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ASSOCIATED PRESS

Claves tras las "Dos Sesiones" para entender la estrategia tecnológica de China en 2024

Emilio García

12 mins - 11 de Abril de 2024, 07:00

Para tratar de presagiar la estrategia China dentro del conflicto geopolítico de ámbito tecnológico con Estados Unidos, los ojos de los analistas ponen su foco durante las primeras semanas de marzo en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing. Con periodicidad anual, se celebran en esa fecha las denominadas “Dos Sesiones”, la reunión paralela del Congreso Popular Nacional Chino (NPC) y del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC). El primero de estos órganos, tiene una función legislativa y se conforma de acuerdo a una orientación territorial. El segundo de ellos, tiene carácter consultivo y se constituye como medio de representación de los sectores productivos y colectivos sociales. En total son más de 5.000 personas, seleccionadas de acuerdo con el marco de la democracia popular.

Alrededor de las “Dos Sesiones” se generan las políticas públicas y leyes que serán puestas en marcha a lo largo del año por la inmensa red burocrática china. Las decisiones tomadas en la reunión no nacen del vacío, sino que tienen como una de sus principales fuentes las decisiones del Comité Central del Partido Comunista (CCPC). Entre ellas, la más relevante son los planes quinquenales. El vigente abarca los años desde 2021 a 2025, fue elaborado por el CCPC en el año 2020. Otra fuente primaria de las decisiones tomadas en las “Dos Sesiones” son los principios emanados del último Congreso del Partido, celebrado entre el 16 y 22 de octubre de 2022. 

Entre los documentos que se debaten en las “Dos Sesiones” destaca el informe anual del Consejo de Estado o Gobierno del país. El informe es presentado ante el NPC y está abierto a los comentarios del CCPPC. Contiene un resumen de los logros del año anterior y las líneas maestras que se propone desarrollar durante el año en curso. Alrededor de la reunión, también los gobiernos de cada una de las regiones presentan planes de actuación sectoriales que en su ámbito territorial han ido aprobando, completando la visión del panorama de las políticas públicas que se abordarán en el gigante asiático en los siguientes meses. Finalmente, anuncios de empresas (la mayor parte con participación estatal) alineados con las políticas del régimen chino se concentran alrededor de las fechas que se celebran las dos sesiones.

Las nuevas fuerzas productivas: la tecnología digital en el centro de transformación de China
La reunión de las “Dos Sesiones” en 2024 se ha celebrado entre el 6 y 11 de marzo. La importancia del encuentro venía resaltada este año por dos factores. El primero, de carácter estratégico, por ser 2024 un año crítico para alcanzar los objetivos del Plan Quinquenal vigente. El segundo, por celebrarse el presente año el 75º aniversario de la fundación de la República Popular.

En el foco de las “Dos Sesiones” han estado “las nuevas fuerzas productivas” (NFP), el nuevo concepto acuñado en septiembre de 2023 por el líder chino, Xi Jinping. El concepto NFP abarca las fuerzas productivas derivadas de los continuos avances e innovación en ciencia y tecnología, que impulsan industrias estratégicas emergentes e industrias futuras en una era de la información más inteligente. El marxismo sitúa las fuerzas productivas como uno de los elementos centrales de su teoría económica, por lo que el acento en el concepto de la NFP tiene también un fuerte peso ideológico y es visto como una innovación en el denominado “Socialismo con características chinas para una nueva era” de XI Jinping. 

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Las NFP son consideradas por el régimen chino un paso hacia la liberación de las fuerzas productivas del modo tradicional de crecimiento económico y de las vías de incremento de la productividad tradicionales, no basando exclusivamente su creación y desarrollo en incentivos financieros. Junto con la energía a partir de fuentes renovables, en el centro de las NFP están las tecnologías digitales, en particular, cuántica, semiconductores e inteligencia artificial (IA). No es de extrañar por ello, que, dentro del informe anual de gobierno reportado en las “Dos Sesiones”, se haya enumerado como la primera de las tareas del ejecutivo para 2024 “esforzarse por modernizar el sistema industrial y desarrollar las nuevas fuerzas productivas de calidad a un ritmo más rápido”.

