El salario mínimo español en el contexto europeo

Los debates sobre el salario mínimo interprofesional (SMI) han tenido gran impacto mediático en España en las últimas semanas, bien por discusiones vinculadas a los posibles efectos de su importante subida en 2019 o por propuestas sobre sus mejoras en los próximos años. Es, pues, un buen momento para analizar el nivel del SMI y su evolución desde una comparativa europea, en virtud de un reciente estudio publicado por la Agencia Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo. 

Los salarios mínimos en 2021

¿Es alto el salario mínimo español? Ocupa la octava posición entre los 22 países europeos con este instrumento (primera columna de la ilustración 1, comparando salarios mínimos mensuales prorrateados en 12 pagas). Su nivel (950 euros, o 1.108 en 12 pagas) es claramente superior al de otros países del Mediterráneo (Malta, Portugal y Grecia) y, sobre todo, al de los países del este (que van de los 642 euros de Lituania a los 332 euros de Bulgaria). 

Sin embargo, se encuentra ligeramente por debajo del de Eslovenia y muy alejado del grupo de los siete países en cabeza, con niveles entre los 2.200 euros y los 1.550 (Luxemburgo, Reino Unido, Irlanda, Holanda, Bélgica, Alemania, Francia). El SMI español también se encontraría por debajo de la media existente en algunos de los países europeos donde no existe un único salario mínimo nacional, sino diferentes suelos salariales negociados por los agentes sociales a nivel sectorial (Austria, Dinamarca, Finlandia, Italia, Suecia), con lo que se situaría en una posición más intermedia entre los países europeos. Aunque es verdad que las diferencias entre los países se suavizan cuando se tienen en cuenta sus diferencias del coste de vida en cada uno de ellos, la posición española relativa en el contexto europeo es la misma. 

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¿Qué ha pasado con los salarios mínimos durante la pandemia? Las típicas preocupaciones de los responsables de fijar el nivel de los salarios mínimos (mejorar la capacidad adquisitiva de los asalariados peor pagados, sin afectar a la contratación de las empresas) se vieron agravadas este año por el gran impacto de la pandemia sobre el mercado de trabajo, especialmente en España, donde se ha producido la mayor destrucción de empleo. 

España ha sido precisamente uno de únicos cuatro países europeos (junto con Bélgica, Grecia y Estonia) donde no se han mejorado los salarios mínimos en 2021 (segunda columna de la Ilustración 1). El resto de los países europeos sí lo hicieron, aunque con más cautela que en años anteriores como consecuencia de la pandemia: si el aumento medio en 2020 fue del 8,4%, este año ha sido del 3%. Las subidas han sido mayores en algunos países de Europa del este (Letonia, Eslovenia, Polonia, Eslovaquia, Bulgaria y Lituania) y más moderadas, por debajo del 5%, en el resto de los países. 

¿Hay margen para seguir aumentando el SMI en España? Seguirá ajustándose en los próximos años para mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores que menos ganan, y la magnitud de estas subidas dependerá de la evolución del conjunto de los salarios, de la inflación o de la recuperación de los niveles de empleo. Pero hay dos factores que sugieren que existe la capacidad de acomodar futuras subidas del SMI. Por un lado, España ha sido tradicionalmente un país donde éste ha afectado a una proporción relativamente pequeña de sus asalariados, porque la negociación colectiva suele fijar suelos salariales superiores en los distintos sectores. Por ejemplo, se estima que la gran subida del SMI en 2019 afectó a menos de un 10% de los asalariados.

Por otro lado, España ocupa una posición intermedia entre los países europeos en un indicador que expresa el nivel del SMI como porcentaje del salario mediano del país (el salario que gana la persona que estaría en el medio de una hipotética fila que ordenara a todos los asalariados según su nivel salarial). El SMI representa en España menos de la mitad (49%) del salario mediano, lejos del más del 60% en Francia (tercera columna de la ilustración 1). Sin embargo, este indicador era tan sólo del 41% en 2018, por lo que la gran subida en 2019 del SMI español ha sido un hecho muy relevante en el panorama europeo, como se verá ahora. 

