Los tres interrogantes que determinarán la estrategia de Rajoy ante las Generales

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La obertura de la campaña electoral en Andalucía abre el camino hacia las Elecciones Generales. Aunque durante este tiempo se van a celebrar 15 elecciones autonómicas, junto a cerca de 9.000 elecciones municipales (aparte de elecciones a instituciones forales e insulares), habrá tres resultados autonómicos que resultarán determinantes de cara a las próximas Generales: Andalucía, Madrid y –si se acaban celebrando- Cataluña. Repasemos cómo están las fotografías demoscópicas en estos momentos y qué escenarios de conjunto sugieren.

Primero, Analucía…

La encuesta pre-electoral del CIS deja un panorama bastante despejado, con un interrogante clave: ¿sumarán IU y Ciudadanos suficiente para hacer creíble una mayoría alternativa con el PSOE al margen de Podemos?

Todos los viejos partidos pierden y suben las dos nuevas formaciones, Podemos y Ciudadanos:

  • El PSOE recupera el primer puesto que le fue arrebatado por el PP en 2011 pero queda muy lejos de la mayoría absoluta.
  • El PP e IU pierden cerca de un tercio de sus escaños. A pesar de ello el PP se mantiene como segunda fuerza política mientras que  IU puede pasar a ser el quinto partido.
  • Los nuevos partidos, Podemos y Ciudadanos acceden a la representación y pueden sumar cerca del 25% de los escaños. Podemos  se configura como tercera fuerza política aunque irrumpe con fuerza Ciutadans que podría convertirse en la cuarta fuerza del Parlamento andaluz.

Se incremento la fragmentación política aunque quizá no será no la más elevada de la serie andaluza. Probablemente, se configurará por primera vez desde 1986 un parlamento con cinco partidos.

El resultado seguro será la imposibilidad de un gobierno monocolor. Surgirá un dilema entre la formación de un gobierno socialista en minoría con apoyo externo de partidos, o un ejecutivo de coalición de izquierda. La decisión dependerá primero de Podemos y después de Ciudadanos. Aunque IU sea necesaria en algunos escenarios, su posición quedará a expensas de lo que decidan los nuevos partidos.

… después, Madrid…

La encuesta de Metroscopia sobre la Comunidad de Madrid para El País también apunta cambios, aunque aquí las predicciones resultan más inciertas, entre otros motivos porque no recoge el impacto de la nueva candidata del PP, Cristina Cifuentes, a la espera de lo que decida Podemos.

De nuevo, todos los viejos partidos pierden apoyo en beneficio de los nuevos partidos, que podrían llegar a hacerse con el 40% del apoyo electoral, según la encuesta.

  • El PP volverá a ganar las elecciones pero a mucha distancia de la mayoría ya que pierde cerca de la mitad de sus votos y escaños.
  • El PSOE también pierde cerca de un tercio de votos y escaños y pasa a ocupar la tercera posición.
  • IU pierde un tercio de los escaños y pasa a convertirse en la quinta fuerza política.
  • Podemos podría situarse como segunda fuerza. Ciudadanos irrumpe sin techo electoral todavía; de momento, podría albergar la expectativa de acercarse en votos y escaños al PSOE.
  • El único de los nuevos partidos que pierde es UPyD.

De nuevo, se dispara la fragmentación, se reduce la concentración de votos en beneficio de los terceros partidos y se imposibilita un gobierno monocolor.

Aparentemente, el PP mantendrá diversas opciones para formar gobierno. Pero la coalición mínima ganadora de 2 partidos (PP y Podemos) no parece verosímil, de modo que, como mínimo, serán necesarios 3 partidos para garantizar la gobernabilidad. Esto restaría opciones al PP para mantener el gobierno.

