Martes, 28 de julio de 2026

¿Impuestos a cambio de qué? Sanidad, carreteras y tributos

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En un experimento llevado a cabo a hace unos meses tratamos de ver si la información sobre el coste de los servicios públicos afecta a las actitudes de la ciudadanía hacia los impuestos. Nuestra hipótesis principal era que la gente que tiene información concreta sobre el coste de esos servicios es consciente de las dificultades que tendría para sufragarlos de su bolsillo y, por ello, tiene una actitud más positiva hacia los impuestos que quienes no tienen ninguna información concreta sobre lo que cuestan.
 
Dado que el grado de información con la que cuentan los ciudadanos es una de las cuestiones sobre las que más fácilmente pueden intervenir las administraciones, pensamos que con este ejercicio podríamos producir información útil para el diseño de políticas fiscales en España. Nuestro experimento se insertó en una encuesta sobre conocimiento fiscal en la que participaron 2.000 personas.

Para llevar a cabo este experimento, dividimos al azar a los encuestados en tres grupos. Al primero se le presentaba una información general sobre el coste de los servicios antes de preguntarle por su valoración de los impuestos: "Como sabes, nuestros impuestos se utilizan para financiar los servicios públicos. Teniendo en cuenta lo que tú y tu familia recibís de las distintas administraciones públicas, ¿tú dirías que…? a) te dan más de lo que tú pagas en impuestos y cotizaciones; b) te dan más o menos de lo que pagas (...); c) te da menos (...); d) no sabes". El encuestado tenía que elegir una de estas opciones.

Antes de ser preguntados por su valoración de lo que reciben a cambio de los impuestos, al segundo y tercer grupo de ciudadanos se les proporcionó una información concreta sobre el coste de los servicios. Para el segundo grupo, esta información era la siguiente: "Nuestros impuestos se utilizan para financiar los servicios públicos. Por ejemplo, la construcción de medio kilómetro de carretera asciende a algo más de dos millones de euros. Teniendo en cuenta lo que tú y tu familia recibís de las distintas administraciones...". En el caso del tercer grupo, se proporcionaba esta información: "Nuestros impuestos se utilizan para financiar los servicios públicos. Por ejemplo, una máquina de hospital público para hacer resonancias magnéticas cuesta alrededor de un millón de euros y una máquina de TAC cerca de 500.000 euros. Teniendo en cuenta...".

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Independientemente de haber recibido o no algún tipo de información concreta previa, aquéllos que creen que reciben menos de lo que pagan en impuestos y cotizaciones constituyen el grupo más numeroso (en torno a la mitad de la población). A este grupo le sigue el de los ciudadanos que creen que reciben más o menos lo que pagan y, tras ellos, solo alrededor de un 10% afirma que recibe más.

Si comparamos las respuestas de quienes no recibieron información concreta previa sobre el coste de los servicios con las de los grupos que sí la recibieron, observamos que las respuestas de los primeros son muy similares a las de quienes recibieron información previa sobre las carreteras. En ambos casos, un 59% de los entrevistados considera que las administraciones te dan menos de lo que pagas. También resulta muy similar la proporción de personas que responden que te dan más o menos lo mismo: un 18% entre quienes no recibieron información previa y un 19% entre quienes si fueron informados sobre las carreteras. Lo mismo ocurre con los que opinan que te dan más o menos lo que pagas: sólo un 8% y 7%, respectivamente, está de acuerdo con esta afirmación. Por lo tanto, el resultado de esta parte del experimento apunta a que tener información sobre el coste de las carreteras no mejora ni empeora la percepción sobre el equilibrio impuestos/servicios.
 
Gráfico 1.- Acuerdo sobre lo que se recibe a cambio de los impuestos y cotizaciones que se pagan (2021)
Fuente: elaboración propia. Nota: tres grupos: sin información previa, con información previa sobre el coste de las carreteras y sobre el coste sanitario.

Sin embargo, los resultados fueron muy distintos para el grupo al que se le proporcionó información sobre el coste de las máquinas para el diagnóstico sanitario. Aquí sólo un 46% respondió a la pregunta diciendo que recibe menos lo que paga (frente al 59% de los grupos sin información o con información sobre carreteras). Además, un 16% de estos encuestados respondió que recibe más de lo paga, un porcentaje que dobla al de los otros dos grupos (7% y 8%), mientras que un 23% considera que recibe al menos lo que paga (cinco y seis puntos porcentuales, respectivamente, más que en los otros casos).

En resumen, los ciudadanos a los que se les proporciona información sobre el coste de la sanidad mejoran su valoración de lo que reciben a cambio de los impuestos frente a las personas que no reciben ninguna información previa concreta o la reciben sobre carreteras.

También resulta interesante observar el efecto que tienen algunas variables socio-demográficas. Proporcionar información sobre las máquinas de diagnóstico sanitario tiene más impacto en las actitudes de los hombres y también afecta en mayor medida a las de los ciudadanos de más edad. Estas diferencias indican que estos dos colectivos tienen generalmente menos presentes los costes sanitarios y, por eso, cuando éstos se mencionan, sus respuestas varían más que las de otros colectivos.



