Renovables y economía circular, el binomio imprescindible

El único camino que tenemos en el corto y medio plazo para mitigar el cambio climático es mediante uso de las energías renovables, aquéllas que no emiten CO2, el principal culpable de que este verano estemos viviendo fenómenos climatológicos tan extremos como los 50 grados en Canadá. Merece la pena recordar que la energía en general, incluyendo la que se utiliza para el transporte, supone hasta el 73% del total de emisiones de gases de efecto invernadero. En otras palabras, el desafío del cambio climático es un desafío energético.

Entendiendo que la oportunidad del uso de las renovables se concentra en las tecnologías solares y de viento, se comprende el esfuerzo titánico que promueven los actores públicos más responsables del planeta: la Unión Europea y el sistema ONU con los acuerdos de Paris. Esta carrera crucial arrancó hace ya algunos años, y no ha parado de crecer con unos números de potencia instalada que se asemejan a un comportamiento exponencial, como el crecimiento de algunos seres vivos como virus u hongos. Exagerar diciendo que las plantas solares crecen como setas no es salirnos demasiado de la realidad. Y esto es una buena noticia.

¿Pero qué pasa cuando un invento humano inunda un entorno natural? ¿Qué ocurre cuando a su desarrollo le acompañan las toneladas de desechos que generamos constantemente? A una de las soluciones más exitosas del pasado se la llamó reciclaje, y se avanzó mucho con ello. Ahora la denominamos economía circular porque había algunos factores muy relevantes que no se incluían bien: entre otros, el diseño con la previsión de un reciclaje posterior o las famosas tres erres: reducir, reutilizar, reciclar.

¿Qué ocurre con el maridaje de las energías renovables y la economía circular? Empecemos por ver su envergadura. Si nos centramos por un momento en la energía fotovoltaica, según el ‘Informe estadístico de renovables’ en España del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae), desde 2008 al 2013 se instalaron en España casi 4.7GW de este tipo de generación. Y estas instalaciones, bien por envejecimiento o por sustitución de paneles para aumentar su eficiencia, están cerca del final de su vida útil, estimada en unos 20 años de media. A todos esos paneles hay que aplicarles las tres erres mencionadas; una cantidad enorme de material y con alto valor intrínseco.

El reciclado de módulos fotovoltaicos se incluyó en las regulaciones europeas sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. En España, las directivas fueron transpuestas en el Real Decreto 110/2015, incorporando una categoría específica para los paneles en lugar de las seis en las que se dividirán los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

Según PVCycle, asociación formada por fabricantes del sector, los módulos fotovoltaicos de silicio, que son la amplia mayoría de los instalados, se componen en un 78% de vidrio, un 10% aluminio, un 7% de plásticos y un 5% de metales y semiconductores. Es decir, materiales todos ellos que ya sabemos revalorizar tecnológicamente desde hace tiempo.

[Con la colaboración de Red Eléctrica de España]

Atendiendo a las conclusiones del ‘Proyecto Cabriss’ (Programa Marco de Investigación e Innovación de la Comunidad Europea H2020), el coste de reciclado de cada tonelada de paneles fotovoltaicos se estima en torno a 250 euros. Por otra parte, el valor de venta de los componentes que se recuperan con esta actividad puede llegar a los 620 euros. Es decir, hay margen de negocio, otra gran noticia. Es lo que explica perfectamente la avalancha y abundancia de actores de la economía circular que completan el paisaje del sector de las renovables. Hay solución tecnológica, es un buen negocio y la oportunidad no va a dejar de crecer en consonancia con las nuevas instalaciones.

Gráfico 1.- Porcentajes de coste y recuperación de los diferentes componentes de un panel fotovoltaico

Fuente: ‘Proyecto Cabriss’.

Sin embargo, muchas son las voces que dicen que este problema se hará demasiado grande en el futuro, al ritmo de instalación al que vamos. No cabe duda de que la capacidad de reciclaje tiene que incrementarse a la par, pero contamos con una tremenda ventaja de 20 años de desfase entre lo que se instala ahora y lo que se tendrá que reciclar en el futuro. El mismo argumento temporal sirve para mejorar las tecnologías.

¿Necesitamos regulaciones más estrictas? Lo cierto es que las actuales no parecen mal encaminadas, y en sentido creciente de exigencia según han ido transcurriendo los años; lo cual también es una buena señal. 

Parece que estamos en el buen camino. A los alarmistas sobre los desechos de las renovables se les puede responder tranquilamente que no hay una alternativa mejor a la crisis climática; que el doble efecto que supone su uso masivo, junto con las practicas asociadas de economía circular representan la única y necesaria combinación para combatir el cambio climático y preservar el entorno del que actualmente disfrutamos. Además, no tenemos mucho más tiempo para contemplaciones ni soluciones perfectas. Las consecuencias devastadoras de un aumento de las temperaturas de sólo 1,5 ºC, que es el escenario menos malo de todos los que previstos, ya son suficientemente dramáticas como para que todos los actores pongan de su parte todo lo posible. 

Como dice el televisivo Sir David Attenborough en su último documental, en el que repasa su vida como ecologista: “No se trata de salvar el planeta, sino de salvarnos nosotros como especie”. Y aunque suene muy humano-centrista, tal vez sea ése el incentivo egoísta que necesitamos para proseguir con el desarrollo de medidas de mitigación del cambio climático y, por supuesto, con el imprescindible binomio renovables y económica circular. 

Parece que es un buen negocio para todos.

[Recibe los análisis de más actualidad en tu correo electrónico o en tu teléfono a través de nuestro canal de Telegram]

Autoría

Deja un comentario

X

Uso de cookies

Esta página utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.