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AGENDA PÚBLICA

La izquierda española cultiva el hábito de consultar y de participar

F. Ramón Villaplana, Adrián Megías, Oscar Barberà

5 mins - 7 de Noviembre de 2023, 07:00

Mientras se ultiman las negociaciones de cara a la posible investidura de Pedro Sánchez, algunos de los partidos implicados han decidido someter los acuerdos a la voluntad de sus bases durante los últimos días. Estos son, junto al propio PSOE, Podemos, IU y ERC. Además, Junts y algunos de los partidos integrados en Sumar han se lo habrían planteado. A través de estas consultas internas las direcciones buscan mayores niveles de legitimidad en su toma de decisiones. Igualmente sirven para incentivar la participación de los afiliados, haciéndoles ver que su opinión importa. 

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De acuerdo con nuestro registro de casos, la primera consulta de estas características realizada por un partido español la hizo la desaparecida Iniciativa per Catalunya Vertds (ICV) en 2004. El partido estaba dividido sobre el proyecto de Constitución Europea y la consulta sirvió para determinar la postura oficial, resultando ganador el “no” con un 59% de los votos. Solo se produjeron un puñado más de experiencias de este tipo hasta que Podemos apareció, multiplicándose el número de consultas a las bases (afiliados y, ocasionalmente, simpatizantes) desde 2014. Según nuestro recuento, hasta la fecha se habrían realizado algo más de 150 consultas.  Casi todas ellas llevadas a cabo por partidos de izquierdas, además de algunos casos recientes de la derecha catalana, relacionados principalmente con el procés. Podemos, Izquierda Unida y Equo son los partidos que más consultas internas han realizado. Ha de decirse que todos los partidos no son igual de transparentes ofreciendo información de estos procesos. A muchos se les olvida hacer público el censo y los datos de participación.
 


Algunas características de estas consultas es que suelen hacerse con la ayuda de medios digitales, siendo muchas de ellas votaciones exclusivamente en línea (68%) o híbridas (16%). Los resultados suelen ser vinculantes en 9 de cada 10 casos y la opción ganadora generalmente recibe un apoyo alrededor del 80%, lo que puede hacer que el resultado de la mayoría de estos procesos sea bastante predecible. Además, tres de cada cuadro consultas han sido realizadas por partidos en la oposición. Territorialmente, las dos terceras partes de las consultas se han realizado en el nivel autonómico. Con frecuencia, estos procesos de votación plantean más de una consulta sobre distintos asuntos, relacionados o no. En la mayoría de los casos son preguntas de tipo “sí o no”, aunque algunas consultas sí que se han planteado más como una verdadera elección entre diferentes alternativas. 

Como se puede apreciar en el Gráfico 1, el PSOE ha utilizado esta herramienta democrática principalmente para decidir sobre coaliciones de gobierno. En los casos de Podemos y de Izquierda Unida, las votaciones sobre coaliciones (electorales y de gobierno, en su caso) han sido mayoritarias, pero también han existido consultas sobre investiduras, programas electorales, normativa interna, entre otras, incluida la famosa votación sobre “el chalet” de Iglesias y Montero. Entre las votaciones menos típicas se encuentra la consulta de ERC sobre su cambio de logo, en 2013, y la de EH Bildu sobre el apoyo a los presupuestos generales del gobierno de coalición, en 2020. 
 
 
Gráfico 1.- Tema de la consulta por partido
En relación con la legitimidad y la utilidad de estas consultas, la cuestión clave son los niveles de participación. Aquí, los partidos españoles han experimentado algunos problemas, pues no siempre han conseguido movilizar a las bases tanto como esperaban. Como se puede apreciar en el Gráfico 2, muchas de estas consultas registran medias de participación por debajo del 40%, algo inferior a la participación media en las primarias. Hasta la fecha, el PSOE es el partido que goza de una participación media más alta y estable, por encima del 50%, mientras que los otros principales partidos de la izquierda han experimentado mayores altibajos. Otro dato interesante es que, en general, las consultas sobre investiduras han dado mejores resultados de participación que las realizadas sobre el resto de temas posibles, siendo especialmente señalada la diferencia en ERC y en EH Bildu.
 
Gráfico 2.- Media de participación por partido y tema de la consulta

Los puntos del Gráfico 2 representan las últimas consultas realizadas en relación a la formación del posible futuro gobierno de Pedro Sánchez y, en el caso de Podemos, también sobre su propio futuro organizativo. Como se ve, sólo el PSOE ha superado su media de participación, mientras que el resto de partidos han movilizado a la militancia algo menos de lo habitual. Téngase en cuenta que en el caso de Podemos hemos realizado una estimación, utilizando sus últimos datos de afiliación conocidos, dado que el partido no ha facilitado el porcentaje de participación por sí mismo. Las cifras de participación no deben olvidarse al interpretar los elevados porcentajes de aprobación obtenidos, todos ellos por encima del 85%. Como práctica, parece que las consultas partidistas han llegado para quedarse durante el futuro próximo, aunque elevar la participación quedaría, por el momento, como tarea pendiente.
 
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