David Leonhardt - Jefe de opinión del 'New York Times'
En
esta conversación entre David Leonhardt, jefe de opinión del New York Times, y Manuel Muñiz, actual rector de la Universidad del IE, se cuestionaba el papel de la migración en el vaciamiento de las clases medias. Leonhardt se preguntaba lo siguiente: "Creo que un tema que influye mucho en el populismo y en el fracaso de la corriente política dominante es la inmigración. Los votantes de Estados Unidos y Europa han dejado claro en repetidas ocasiones que quieren menos inmigración que la que hemos tenido en los últimos treinta años. No es que no quieran inmigración, sino que quieren menos inmigración. Y tanto el centroizquierda como el centroderecha, la corriente política dominante, han despreciado sistemáticamente esa opinión. Le han dicho a la gente: "No, están equivocados. La inmigración es buena para el crecimiento. Les debería gustar la inmigración". Y la gente sigue repitiendo una y otra vez: "No, queremos menos inmigración". Y los políticos de la corriente dominante siguen intentando corregirlos. Entonces, los votantes acuden al único lugar del espectro político que los toma en serio: la extrema derecha".

Esta reflexión es muy necesaria en democracia. Que la fórmula para resolverla sea aplicando normas que vulneren los derechos humanos, no es un escenario asumible. Pero quizás sí lo sea trabajar más por relajar la excesiva subida del coste de la vida que es la que ha acelerado la idea de que el pasado era un mundo mejor. Y en ese mundo idealizado, no había inmigrantes.
Belén Carreño Bravo
Belén Carreño Bravo
Periodista económica
Es autora de la 'newsletter' semanal 'Inteligencia Económica' en 'El País', analista en televisión, conferenciante y docente. Durante casi siete años fue corresponsal sénior de la agencia Reuters en España. Antes formó parte del equipo fundador de 'elDiario.es', donde ejerció como redactora jefa de Economía.
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