La apuesta por la continuidad de la cooperación entre Estados Unidos y la Unión Europea en materia de tecnologías digitales críticas podría romperse si Trump gana las elecciones o la extrema derecha se hace con una de las comisarías competentes en la nueva Comisión Europea.
En los albores de la era digital, Europa innovaba mucho en el campo digital. Perdió los siguientes pasos, sin sacar conclusiones. Que ahora no salga perdedora o su innovación quede paralizada por la rivalidad tecnológica entre China y Estados Unidos.