Viernes, 30 de octubre de 2026
TERRITORIO

Lecciones de la DANA de València a dos años de la tragedia

Dos años después de la DANA de València, Josep Vicent Boira, catedrático de Geografía de la Universitat de València, plantea que "la reconstrucción no será completa y correcta si no se realiza desde una escala diferente a la municipal". El aniversario coincide con el accidente ferroviario de Toledo y continúa profundizando en la necesidad de un debate sobre la seguridad, el territorio y la movilidad.

Josep Vicent Boira Maiques Josep Vicent Boira Maiques 30 de octubre de 2026
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La DANA Adam (2026) ha provocado tres fallecimientos. Oliva (València) | Rober Solsona / Europa Press
La DANA Adam (2026) ha provocado tres fallecimientos. Oliva (València) | Rober Solsona / Europa Press
Estos días, en una trágica coincidencia con el accidente ferroviario de Toledo, se cumplen dos años de la DANA que azotó la comarca metropolitana de l’Horta Sud de València y algunas zonas de las comarcas valencianas de Requena-Utiel y la Ribera. Esta coincidencia nos interpela y nos debería obligar a preguntarnos qué tipo de sociedad, de modelo de ocupación del territorio y de movilidad hemos construido que pone en riesgo la vida de decenas o centenares de personas. 233 personas fallecidas por la DANA en València y sus ciudades limítrofes y cerca de 70 por el accidente de Toledo son más que suficientes —una sola víctima, en realidad, hubiera bastado— para reflexionar sobre si el modelo territorial y de movilidad actual en el que vivimos no debería ser revisado. Sinceramente creo que sí.

La DANA de València no fue solo una trágica manifestación del cambio climático. En realidad, la DANA de finales de octubre de 2024 trajo consigo tres crisis encadenadas que todavía están por resolver. En primer lugar, una crisis humana, que afectó y afecta a decenas de miles de personas que lloran a sus muertos o que no han podido volver todavía a su estilo de vida anterior. En segundo lugar, una crisis territorial que ha puesto en duda el modelo urbanístico, hidráulico y de gestión del territorio en una comarca de carácter metropolitano, pero sin gobierno metropolitano. Y, en tercer lugar, una crisis política, materializada en la dimisión del expresidente Carlos Mazón ante las decenas de manifestaciones en las calles, crisis que todavía colea debido a los procesos judiciales abiertos y a las consecuencias políticas derivadas.

"La DANA de finales de octubre de 2024 trajo consigo tres crisis encadenadas que todavía están por resolver"
Estas tres crisis deberían ser abordadas con decisión. Me centraré en una de ellas, en la crisis territorial y en lo que hemos aprendido tras decenas de debates, diálogos y reflexiones sobre lo sucedido. Antes que nada, esta crisis territorial debe promover una cura de humildad que tal vez es igualmente necesaria en el caso del accidente de Toledo: "Entre la inundación y la respuesta humana se da quizás la batalla más dramática, cuando el hombre, miope y carente de inventiva, se enfrenta a la majestuosidad de la naturaleza o a la providencia divina en una lucha incesante y perdida por el control; si gana a corto plazo, a largo plazo el hombre suele ser derrotado". Esta potente idea del profesor Vicenç Maria Rosselló, formulada a propósito de la riada del Xúquer de 1983, es de actualidad. ¿Hasta qué punto la soberbia no está contagiando nuestra manera de entender nuestra relación con el entorno natural o con otros aspectos como la tecnología? Primera lección, por tanto: hemos de procurar desarrollar una geografía, más que modesta, viable, como entorno de vida seguro, sostenible y justo.

En este entorno de vida viable, otra lección imprescindible que se nos aparece es la necesidad de cambiar la escala de análisis ante situaciones como la DANA. Los trágicos sucesos de hace dos años exigen una adaptación de la escala a la que se planifica el territorio y se gestiona la movilidad. El Gobierno de España acaba de lanzar, con cierto retraso, el borrador de una Agenda Metropolitana para el país. Es un paso necesario que llega tarde. Hoy en España, solo existe un gobierno metropolitano con capacidad de gestionar el territorio, la movilidad o la política de vivienda, el de Barcelona, mientras que los problemas han aumentado de escala.

Episodios como la DANA de 2024 muestran que la reconstrucción no será completa y correcta si no se realiza desde una escala diferente a la municipal, del mismo modo que el cambio climático no puede abordarse desde actuaciones solitarias a escala estatal. Los más de 120.000 vehículos destrozados por el episodio fueron un indicador evidente de que la movilidad metropolitana estaba en manos del transporte privado, del coche.

"Los más de 120.000 vehículos destrozados por el episodio fueron un indicador evidente de que la movilidad metropolitana estaba en manos del transporte privado, del coche"
Aquellas tres crisis ocasionadas por la DANA todavía están por resolverse de manera completa. No puede ser que volver a la "normalidad" sea en realidad volver a la "anormalidad" de un modelo territorial y de movilidad fuera de control al que, honestamente, nos habíamos acostumbrado. El profesor y teólogo Ximo García Roca escribió un texto que, a los dos años, pienso que es de plena actualidad: "Si solo aspiramos a recuperar lo que había, estaremos preparando la próxima destrucción. Podemos reconstruir los pueblos en torno a las personas o en torno al automóvil. Si ponemos a las personas en el centro de la reconstrucción, priorizaremos los espacios verdes, las aceras, los paseos, las zonas de encuentro, los templos, las mezquitas, las escuelas, los servicios públicos, las tiendas de proximidad; si en el centro colocamos los coches, priorizaremos las autopistas, los pasos elevados, los aparcamientos, las zonas residenciales y los centros comerciales fuera de los pueblos". Esta, como otras, es una decisión que todavía no hemos tomado.
Josep Vicent Boira Maiques
Josep Vicent Boira Maiques
Doctor en Geografía por la Universidad de València y Catedrático del Departamento de Geografía.
Premio Extraordinario de Licenciatura en 1986 y de Doctorado en 1992. Ha ampliado sus estudios en universidades italianas y ha sido profesor invitado en Estados Unidos y Roma. Coordinador del Gobierno de España para el desarrollo del Corredor Mediterráneo de la red TEN-T (ADIF-Ministerio de Transportes).
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