El acento que la dirección política de China realiza en las NFP quedó manifiesto durante las “Dos Sesiones” con los actos de Xi Jinping, realizando una de sus contadas apariciones públicas ante los círculos científicos y tecnológicos del Comité Revolucionario del Kuomintang que asistían al NCCPXi Jinping insistió en la necesidad de acelerar la aplicación de las NFP en las industrias tradicionales, transformando estas en lugar de olvidarlas o abandonarlas.

Los planes y proyectos en China alrededor de las tecnologías digitales
Han sido varios los planes y proyectos presentados por diversos niveles de la Administración china alineados con el objetivo del Gobierno, aunque da vértigo pensar en una mayor aceleración del desarrollo y adopción de las tecnologías digitales en China considerando su progreso en los últimos años. De acuerdo con la Academia China de Estudios del Ciberespacio, la economía digital ha triplicado su valor en China hasta alcanzar más del 41% del Producto Interior Bruto del país. En 2022, la economía digital de China alcanzó los 50,2 billones (españoles) de yuanes, frente a los 11 billones de yuanes en 2012, es decir tiene ya un valor superior a los 7.000.000.000.000.000.000 millones de dólares. Los anuncios más destacados de nuevos proyectos tecnológicos o profundización en los existentes se han centrado en la IA y los semiconductores. 
 

Comenzando por el área de la IA, el fomento de su adopción por las empresas es específicamente mencionado por el Gobierno en su informe al NCP, donde anunció la puesta en marcha de la iniciativa AI Plus. Dentro de la misma se incluirían actuaciones de capacitación, incentivos para la adopción y despliegue de la infraestructura para soportar el crecimiento en adopción. La finalidad de la actuación es cerrar la brecha entre la industria de la IA china (valorada en 69.000 millones de dólares) y su aplicación en las industrias establecidas (fabricación, agricultura, salud, comercio minorista). 

Otras iniciativas adicionales están siendo lanzadas desde otros ámbitos para reforzar el desarrollo de la IA facilitando el acceso a recursos de computación masiva. Hasta 17 gobiernos locales prevén dotar a las start-up de IA de bonos de computación que les faciliten acceder a chips IA de Nvidia en infraestructuras cloud, muy escasos en China por el bloqueo estadounidense. Parte de estos bonos se ejecutarán dentro de la red de centros de datos anunciada en mayo de 2021 bajo el nombre “Eastern Data, Western Computing”, impulsada por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC) con una inversión de 55.000 millones de dólares anuales hasta 2025.

En el ámbito de los semiconductores, la Administración china parece dispuesta a seguir trabajando hasta alcanzar la autosuficiencia a pesar de las crecientes restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos. Con tal objetivo, anunció durante las “Dos Sesiones” el lanzamiento de la tercera ronda del “Fondo Nacional de Inversión en la Industria de Circuitos Integrados” financiada con 27.000 millones de dólares, que se añaden a los 141.000 millones de las anteriores fases. El capital de la nueva edición del Fondo provendrá principalmente de los gobiernos locales y las empresas estatales, con una participación menor en esta ocasión del Gobierno central. El total invertido por el Gobierno chino en estos años en promover el sector de semiconductores nacional deja pequeñas las cantidades previstas en las Ley de Chip de Estados Unidos y la Unión Europea.
 

Dentro de las “Dos Sesiones”, el Gobierno ha presentado también dos actuaciones de carácter transversal relevantes en el esfuerzo inversor para profundizar en el impulso de las NFP. En primer lugar, en la propuesta de presupuestos de 2024, el Ministro de Hacienda incluyó un incremento del presupuesto en investigación científica y tecnológica de un 10%, hasta los 52.000 millones de dólares. Si bien el presupuesto en I+D del Gobierno Central es apenas el 10% de las inversiones del país en este concepto (en 2023 alcanzó los 489.000 millones, 2,6% del PIB), la decisión del ejecutivo chino lanza una señal inequívoca de la dirección a seguir en los próximos meses por gobiernos locales y empresas públicas. 

