El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen. | Servicio audiovisual de la Comisión Europea
La invasión rusa ha transformado la política de ampliación comunitaria en un imperativo geoestratégico. El investigador principal de CIDOB Héctor Sánchez Margalef advierte que la Unión Europea percibe la potencial incorporación ucraniana como "una urgencia geopolítica". Sin embargo, esta choca con el proceso de adhesión basado en méritos, amenazando con desincentivar a otros candidatos históricos y alterar los ya complejos equilibrios entre los Estados miembros.