Para Josep Adolf Martí, filósofo y teólogo por la Universidad de Edimburgo, el viaje de León XIV permite observar mucho más que la relación entre Francia y el Vaticano. "Francia es, tanto en su 'grandeur' como en su decadencia, el espejo del resto de Europa": allí se cruzan la secularización, la identidad, la tecnología y la crisis de autoridad de la Iglesia.