Tabla 1.- Salario mínimo interprofesional en países europeos

Notas: Los países están ordenados por los niveles de sus SMI en 2021 (convertidos para reflejar 12 pagos en Grecia, Portugal, Eslovenia y España). Los crecimientos entre 2020 y 2021 se ofrecen en moneda nacional. Austria, Chipre, Dinamarca, Finlandia, Italia y Suecia no están incluidos porque no tienen un SMI.

Los salarios mínimos en la última década

¿Cómo han progresado los salarios mínimos en los últimos años? En la mayoría de los países europeos, el SMI ha crecido fuertemente en la última década y su evolución ha sido más positiva que la del salario medio (Ilustración 2), lo que significa que los empleados peor pagados han experimentado un crecimiento salarial más alto que el asalariado promedio. Sólo hay un pequeño grupo de seis países donde el progreso del SMI no ha superado al del salario medio: Alemania, Bélgica, Francia, Irlanda, Luxemburgo y Malta.

España es el país donde más contrasta la evolución del SMI y la del salario medio. Es sabido que la crisis económica de la pasada década tuvo un impacto fuerte y prolongado, lo que se refleja en el estancamiento del nivel del salario medio desde 2009. En cambio, el SMI ha crecido de forma muy destacable a partir del 2016: un 8% en 2017; un 4% en 2018 y un 22% en 2019, un hecho sólo comparable en el ámbito europeo al incremento del 25% que se produjo en Eslovenia en 2011 o a la introducción por primera vez, en 2015, de un SMI en Alemania; y un 5,5% en 2020. 

Esto quiere decir que el SMI español ha tenido tres etapas diferenciadas en este siglo: creció un 35% en los años de bonanza, pasando de 537 a 728 euros entre 2004 y 2009 (prorrateados en 12 pagas); se mantuvo prácticamente estable en los peores años para el mercado de trabajo, llegando sólo a 764 euros en 2016; y ha crecido un 45% entre 2016 y 2021, a pesar de haberse mantenido estable en los 1.108 euros en el último año.

¿Qué significa la gran subida del SMI español en el contexto europeo? Si consideramos el aumento de la última década, el mayor progreso sin duda se ha producido en los países del este europeo (en la Ilustración 2, los países están ordenados de mayor a menor crecimiento en el periodo 2009-2021), que son precisamente los que tienen los niveles más bajos. Por otra parte, el crecimiento ha sido mucho más modesto en aquellos países caracterizados por los niveles más elevados (Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Holanda). Esto supone un intenso proceso de convergencia en Europa, pues los países del este han conseguido al menos duplicar el nivel de sus SMI y reducir así las diferencias de las que partían, aunque éstas sigan existiendo. Este proceso de convergencia de los países del este refleja el que se ha producido también en sus niveles salariales, de renta y en sus economías en general. 

Los países del Mediterráneo no han sido capaces de conseguir este alto grado de convergencia, pues el SMI no han crecido tanto en España y Portugal y ha incluso caído en Grecia. Sin embargo, las cosas son diferentes para España en el último lustro: la magnitud de la subida del SMI entre 2016 y 2021, aunque inferior a la de algunos países del este (Rumanía, Lituania, Chequia, Bulgaria y Eslovaquia), sitúa a España como líder en Europa occidental. Es ciertamente un cambio de tendencia remarcable y un paso importante hacia la ansiada convergencia con los países más ricos de Europa. 

Gráfico 1.- Evolución del SMI y del salario medio en países europeos (índices, 2009=100)

Notas: Los datos están indexados (2009=100) y los países están ordenados de mayor a menor por la magnitud del crecimiento del SMI durante todo el período (2009-2021, excepto Alemania, donde el SMI se introdujo en 2015). El último dato disponible para los salarios medios es del 2018.

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