Aunque las llegadas de inmigración irregular a Canarias se desploman, el experto en seguridad Antonio Legaz detecta que, lejos de ser una buena noticia, el flujo migratorio real se desvía hacia travesías más letales. El Mediterráneo sufre su peor inicio de año, demostrando que "cuando el indicador político mejora, el indicador humanitario empeora". El aporte de Legaz revela que "menos llegadas a Canarias no significa menos personas en el mar", sino fallecidos que escapan a las estadísticas oficiales.