La cumbre en Egipto sobre el plan de paz ha dejado un momento único y muy comunicativo. "Trump ha reinventado la tradicional y aburrida foto política de la encajada de manos", escribe el consultor en comunicación política Antoni Gutiérrez Rubí. El autor, que además es presidente del Consejo Asesor Internacional de 'Agenda Pública', afirma que Pedro Sánchez era consciente de los protocolarios saludos de Trump, por eso aguantó el envite y "los dos líderes quedaron en una suerte de empate simbólico".