De Ceuta a Danzig, Albares y Sikorski hablan de las fronteras europeas: "Nos defenderemos unos a otros"
Polonia y España vigilan extremos opuestos de las fronteras de la Unión Europea. En una entrevista conjunta de 'Agenda Pública' y 'Visegrad Insight', realizada durante el Foro de Seguridad de Varsovia, los ministros de Asuntos Exteriores Radosław Sikorski y José Manuel Albares abordan las responsabilidades de Madrid y Varsovia en la protección de sus respectivas fronteras.
De izquierda a derecha: Radosław Sikorski, José Manuel Albares y Wojciech Przybylski. | Andrzej Wiktor / MSZ
En Varsovia, la solidaridad aparece casi desde la primera respuesta. Sikorski agradece el apoyo español ante las presiones procedentes de Bielorrusia y recuerda que Polonia también se posicionó junto a España durante la crisis de Ceuta. Albares recoge esa idea y la lleva al terreno militar: trae a la memoria el despliegue español en el este de Europa y asegura que estarán en Polonia si es necesario. Preguntado por si España estaría dispuesta a morir por Danzig, el ministro insiste en que el objetivo de ese compromiso es precisamente evitar llegar a una guerra.
La inmigración ocupa también buena parte de la conversación, aunque cada ministro se acerca a ella desde la experiencia de su propia frontera. Sikorski defiende el endurecimiento de los controles con Bielorrusia y la construcción de una valla en la que Polonia ha invertido más de 1.000 millones de euros. Albares habla de cooperación con los países africanos y recuerda algo que considera fundamental: "Necesitamos inmigrantes". También hay tiempo para abordar la aplicación del derecho internacional, el reconocimiento de Palestina y las dificultades para mantener una posición europea común ante los distintos conflictos internacionales.
El ministro español fue recibido por su homólogo polaco en Varsovia. Foto: Ministerio de Asuntos Exteriores
¿Qué postura comparten España y Polonia sobre la política europea de fronteras?
Radosław Sikorski (R. S.): La integridad de las fronteras exteriores del espacio Schengen es absolutamente fundamental para mantener la libertad de circulación dentro de esta zona. Por eso, tenemos el deber de ser solidarios y proteger tanto la frontera oriental como la meridional. Polonia y España hablaron con una sola voz durante la incursión en Ceuta. También estoy agradecido a mi homólogo español por su apoyo cuando sufrimos los ataques procedentes de Bielorrusia.
José Manuel Albares (J. M. A.): Al final, compartimos una misma visión. Tanto la frontera oriental como la meridional son fronteras de la Unión Europea y, por tanto, son nuestras fronteras comunes y las sentimos como propias. Se trata de tener conciencia de comunidad y de saber que, cuando actuamos juntos, estamos más protegidos, somos más fuertes y nuestra capacidad de disuasión frente a quienes quieren hacernos daño es mayor.
R. S.: Si me permiten añadir algo, Varsovia es la sede de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y Polonia es el país que la acoge. Por eso, tenemos una responsabilidad especial a la hora de conseguir que Frontex sea una herramienta útil para hacer frente a estos problemas.
Ministro Albares, ha mencionado la disuasión, que forma parte de la estrategia de defensa. Hablando de España y de los votantes españoles, ¿estaría España dispuesta a morir por Danzig (Gdansk)? ¿Por qué?
J. M. A.: Creo que lo primero que nos viene a la cabeza cuando hablamos de la UE y de la OTAN es precisamente el concepto de disuasión. Nos aseguramos de que la guerra deje de ser una opción en Europa, porque todo el mundo sabe que siempre nos defenderemos unos a otros. Por eso, no tenemos que llegar a esos extremos tan dramáticos.
Hemos demostrado, y seguiremos haciéndolo, que estamos plenamente comprometidos con la seguridad del flanco oriental. Hoy tenemos un despliegue histórico de soldados, aviones y buques allí donde se nos ha solicitado para proteger el este de Europa. Estamos presentes en Estonia, Rumanía y Eslovaquia y, por supuesto, estaremos en Polonia si es necesario, de la misma manera que esperamos recibir esa misma solidaridad cuando se trate de nuestras fronteras, especialmente de las terrestres con África, en Ceuta y Melilla.