Pero Madrid  afronta una novedad respecto a Andalucía: ¿qué hará el PSOE si finalmente fuera superado por Podemos? Una coalición con el PP no solo parece suicida; quizá ni siquiera sea posible matemáticamente. Tan inverosímil como dar su apoyo a un tercer partido, Podemos. Ni siquiera dando su apoyo externo.

Sin dudad, hay una porción de electores de centro-izquierda que tendrán en cuenta esta complicada situación de pactos y gobernabilidad para acabar de decidir su voto. Las opciones de Gabilondo pasan por ahí.

… y finalmente, Cataluña… o quizá no…

La última encuesta del GESOP sobre Catalunya hecha pública por El Periódico parece confirmar algunas de las tendencias de los últimos meses pero también arroja algunas novedades.

  1. La fractura creciente entre la nueva y la vieja política. Un terremoto: se constata el retroceso de todos los partidos tradicionales a excepción de ERC.  CiU, PP e ICV  pierden cerca de un tercio de sus escaños y el PSC se queda con la mitad y se convierte en la sexta fuerza política. En cambio, todos los nuevos partidos experimentan un notable crecimiento, siendo especialmente significativo el avance de Ciutadans que se situaría como tercera fuerza política muy cerca de la segunda.  Los nuevos partidos de cuño tribunicio ya sumarían en Catalunya cerca de un tercio de los escaños.
  2. El retroceso del voto soberanista. Por primera vez desde 1984 parece que CiU y ERC no sumarían mayoría y necesitarían a las CUP para conformar una mayoría soberanista.  CiU recupera la primera posición en la lucha por el espacio siberanista y aunque  ERC es el único de los viejos partidos que mejora sus resultados respecto a 2012 parece ver frenadas sus expectativas de superar a CiU.
  3. El crecimiento del apoyo al status quo en la cuestión territorial. A pesar del retroceso del PP, el incremento de Ciutadans sitúa por vez primera a los partidarios del status quo en relación a la estructura territorial del Estado por encima del 25% de representación.
  4. El aumento de la polarización. El crecimiento del apoyo “españolista” permite apuntar hacia un incremento de la divergencia entre polos opuestos.

Será el Parlament más fragmentado de la historia.  De momento ocho partidos tienen representación y todos ellos con posibilidad de constituir grupo parlamentario propio. Ello sin tener en cuenta que no está nada clara la continuidad de CiU más allá de las elecciones municipales y cual será el papel de la ANC.  Parece ser que Construïm, la plataforma impulsada por Duran, ya ha sido registrada como partido, y que ANC está sopesando la posibilidad de concurrir a las elecciones en ausencia de lista soberanista única. A río revuelto, ganancia de pescadores…

¿Un escenario de ingobernabilidad? Las previsiones hacen inviable un gobierno monocolor por lo que como mínimo serán necesarios dos partidos para gobernar aunque en ningún caso tendrá mayoría.  La dificultad radica en que existen diversas posibles coaliciones mínimas ganadoras matemáticamente posibles pero ninguna parece ideológicamente viable lo que hace prever un escenario altamente inestable ante la escasa tradición de democracia consensual y la elevada polarización.

Ante este escenario, ¿por qué damos tan seguro que CiU avanzará una elecciones si aún dispone de un año de legislatura por delante, en la que la economía genera expectativas de mejora?

¿Qué tienen en común estos escenarios tan dispares?

Parece que entramos en una nueva era: gobiernos de coalición con tres o más partidos y de notable disparidad ideológica y de programas.

Algunos pueden interpretar esta situación como un incentivo para pactar y consensuar.

Otros podrían pensar lo contrario: ausencia de decisiones políticas de calado, aplazamiento de reformas impopulares y cálculos políticos multinivel, donde cada partido tomará decisiones pensando en las consecuencias de sus pactos en otros niveles de gobierno.

¿A qué partido pueden favorecer estos escenarios de eventual confusión e inestabilidad de cada a las Elecciones Generales? ¿Cómo influirá este cálculo en la decisión final de votar por parte de los ciudadanos?

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