Brussels has given in to pressure from Rome and relaxed the fiscal rules it recently approved. Driven by the electoral battle between Giorgia Meloni and Matteo Salvini, what began as an exception for military spending has been extended to energy investments. This concession by President von der Leyen marks a turning point: geopolitics and strategic autonomy have started to definitively impose themselves on the European Union’s old accounting orthodoxy.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni. | Comisión Europea
Bruselas cede ante la presión de Roma y flexibiliza sus recién estrenadas reglas fiscales. Lo que empezó como una excepción para el gasto militar se amplía ahora a las inversiones energéticas, impulsado por el pulso electoral entre Giorgia Meloni y Matteo Salvini. Esta concesión de Von der Leyen marca, también, un punto de inflexión: la geopolítica y la autonomía estratégica comienzan a imponerse definitivamente sobre la vieja ortodoxia contable de la Unión Europea.