Cuando permanecemos unidos, cuando mostramos solidaridad y cuando todos los que están fuera de Europa comprenden que nos defenderemos unos a otros, esa es la mejor disuasión. Es la mejor manera de evitar la guerra.
R. S.: La geografía influye en nuestra percepción de seguridad o inseguridad. Pero el ministro ha mencionado la palabra solidaridad, algo que en Polonia consideramos sagrado, y tenemos que demostrar que comprendemos los desafíos de los demás. Por eso, Polonia ha enviado misiones militares a África bajo bandera de Naciones Unidas.
"El ministro ha mencionado la palabra solidaridad, algo que en Polonia consideramos sagrado, y tenemos que demostrar que comprendemos los desafíos de los demás"
Esperamos que nuestros colegas españoles también sean conscientes de lo que están haciendo los rusos en África. El Grupo Wagner está desestabilizando a los gobiernos africanos, algo que acaba afectando a España y también a nosotros. Así que la solidaridad tiene una dimensión material y estamos muy satisfechos con ella.
Sikorski y Albares conversan sobre la frontera exterior europea. Foto: Andrzej Wiktor / MSZ
Ministro Sikorski, una pregunta sobre política exterior europea y derecho internacional. Parece que existen contradicciones evidentes en la forma en que los gobiernos europeos afrontan distintas crisis, ya sea en Irán, en Oriente Medio en general o, anteriormente, en América del Sur. ¿Qué está dispuesta a hacer Polonia para contribuir a una posición europea más unificada sobre el derecho internacional, especialmente en aquellos casos difíciles en los que los países discrepan sobre cómo aplicarlo?
R. S.: Para eso tenemos el Consejo de Asuntos Exteriores. Es ahí donde debatimos y acercamos nuestras posiciones. Pero, en lo que respecta a Oriente Medio, como saben, Polonia ha reconocido la independencia de Palestina. Tenemos un embajador palestino aquí, en Varsovia, plenamente acreditado ante el jefe del Estado. También consideramos que el Acuerdo de Asociación entre Israel y la UE se aplica a las fronteras de Israel reconocidas internacionalmente, y no a los territorios ocupados. Creo que nuestras posiciones son bastante próximas en este asunto.
J. M. A.: Para España es muy importante mantener una política exterior coherente, que defienda los mismos principios tanto en Ucrania como en Oriente Medio o en cualquier otro lugar del mundo. Eso significa defender el derecho internacional, proteger a la población civil y garantizar que la guerra no se utilice como instrumento de política exterior para resolver disputas entre Estados.
"Para España es muy importante mantener una política exterior coherente, que defienda los mismos principios tanto en Ucrania como en Oriente Medio o en cualquier otro lugar del mundo"
Ese fue el sentido de nuestro reconocimiento del Estado de Palestina y de nuestra prohibición de comerciar con los asentamientos en territorio palestino. Son los mismos principios que defendemos frente a la agresión de Rusia contra Ucrania.
Es muy importante que Europa sea creíble ante lo que hoy llamamos el sur global, para que nadie pueda acusarnos de aplicar un doble rasero. Al fin y al cabo, todos esos principios —los de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y la idea de que la guerra ya no puede ser un instrumento de política exterior— nacieron en Europa y tenemos que defenderlos.
Una última pregunta para ambos. La política migratoria parece ser el ámbito en el que los principios se ponen a prueba en la práctica. ¿Cuáles son las principales prioridades de Polonia y España en la política migratoria europea? ¿Les resulta fácil encontrar puntos de acuerdo sobre nuevas iniciativas, como los centros de retorno o la expulsión de quienes cruzan las fronteras de forma irregular?
R. S.: Permítanme añadir primero algo a la cuestión anterior. Como nación que pasó 123 años sin Estado propio, evidentemente también defendemos el derecho de Israel a existir dentro de unas fronteras seguras y reconocidas internacionalmente.