Nuestros resultados son muy interesantes en el caso del nivel de estudios. El efecto del tratamiento sobre sanidad es eficaz en todos los grupos de estudios. Entre los ciudadanos que lo reciben, el porcentaje de quienes creen que reciben menos de lo que pagan siempre es menor que cuando no reciben información concreta o la reciben sobre carreteras: entre un 7% menor en el grupo de los de sin estudios, un 9% inferior en el de estudios secundarios y un 16% o 17% menor en los grupos de estudios superiores y de primaria.

En conclusión, los ciudadanos cambian sus actitudes cuando reciben información respecto al uso que se da a sus impuestos. Sin embargo, no cualquier tipo de información sirve para este fin. Los datos sobre el coste de las carreteras no han servido para sensibilizar a la población de la necesidad de los impuestos, a diferencia de lo que ocurre con los datos sobre la política sanitaria.

Creemos que este efecto es independiente del momento específico en el que nos encontramos, en plena pandemia de la Covid-19 que ha tenido un impacto tan profundo en el mundo desde principios de 2020. Y lo creemos porque, gracias a los datos previos existentes, sabe que la sanidad es la política más apreciada por parte de la ciudadanía en cualquier contexto. Aun así, sería conveniente repetir este experimento sobre el efecto de la sanidad una vez que la pandemia haya remitido. Además, hemos averiguado que los efectos de la información sobre las actitudes son variables entre colectivos. Deberíamos realizar experimentos similares con información sobre otras políticas públicas para comprender mejor las percepciones y preferencias de la ciudadanía y contribuir así a un mejor diseño de la política fiscal.

Metodología

Los datos proceden de una encuesta en línea realizada en la primavera de 2021 a una muestra de la población española mayor de edad con acceso a Internet. Para equilibrar la composición de la muestra se introdujeron cuotas por sexo, edad, nivel educativo y zona Nielsen. Aplicando el procedimiento para muestras aleatorias (ésta no lo es) podemos aproximar un error del 2,2% para un nivel de confianza del 95% (2 sigmas), asumiendo el caso más desfavorable (p = q = 0,5). Esta encuesta fue realizada gracias a la financiación recibida por el Instituto de Estudios Fiscales (IEF) en el proyecto de investigación Midiendo las Actitudes Ciudadanas hacia la Fiscalidad (MACF). También han co-escrito este análisis Antonio M. Jaime- Castillo, profesor de Ciencia Política en la Uned y F. Javier Moreno-Fuentes (IPP- CSIC).
 
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Eloísa del Pino Matute
Eloísa del Pino Matute
Científica Titular del Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC
Doctora en Ciencia Política por la Universidad Complutense de Madrid (UCM, España) y el Instituto de Investigación Ortega y Gasset (IUIOG). Fue directora del Gabinete de la ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social entre 2018 y 2020. Actualmente es presidenta del CSIC.
Inés Calzada
Inés Calzada
Doctora en Sociología por la Universidad de Salamanca
Lic. en Sociología y en Comunicación Audiovisual por la Univ. Salamanca. Máster en Metodología para las Ciencias Sociales por la London School of Economics. Ha participado en investigaciones nacionales e internacionales sobre el Estado del Bienestar, interesándose especialmente en las actitudes de los ciudadanos hacia las políticas sociales. Publicaciones recientes: “It’s not only about equality. A study on the (other) values that ground attitudes to the Welfare State” (International Journal of Public Opinion Research, 2014); “The Myth of Mediterranean Familism: family values, family structure and public preferences for state intervention in care” (European Societies, 2013)
Ariane Aumaitre Balado
Ariane Aumaitre Balado
Consultora autónoma de Políticas Públicas especializada en las áreas de Pobreza Infantil, Inclusión Social, Igualdad y Política Social.
Trabajó durante casi dos años como analista de políticas junior en la Dirección de Empleo, Trabajo y Asuntos Sociales de la OCDE en París, donde me centré en las políticas de inclusión social, así como en la protección social de las personas mayores con necesidades de cuidados de larga duración. Tiene 5 años de experiencia trabajando en análisis de políticas (puede encontrar algunos ejemplos de mi trabajo aquí). Antes de incorporarse a la OCDE, colaboró extensamente con la empresa KSNET, centrándose en ámbitos políticos como la desigualdad, la pobreza infantil o la igualdad de género. Está terminando su doctorado en el Departamento de Ciencias Políticas y Sociales del Instituto Universitario Europeo de Florencia, donde trabaja sobre la sostenibilidad del Estado del bienestar en un contexto postindustrial.
Jorge Hernández-Moreno
Jorge Hernández-Moreno
Investigador en el Instituto de Políticas y Bienes Públicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IPP-CSIC, España)
Graduado en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid (España, 2014) y máster en Gobierno, Administración y Políticas Públicas por el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (España, 2015). Ha sido becario de formación en el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS, España) e investigador visitante en el Departamento de Ciencia Social y Política de la Universitá degli studi di Milano (Italia).
Participación