La primera ministra de Islandia, Mjoll Frostadottir (izquierda), junto al primer ministro canadiense, Mark Carney, en Londres. | Sean Kilpatrick / Zuma Press / Europa Press
"El referéndum islandés no es un toque de atención para la UE", sostiene el doctor en Derecho de la UE por la Universidad de Oxford Guillermo Íñiguez. A su juicio, este contexto puede ayudar a responder a una cuestión más amplia: cómo puede la UE reforzar su poder incorporando nuevos miembros y tejiendo alianzas más allá de sus fronteras, con ejemplos como Canadá, Japón o Corea del Sur. El profesor en IE University confía en que una UE "con voluntad política, creatividad jurídica y ambición estratégica" puede buscar fórmulas para incluir a estos países "en la muñeca rusa que es la política europea".