En cuanto a la migración, hemos registrado 25.000 intentos de cruce irregular de la frontera desde Bielorrusia hacia Polonia [Según la Guardia de Fronteras polaca, se produjeron más de 25.000 intentos entre enero y mediados de septiembre de 2025, frente a unos 472 durante el mismo periodo de 2026].
Hemos invertido más de 1.000 millones de euros en construir una gran valla de alta tecnología, magnífica, y hemos aprobado leyes que dificultan que los migrantes en situación irregular presenten solicitudes de asilo fraudulentas. Y no vamos a disculparnos por ello.
Los países, individualmente o agrupados, tienen derecho a controlar quién entra en su territorio y quién no. Si no creyéramos en ese principio, no harían falta visados, pasaportes, consulados ni puestos fronterizos.
"Los países, individualmente o agrupados, tienen derecho a controlar quién entra en su territorio y quién no"
Al mismo tiempo, todos tenemos políticas migratorias. Tenemos políticas de reagrupación familiar, decidimos qué tipo de migrantes queremos recibir y cómo conseguir que se integren en nuestra sociedad, contribuyan a la economía y, con el tiempo, algunos de ellos se conviertan en ciudadanos leales al país. Todos estos son asuntos sobre los que es legítimo debatir.
J. M. A.: Como ha señalado el ministro Sikorski, también defendemos firmemente la solución de los dos Estados y la existencia del Estado de Israel, que conviva en paz y armonía con un Estado de Palestina.
En cuanto a la migración, somos un país de primera entrada. Tenemos una frontera terrestre con África, así que conocemos muy bien este fenómeno. Además, contamos con algunos de los mejores resultados de todo el Mediterráneo en la reducción de las entradas irregulares, los mejores en comparación con otros países [Según el Ministerio del Interior, las entradas irregulares en España disminuyeron un 42,6% en 2025, hasta situarse en 36.775].
Lo conseguimos actuando en tres ámbitos. El primero es el diálogo político de alto nivel con los países de origen y tránsito. El segundo es la cooperación al desarrollo, que hemos triplicado con los países de África occidental y subsahariana para que, para sus jóvenes, emigrar sea una opción y no una obligación. El tercero es la máxima firmeza contra las mafias que trafican con seres humanos.
Tenemos que decirles la verdad a los ciudadanos europeos. Necesitamos inmigrantes. Necesitamos una inmigración legal para mantener el dinamismo de nuestra economía y seguir creciendo como lo estamos haciendo.
"Necesitamos una inmigración legal para mantener el dinamismo de nuestra economía y seguir creciendo como lo estamos haciendo"
Hay personas que, por desesperación, recurren a vías irregulares y deben regresar a sus países. Pero también hay personas que necesitan nuestra protección. Debemos respetar los derechos humanos de todas ellas, y el derecho de asilo es uno de los pilares fundamentales de la Unión Europea.
De lo contrario, estaremos empujando a los votantes hacia los partidos de extrema derecha. Esos partidos, y quienes quieren dividir y debilitar el proyecto europeo, saben que hoy nada nos divide tanto en Europa como la migración y que ningún otro asunto alimenta tanto el voto a la extrema derecha.
Pero, una vez más, esas fuerzas no buscan el bienestar de los ciudadanos europeos. Lo que quieren es dividirnos, debilitarnos y, finalmente, hacer desaparecer el proyecto europeo.
R. S.: Creo que esa es una muy buena conclusión.
Muchas gracias.
Esta entrevista fue grabada y transcrita el 13 de septiembre de 2026. Es una producción conjunta de Agenda Pública y Visegrad Insight, realizada en Varsovia por Wojciech Przybylski, director de Visegrad Insight, y Marc López Plana, editor y director de Agenda Pública, presente de forma telemática desde Madrid.
Su especialidad son los asuntos europeos y transatlánticos, así como las políticas relacionadas con la innovación y la cultura. Ha publicado artículos en Foreign Policy, Politico Europe, Journal of Democracy, EUObserver, VoxEurop, Hospodarske noviny, Internazzionale, Gazeta Wyborcza, Dziennik Gazeta Prawna y otros.