En segundo lugar, adicionalmente a la inversión nacional, en el informe de gobierno presentado a las “Dos Sesiones” se declara la intención de intensificar los esfuerzos para atraer inversión extranjera. De modo inmediato, el Consejo de Estado publicó el anuncio de un plan de acción con este objetivo, donde se ampliarán los sectores liberalizados a los inversores extranjeros, se desarrollarán medidas para incrementar el atractivo de China como destino de las inversiones, se optimizará el entorno de libre competencia para empresas extranjeras alineando la regulación económica y comercial con estándares internacionales y se promoverá la cooperación para la innovación entre empresas chinas y extranjeras. También se ha anunciado la ampliación del Catálogo de Industrias Fomentadas para la Inversión Extranjera.

La política de atracción de inversión extranjera también se puso inmediatamente en marcha de modo práctico. Apenas dos semanas después de las “Dos Sesiones”, el Foro de Desarrollo de China puso en contacto a los altos funcionarios del gobierno con casi una centena de CEOs de grandes empresas extranjeras, incluyendo los de relevantes empresas tecnológicas (Apple, HP, Synopsis, Broadcom, Micron, Qualcomm, Hitachi). La relevancia de esta línea de actuación anunciada por el gobierno queda de manifiesto en el hecho que el propio líder chino, Xi Jinping, extendiera una invitación para una reunión de cierre del foro a los CEOs estadounidenses

Desacoplamiento tecnológico y conflicto geopolítico
El elefante en la mesa y al mismo tiempo contexto durante las “Dos Sesiones” ha sido el desacoplamiento tecnológico. El conflicto geopolítico entre Estados Unidos y China está acelerando la recreación del escenario de la Guerra Fría, con dos grandes potencias dominando cada una de ellas sendos bloques tecnológicamente incompatibles. La visión del actual escenario de desacoplamiento promovida por China es la presentación del mismo como consecuencia del no reconocimiento a su derecho al desarrollo tecnológico por parte de Estados Unidos. 

Durante las “Dos Sesiones”, ha habido por parte del régimen chino dos escenificaciones clave de sus ideas sobre la actual espiral de desacoplamiento, en las que ha reclamado su derecho a liderar el desarrollo tecnológico. Por un lado, dentro del informe de gobierno presentado al NCP, el primer ministro Li Qiang marcó como prioridad en el año 2024 “avanzar más rápido para impulsar la autosuficiencia y la fortaleza en ciencia y tecnología”. Por otra parte, durante una rueda de prensa en el marco de la reunión de NCP y CCPPC, el ministro de asuntos exteriores Wan Yi acusó a Estados Unidos de estar “obsesionado con suprimir a China” con una lista creciente de sanciones unilaterales

Mas alla de las declaraciones, en los márgenes de las “Dos Sesiones”, ha habido actos contradictorios sobre la posibilidad de evitar que el desacoplamiento tecnológico se haga realidad. Por el lado positivo, China y Estados Unidos han prorrogado por seis meses el Acuerdo de Cooperación para el Desarrollo Científico y Tecnológico vigente desde 1979, aunque aún no hayan llegado a acordar la tradicional renovación de cinco años. De carácter negativo ha sido la publicación de directrices para eliminar gradualmente productos de AMD, Intel y Microsoft de los equipos de la Administración, en lo que parece una aceleración de la implementación de la doctrina del presuntamente existente y secreto “Documento 79” del Gobierno chino, que busca reemplazar todo software extranjero de los sistemas chinos antes de 2027.

Conclusiones
Las “Dos Sesiones” de 2024 han confirmado el giro estratégico de China hacia las “nuevas fuerzas productivas”, con la tecnología digital como principal motor del desarrollo económico. El objetivo de alcanzar la autosuficiencia tecnológica y reducir la dependencia de las tecnologías extranjeras, especialmente estadounidenses, se ha convertido en una prioridad nacional. 

De lo acaecido durante la reunión de los más altos responsables de la políticas públicas en China, podemos prever que en 2024 la nación asiática intensifique sus inversiones en I+D en las NFP y redoble los esfuerzos por atraer capital extranjero. Parece también posible que existan momentos de recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en el escenario tecnológico y el deterioro de la cooperación en este ámbito.

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